Pedro Chamorro | 08-03-2008
La Unión Europea recomienda a sus miembros, que se formen a los jóvenes en el estudio de los valores democráticos, de convivencia, tolerancia, etc., pero lo que no indica en modo alguno, es que se implante, a modo doctrinal, una asignatura de carácter obligatorio en los colegios, con estructura y valor de asignatura troncal o medular, cuyo aprobado tiene el mismo valor que las matemáticas o la lengua.
Los valores democráticos y de convivencia, se implantan por sà mismos en la propia educación de los niños, mediante el comportamiento que se les trasmite desde sus casas, mediante la labor de los maestros y profesores, que por el mero hecho de serlo y ejercerlo, ya desempeñan por sà mismos una educación basada en la convivencia y en el respeto de los derechos individuales y colectivos, y en definitiva por su incorporación a una sociedad reglada y con unas normas de comportamiento establecidas.
No obstante en casi todos los paÃses de Europa, como complemento para la formación integral del menor, se imparte en los colegios una asignatura similar a la Educación para la CiudadanÃa.
La gran diferencia que existe con España, es que en esos paÃses, la citada asignatura, ha sido pactada en cuanto a los contenidos, entre las fuerzas polÃticas existentes en cada paÃs, evitando de esa forma los adoctrinamientos solapados, los contendidos hirientes y las opiniones y contenidos sectarios.
Hace unos dÃas en una Sentencia del Tribunal Superior de AndalucÃa, por unanimidad de sus Magistrados, ha sido admitida la objeción de conciencia para que unos niños no reciban dicha asignatura en el colegio y en consecuencia no sean evaluados de la misma, toda vez que los contenidos de la citada asignatura pugnan contra las convicciones personales de sus padres.
Si somos un paÃs tan democrático que necesitamos una asignatura para convencernos de ello, y a alguien en uso de sus derechos individuales a poder educar a sus hijos en la forma y con los principios que estimen por conveniente, se le está insultando y llamando de todo por ejercer sus derechos, quizá es que no somos tanto demócratas como pretendemos exportar y que además tenemos un gobierno dirigido hacia el pensamiento único que rechaza en consecuencia toda discrepancia, so pena de ser señalado y vilipendiado.
Si en vez de pretender adoctrinar a nuestros hijos de forma subliminal, mediante la manipulación de los contenidos de las asignaturas que imparten en los colegio, ( no hay nada más que ver los libros de Historia de cada Comunidad para darnos cuenta que la guerra civil empezó por treinta causas distintas, dependiendo de cada Comunidad, que el Cid era un conquistador, xenófobo, mercenario, antisistema, dictador intolerante y un sicario o asesino a sueldo, que los Comuneros de Castilla eran una panda de hippies que se levantaron contra el poder establecido y fueron torturados y asesinados, y asà una larga lista), se estableciera un pacto nacional sobre los contenidos de la educación de nuestros hijos, no harÃa falta que los Juzgados y Tribunales, aprueben o suspendan las asignaturas de nuestros jóvenes, para vergüenza de los adultos.
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