Hoy la sociedad española asiste atónita a una polémica y crítica despiadadas en los medios que, sin la menor honestidad intelectual, con poco amor a la verdad y con una arrogancia insoportable carente de argumentos inteligibles, pretenden imponer la viabilidad y justifican, a cualquier coste, la contribución de las fuentes de energía denominadas verdes y renovables en nuestro mix energético.
La reciente difusión de un documento de 39 páginas elaborado por la Universidad Rey Juan Carlos y el Instituto Juan de Mariana, sobre las Energías Renovables ha puesto “patas arriba” la doctrina oficial desatando con ello las más frívolas, deplorables y desproporcionadas descalificaciones, al más alto nivel, privadas y públicas. Veamos algunas opiniones:
• “Tiene una calidad y un rigor muy bajo, no tiene ninguna solidez técnica, es técnicamente muy pobre”. Ministro Sebastián. Chicago 05/05/.
• Es “el informe que destruye empleos renovables”. Expansión 29/05.
• “Sebastián impulsa la réplica al Estudio contra el empleo verde”. Expansión 23/05
• “La energía verde ha costado muchos empleos”. Presidente Clinton en Madrid el 30/05
El polémico y criticado Estudio focaliza su análisis en el sector eléctrico y en las repercusiones de las aportaciones eólica y solar en las tarifas y empleos, llegando a la conclusión famosa ya ecuación cinética, de que 1 Empleo “Verde” es = a – 2,2 Empleos “No Verdes” .
Siendo muy importante, que lo es, el Sector Eléctrico, nosotros nos seguimos preguntando, sobre el porqué del olvido del no menos importante Sector del Transporte y de sus complejas fuentes energéticas ni “Verdes” ni “ Renovables”, los famosos BIOCARBURANTES, Bioetanol y Biodiesel EN y PARA ESPAÑA.
En esta ocasión aparcamos sus connotaciones fundamentales de que “son un crimen contra la Humanidad” (ONU), “peor el remedio que la enfermedad” (OCDE), “armas de destrucción masiva” (Isidro García), y vamos a centrar nuestras reflexiones sobre la redistribución de los recursos económicos hacia los biocarburantes y la creación de empleo EN Y PARA ESPAÑA.
Sin profundizar en análisis socioeconómicos y medioambientales, pues ya lo hemos venido haciendo durante más de tres años, dos noticias de última hora nos van a ayudar en la tarea de recordar el esperpento que representan los biocarburantes en el transporte.
La primera nos avanza que la petrolera finlandesa Neste Oil ha iniciado la construcción, ya tiene dos más, de la mayor planta de producción de Biodiesel en Europa, en la zona portuaria de Rótterdam, con una capacidad de producción de 800.000 toneladas-año con un coste estimado de 670 millones de euros y una necesidad de mano de obra de 100 personas. Tiene prevista la producción de otras 800.000 toneladas en Singapur, con aceites de palma como materia prima; ¡pobres orangutanes¡
800.000 toneladas-año, de Biodiesel, representan la mitad de las necesidades del consumo, máximo obligatorio en España para el año 2010; recordemos que si nadie lo remedia, para el año 2020, y también de forma obligatoria, tendremos que consumir el doble.
La ubicación de la planta en el macropuerto holandés nos evita reiterar las tradicionales y demagógicas consideraciones de políticas agrarias de desarrollo y empleos rurales sostenibles, de autosuficiencia energética etc, etc, comunitarias, y en especial del drama español. Rótterdam nos ilustra, muy bien, sobre el empleo y los cuantiosos recursos económicos que absorbe una industria productora de Biocarburantes ¡670 millones de euros¡.Las 800.000 toneladas año para ¡100 personas empleadas¡ ratifican las consideraciones de los Reglamentos 193 y 194 de 2009 de la Comisión sobre “Empleo, productividad y remuneraciones”, que afirman. Conviene observar que la industria del Biodiesel es una industria que exige grandes inversiones de capital y que no requiere de mucha mano de obra en el proceso de producción “.
Pero ¿eso es todo?, ¡en absoluto¡, a esa “distracción” de enormes recursos económicos, públicos y privados, y a la escasa generación de empleo, en el caso de los biocarburantes se produce una redistribución de recursos, no vía precios, sino vía Presupuestos Generales del Estado, con esperpénticas bonificaciones fiscales del impuesto especial de hidrocarburos, sea el que sea el origen del biocarburante , malayo, brasileño, USA,..
Las 800.000 toneladas año a producir en Rotterdam, con materias primas vaya usted a saber de cómo y dónde, si posteriormente son consumidas en España supondrían para la Neste Oil una trasferencia de recursos públicos, unas subvenciones a nuestro cargo, de 224 millones de euros al año (800.000 toneladas por 280 euros tonelada).
“Nuestro” I.D.A.E (Instituto para la Diversificación y Ahorro de Energía), en el año 2005, calculó que los apoyos públicos por unidad de empleo neto generado en el periodo 2005-2010, en el área de los biocarburantes, daban un ratio de apoyo público de 210.042 euros por unidad de empleo neto. Esta cantidad era la líder en ineficiencia económica de los doce grupos de las denominadas renovables en el Plan de Energías Renovables P.E.R 2005-2010. Con las cifras de Rotterdam y las ayudas españolas tenemos la sensación que el antiguo ratio I.D.A.E se queda muy corto, vamos que era un engaño más, porque la verdad es que sería necesario multiplicarlo por más de 10. El nuevo ratio, de apoyo público, en vez de 210.042 euros por empleo neto será de 2.240.000 euros por empleo, ¡vamos una vergüenza¡.
¿Peor el Biodiesel que lo eléctrico, eólico o solar? ¡Sin duda¡
La segunda noticia se refiere al otro “asesino” social, al Bioetanol.
La Nota Informa que, entre 2005 y 2008, el consumo en la U.E de Bioetanol ha aumentado de 19 a 27 millones de hectólitros, mientras que las importaciones, fundamentalmente de Brasil, se han incrementado en 11,7 millones de hectólitros.
Las trasferencias de recursos económicos europeos a la industria etílica brasileña son conocidos, pero las ayudas públicas para su consumo en Europa son nacionales, españolas sin ir más lejos. Veamos la estupidez perfecta:
• Al cruzar el etanol brasileño la aduana comunitaria queda gravado con el arancel comunitario de 19,2 euros por hectólitro. Así los 224,64 millones de euros recaudados (19,2 por 11,7 millones de hl), son trasferidos en su totalidad a las arcas comunitarias al ser medios propios.
• Una vez encarecido, con el arancel, el imprescindible etanol brasileño para el consumo obligatorio en una Europa tan deficitaria, ya se le puede aplicar la bonificación fiscal en el caso español del 100%, 37,1 euros por hectólitro, del impuesto especial de hidrocarburos, para hacerle competitivo en su consumo obligatorio por el automovilista español. Del Presupuesto General del Estado, del Presupuesto de todos se drenan para el negocio 434,07 millones de euros (37,1 por 11,7 Mhl).
Las cifras de las subvenciones anuales por el consumo obligatorio de Biocarburantes en España serán del orden de 1.000 millones de euros para el año 2010.
¿Peor el Bioetanol que el eléctrico, eólico o solar? ¡Sin duda¡, y todo ello sin tener en consideración los gravísimos daños colaterales en precios y seguridad alimentaria, en la biodiversidad, ecosistemas, aguas, suelos…etc.
¿Porqué a nadie parece interesarle este esperpéntico y estúpido consumo de Biodiesel y de Bioetanol en el transporte con milmillonarias subvenciones con cargo a los Presupuestos del Estado, AHORA, EN Y PARA ESPAÑA?
Bueno, no seamos injustos, el Senado Español, sí parece preocupado. El único problema es que va en dirección contraria, aprobando Mociones, como la pasada del 13 de Mayo cuyos debates y conclusiones avergüenzan por su profunda frivolidad. ¡Qué pandilla¡.(ver artículo en Crónica Económica de 28/05/ y de 04/06/09 “Un Senado manifiestamente mejorable”)