Dicho así parece sencillo, pero el reto de Il Salotto no es fácil. Para el que no lo conozca este restaurante es uno de los italianos históricos. Su historia se remonta a los años sesenta, en un Madrid distinto, pero necesitado de buenos restaurantes. Así. el viejo Macoto, el padre del hoy responsable de su recuperación decidió, junto con Alduccio, montar un restaurante italiano en pleno barrio de Salamanca. La apuesta fue mas que exitosa y el negocio floreció durante años. Pero como en cualquier empresa, los tiempos vuelan con una rapidez inusitada. Y llegó la crisis, y el envejecimiento de los equipos que habían trabajado y triunfado. La situación era compleja y requería una operación de saneamiento, de cambio casi total, salvando, eso si la esencia, el núcleo de lo que es el restaurante. Es decir, Il Salotto seguirá siendo un italiano, en estos momentos uno de los mejores del Barrio con diferencia notable, por ejemplo con el deteriorado Lucca que ha perdido toda su esencia.
Para el que no lo conozca Il Salotto se encuentra situado en el centro del barrio de Salamanca, zona alta de Madrid por excelencia, y se inauguró el 9 de agosto de 1986. Se especializo en el mundo de las pizzas y pastas trayendo un pedacito del país meridional a España. Tras años de andadura profesional, su cocinero ha visto recompensada su labor recibiendo en el año 2000 el “ Plato de Oro” y en 2006 el premio al “Cocinero del Año” de manos de la Asociación de Cocineros y Reposteros de Madrid.
Hoy la carta, gracias a uno de los cocineros mas experimentados de Madrid, Manuel Perez Trigo, no se reduce a la oferta estrictamente del país transalpino. Su empeño en ofrecer elaboraciones caseras sobre recetas legendarias han convertido al restaurante Il Salotto en una referencia. Su carta es una apuesta por la calidad donde los protagonistas son la selección de pastas y pizzas que esconden, bajo los nombres de siempre, platos tratados con mimo. El apartado de carnes y entrantes son también rincones exquisitos que le permitirán disfrutar.
Frente a esa historia podría uno sentirse angustiado. No es así, y prueba de ello es la sorpresa que se puede llevar uno gracias a una carta de vinos, sencilla, pero equilibrada y a un precio mas que apetecible, en el que te puedes encontrar, por ejemplo un espléndido Viñardanza del 2001 en perfectas condiciones y con el que la comida se hace aún mas placentera. Solo un consejo, el vino se debe de guardar en frio, no a temperatura ambiente.
Evidentemente, había que empezar con una pizza, el emblema de la casa. Así lo hicimos y llegó una sencilla pero excelente pizza de mozarella, tomate y trufa que todos alabamos por su extraordinaria masa, que, no nos engañemos es lo que define y separa una pizza buena de una corriente. Seguimos con una "burrata al tartufo", es decir, el relleno de la burratta esta aromatizado con trufa blanca. Merece la pena probarlo.
A continuación dimos un salto a esas incorporaciones hispanas, pues nos llego un gazpacho de manzana, con sorbete de manzana acida. El "experimento hispano" funciona, de tal manera que el pepino ha sido sustituido por la manzana, suavizo el sabor del gazpacho, al tiempo que el sorbete le aporta una muy agradable explosión en el paladar.
Entramos, a continuación en el reino de la pasta, para disfrutar con unos espaguetis con boletus que fueron de aplaudir, tan es así que uno de nosotros sugirió probar unos "carbonara", por aquello de comprobar y asegurar la calidad de la pasta. La prueba, fue mas que superada por los carbonara y subió la nota de esta pasta. Seguimos con un plato mas que consagrado en el local: las tres pasta. O lo que es lo mismo, gnoccis, raviolis y fettuccinis. Nada que objetar y si mucho que disfrutar.
Terminamos con otra de las sugerencias no italianas, el steak tartar. Muy bien condimentado y solo un comentario, el tiempo y la estructura no permite su corte de carne a cuchillo y ha de hacerse a maquina. Pues a pesar de ello, supera a muchos de los que hemos probado en otros establecimientos que presumen de su steak.
Y ya en el colmo, se nos ocurrió probar el Tiramisu. Se trata de un tiramisú con aportaciones españolas que, para alguno de los comensales lo suaviza y lo mejora. Es recomendable probarlo, porque merece la pena
Pero el nuevo il Salotto no termina en el comedor, sus dimensiones le permiten disponer de un Upper Club situado en la parte de arriba del restaurante, al que se puede acceder por la entrada principal de Velazquez o por Don Ramón de la Cruz y debe su nombre al famoso golpe de boxeo “ Upper”. Se trata de un espacio desenfadado con una decoración sofisticada inspirada en el Rat Pack y en el boxeo de los años cincuenta que era un deporte clandestino, pero exclusivo y elegante. Podrás degustar bajo la atenta mirada de Frank Sinatra o Mohammed Ali una carta ideada especialmente para tallas “S” ( pizzetas, pastas talla S y tapas) acompañadas de diferentes cócteles. Un concepto de carta totalmente nuevo pero que sigue la línea marcada desde la apertura del restaurante.
Il Salotto
Velázquez, nº 61, 28001
,Madrid.
Tel; 00 34 91 577 27 10,
Mail: reservas@ilsalotto.es
Abierto de Lunes a Domingo de 11:00 a 2:00 , el precio medio de Il Salotto es de 25 € y el de Upper Club de 15€ por persona.
Servicio de aparca coches y servicio a domicilio.