Isidro Garcia | 12-07-2008
“El encanto del paisaje y del lenguaje se desvanece por completo cuando se advierte la intención de su manejo”. En un bucólico paisaje de una idílica naturaleza, una sonriente india ataviada con el traje típico nacional recoge manualmente con el mayor cuidado hojas de té. Estas dos líneas podrían ser la introducción de una égloga narrativa pero no es así, es sólo una insuficiente expresión literaria de la magnífica fotografía que acompaña a los comunicados de prensa en los que los productores de bioetanol califican de manipuladores a los que mantienen que la producción de bioetanol podría provocar pobreza y hambruna en el mundo. ¿Manipulación? ¿De quien a quien?.
Según las Evidencias de esos comunicados, la producción de etanol contribuye al crecimiento de las economías locales y a la redistribución de la renta, generando puestos de trabajo en áreas rurales que permiten a los agricultores aumentar sus ingresos. Afirman que el mundo dispone en la actualidad de suficiente superficie cultivable como para producir bioetanol de manera sostenible durante años.
Esa armoniosa defensa rural, fuera de un contexto energético sostenible, ya ha sido contestada y rechazada a nivel mundial, pero como ciudadanos españoles especialmente nos molesta que en ese idílico mundo mundial a que se hace referencia en los comunicados, no se precise lo que todo ello representa para la pobre y vieja Sociedad española, que sin materias primas energéticas ni posibilidad de tenerlas, se le obliga a utilizar biocarburantes y a que estos, sean españoles o no, sean bonificados fiscalmente con cifras mil millonarias.
A primero de JUN/08, la Declaración de la Conferencia de la F.A.O. sobre Seguridad Alimentaria, con participación de Jefes de Estado y de Gobierno, de Ministros, de 180 países, recordaba:
“En consideración a las necesidades en materia de seguridad alimentaria, energía y desarrollo sostenible, resulta esencial afrontar los desafíos y las oportunidades que plantean los biocombustibles. Estamos convencidos que son necesarios estudios en profundidad para asegurar que la producción y la utilización de los biocombustibles sean sostenibles y tengan en cuenta la necesidad de alcanzar y mantener la seguridad alimentaria mundial”.
A primeros de JUL/08 el Diario británico The Guardian informa sobre un documento interno del Banco Mundial en el que considera que la asignación de grano para la producción de biocarburantes es responsable del 75% de la subida, un 140%, del precio de los alimentos, y añade que esa subida ha enviado a 100 millones de personas bajo el umbral de la pobreza. ¿Manipula el Banco Mundial?.
En su reunión en Japón el 08/07/08, el G-8, al tratar de la crisis alimentaria, criticó los biocombustibles como causantes, en parte, de la crisis de seguridad alimentaria. ¿Manipula el G-8?.
Lo que parecía imposible felizmente comienza a ser realidad. ¡La U.E. da marcha atrás sobre los biocarburantes!. La historia es increíble. El sábado 05/07/08 los Ministros de Energía de los 27 han “descubierto” que el proyecto de Directiva sobre las energías renovables -COM (2008/19 final- propuesto por la Comisión el 22/01/08 no supone ninguna obligación precisa de utilización de un 10% de biocarburantes del consumo energético en los transportes en el año 2020, y en consecuencia encargan a la Comisión encuentre un motivo para desligarse de cualquier compromiso, y que se “escape” hacia el hidrógeno y electricidad.
Queda patente que además de falaz, cobarde, cínica y manipuladora, adjetivos con los que hemos venido calificando a la Comisión durante años, ha sido torpe.
Las Evidencias de los comunicados de prensa de los productores de bioetanol se respaldan documentalmente con 4 fuentes, dos del año 2005, una del año 2006, y una del año 2007, de la no neutral Dirección General de Agricultura de la U.E.
En julio de 2008 las fuentes documentales del año 2005 y anteriores ya son prehistóricas, las de 2006, antiguas, y o ya no figuran o lo hacen en escaso número en los ¡por fin! Independientes estudios e informes sobre biocarburantes. Una vez constatados y sufridos algunos de los graves daños derivados del fomento de destruir materia primas agrícolas básicas en la alimentación, para “meterlas”, tras tenebrosos recorridos sustentados en elevados apoyos públicos, en los depósitos de los coches, los problemas ya se tratan seriamente y con independencia.
El documento del CGIAR, Consejo Científico del Grupo Consultivo Internacional de Investigación Agraria, publicado el 24/04/08, a petición de la F.A.O., sobre el desarrollo de los biocarburantes y sus implicaciones para los países en desarrollo y el medio ambiente, estima que se deben eliminar los apoyos políticos actuales a los biocarburantes de primera generación, con solo interés en producciones a pequeña escala en comunidades rurales. Las fuentes documentales que respaldan ese documento son 41: (del año 2005 y anteriores, ninguna); (del año 2006, nueve); (del año 2007, veintitrés); y (del año 2008, nueve). Previsiblemente dentro de unos meses incluso las de 2007 ya habrán quedado “antiguas”. Es sólo un ejemplo.
En otro comunicado los productores de biocarburantes, ver El País.com Negocios día 27/06/08, expresan su desconcierto y decepción, detectando una cierta sensación de haber sido cogidos en una especie de trampa: “las empresas recibieron una serie de señales para invertir”, “ni funcionan las plantas existentes ni siguen las obras en las que habían empezado a construirse”, “las inversiones podían alcanzar los 3.000 o 4.000 millones de euros”. Creen que ha habido una imprevisión total. ¿Fomentada y compartida? Tienen “la sensación de haber sido cogidas en una especie de trampa”, esa sensación es la misma que tiene el ciudadano, y por ello ambos tienen que pedir responsabilidades a los tramposos.
La industria dice confiar en que la entrada en vigor el 01/01/09 de la obligación de mezcla bio con gasolina reactive el sector. “Una vez que las petroleras tengan la obligación de mezclar biocarburantes, lo tendrán que adquirir al precio de producción y repercutir su coste en el precio final. Entonces las plantas si serán rentables”. ¡Que tragedia! ¿Qué rentabilidad es esa basada en bonificaciones fiscales del impuesto especial sobre hidrocarburos y obligación de consumo?
¡Con la que está cayendo!, ¿en quién puede confiar la Sociedad española para que la defienda de tanta manipulación?. ¡En la Comisión!.
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