No hay que asustarse y tomarse las cosas por la tremenda, pero la realidad es que se esta apretando a los mas débiles hasta limites insospechados. Es cierto, nadie lo pone en duda que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, que nos hemos sentido ricos, cuando no habíamos llegado ni a ser "ri", pero también es cierto que no se puede hacer cargar a un sector todo el peso de la crisis. Las subidas de los precios que se nos vienen encima, sumadas a las reducciones de salarios o, en el peor de los casos, pero no por ello menos frecuente del paro, puede provocar situaciones realmente criticables e imposibles de sobrellevar para abundantes economías familiares. Un caso especial requieren los jubilados sobre los que también se están cargando las tintas.Se trata de un sector de la población generalmente cautivo de una economía muy concreta y determinada. Sus ingresos son limitados, porque su vida profesional ha llegado a termino. Sin embargo, aunque sus gastos, por llamarlos de laguna manera corrientes son escasos, tienen un desembolso muy alto en cuidados personales: necesitan de atenciones de terceras personas, alimentos especiales, medicinas en abundancia e incluso aparatos que les permitan desarrollar algún que otro movimiento. Pues bien, a ellos también les ha llegado la crisis y de que manera. Tienen que hacer frente, por primera vez en mucho tiempo al gasto farmacéutico personal, sus pensiones han sufrido un "ataque" fiscal importante con lo que el dinero con el que cuentan es menor que el de hace unos meses y ademas tienen que seguir haciendes cargo incluso de algunos gastos de sus hijos que están en el paro y por supuesto cuidar de algún nieto. ¡Todo un brillante panorama de futuro¡ Y mientras tanto, el Gobierno no da una sola pista de cuanto mas sacrificio nos espera o de cuanto tiempo podemos seguir hablando de nuestra "prima" la soberana. Sin quitar mérito a nadie, ya va siendo hora de que se explique de verdad el alcance de la crisis, como y porque llegamos hasta aquí, y cuanto tiempo, razonablemente hablando nos queda de travesía del desierto.No es una demanda gratuita. Socialmente los pagadores del esfuerzo necesitan de algo de esperanza para seguir aguantando con los dientes apretados y cerrar un ciclo negro de nuestra historia.De no ser así podemos llegar a ese límite del que hablábamos al principio y lo que ahora no es importante, comenzará a serlo y los irrelevante se convertirá en una cacerolada o similar que nadie podrá frenar. |