Crónica Económica

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¿Quién responderá de los daños de la huelga?

Alfonso Vidal Bohigas  |  14-06-2008

El cansancio puede ser uno de los objetivos del equipo económico del Gobierno. Que todos nos cansemos y al final nos creamos que la crisis no ha existido, que las cosas van convenientemente desaceleradas y que en unos meses la inflación se reconduce, o nos acostumbramos a convivir con un índice alto y aquí no pasa nada, mejor incluso, no ha pasado nada. Han sido los americanos y el petróleo los que han hacho mal las cosas y nos han causado los perjuicios de los que se quejan unos pocos.

La estrategia esta a la vista de todos y es, sin lugar a dudas, una de las mas hábiles de los últimos tiempos. El modo de hacerlo es evidente. El término crisis se niega. Los datos, todos ellos negativos se pasan al archivo con la mayor celeridad posible y los debates económicos desaparecen de la programación de los hemiciclos. Por otra parte, las actuaciones de los ministros económicos se limitan a apariciones en los que no existe la posibilidad de   la repregunta, del debate o el enganche típico de un coloquio.  El número de entrevistas en emisoras controladas por el Gobierno, es abundante, pero nunca hay “peligro” para el entrevistado, Su  presencia en programas informativos, es casi diaria, pero siempre  se trata de apariciones loatorias del  trabajo de su ministerio, su equipo o el Gobierno en pleno.
Y mientras que sucede. Que España se queda desabastecida. La sorpresa ha sido mayúscula y la reacción del Gobierno  no existe, no ha existido. Consecuencias, unos cuantos millones de euros que se han ido por las alcantarillas de los productores Otros cuantos cientos de millones que han perdido los comerciantes por no poder vender esos productos. Otros tantos que dejaremos de producir en distintas plantas del territorio nacional y que además conlleva la disminución de unos cuantos puestos de trabajo, porque las industrias han aprovechado para reajustar sus plantillas y reducir unas cuantas décimas sus gastos de producción. Otros muchos cientos los hemos pagado los consumidores que hemos visto como ante la escasez los precios subían hasta la estratosfera y luego no han vuelto a bajar hasta donde estaban. Es decir, todos hemos pagado un alto precio, por una huelga de la que nadie se ha querido hacer responsable, pero que, desde luego se les fue de las manos a los mandan, no a los que la sufrimos.
Lo malo de esto es que dentro de unas semanas cuando los datos económicos se estropeen, sean aún peores de lo previsto, el Vegara de turno ya tendrá la disculpa prevista. Fenadismer y estos malos chicos han generado una caída del PIB que no estaba prevista, pero la de que el Gobierno es inocente. Y claro, la respuesta podría ser, debería ser, en ese mismo instante una frase grosera. De esas que, dicha en cualquiera de nuestras casas, habría hecho que  nuestras madres nos castigaran, cuando menos, sin cenar