Parecía imposible pero se está logrando. Era difícil en el mundo energético llegar, en un par de años escasos, a una situación más complicada, embarullada y confusa que la dejada por el anterior gobierno socialista en el mundo energético. Pero por "fas o por nefas", por la debilidad del ministro Soria o la prepotencia del hacendista Montoro, el deseable " todos para todos", productores de energía, distribuidores, vendedores energéticos, asociaciones...
Desde hace ya dos temporadas, años 2011 y 2012, nuestro ministerio llamado , ampulosa e indebidamente, por lo medioambiental, como de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) viene calculando, se nos asegura, su "huella de carbono". Parece que, tras arduos y penosos trabajos ¿?, ¡vaya "merluzada"!, ha conseguido identificar todas las actividades y procesos responsables de sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).
Hasta hace unos meses la estrategia en defensa de la expansión de los biocarburantes se basaba en la ignorancia de los ciudadanos, hoy eso ya no es posible. No pasa día, ni se publica informe, en el que no se desmonten los pretendidos impactos positivos de los biocarburantes.
Para dar vida a su necia y moribunda política sobre los biocarburantes, en octubre de 2012, la Comisión Europea, Doc COM (2012)595 final, se vio obligada a proponer una "reorientación" de la Directiva 2009/28/CE, de Energías Renovables.
Tras una visita conjunta realizada a Instituciones Comunitarias por la Plataforma por un Nuevo Modelo Energético y la Asociación de Productores de Energías Renovables, se ha trasladado a la sociedad española que la UE "ha mostrado su estupor por la política energética del Estado Español". Si esta estimación no fuese absolutamente voluntarista nosotros seríamos los que quedaríamos estupefactos ante el aparente estupor mostrado por la UE.