Hugo Garavito Amézaga | 06-07-2007
La desesperación frente a su casi segura extradición al Perú, para responder por sus crÃmenes, ha llevado a Alberto Fijimori a buscar que un partido japonés lo postule como candidato a senador. Trata asà de bloquear polÃticamente ?y generar un problema entre Chile, Japón y Perú- el proceso judicial que enfrenta en Santiago.
Las fuerzas polÃticas importantes niponas le cerraron la puerta cuando solicitó ser candidato. Sin embargo, un partido nuevo con vÃnculos mafiosos y facistoide, que actualmente cuenta con 4 escaños en la Dieta japonesa, aceptó su propuesta. Es evidente que el perfil de la agrupación, se ajusta a lo que representa el ex presidente.
JurÃdicamente la candidatura de Fujimori no va a tener consecuencias en el proceso de extradición. Pero donde si las ha tenido es en su partido en el Perú, que cuenta con una significativa presencia en el Congreso, encabezados por su hija Keiko.
Los parlamentarios y dirigentes fujimoristas peruanos, fueron sorprendidos por el ex presidente cuando este anunció su candidatura; y por su declaración de que era japonés de ?corazón? (también tiene legalmente la nacionalidad). No pudieron disimular su rechazo y desconcierto por la conducta de su lÃder.
A Fujimori no le ha importado sus seguidores peruanos. Lo primero para él ha sido intentar evadir la justicia. Con su actitud ha renunciado a la polÃtica peruana y abandonado a quienes lo siguieron lealmente, negándose a ver de que ralea es el ex mandatario. Es el fin del fujimorismo.
No es la primera vez que trata de refugiarse en Japón. En 1992 cuando hubo un conato de golpe militar, para restaurar la democracia, Fujimori, flamante dictador, se escondió en la Embajada de Japón; mientras Montesinos le salvaba el cargo.
En 2000, cuando se desplomó su régimen, se escapó a Japón y renunció a la presidencia desde Tokio, enviando un fax. En esta oportunidad ni siquiera le avisó a su hija Keiko, entonces Primera Dama, que se encontró sola en Palacio de Gobierno, con su padre fugado y renunciado vÃa fax. Ahora Fujimori intenta nuevamente ampararse en Japón, postulando al senado.
Fujimori frente a los problemas nunca ha demostrado valor y siempre ha optado por la salida más fácil. Por eso, uno de los principales diarios de Lima, Perú 21, cuando se conoció la noticia de su postulación, apareció con un titular en japonés a toda la primera plana, que traducido significaba: ?Fujimori cobarde?. Y cobarde es el adjetivo más usado contra él en el Perú estos dÃas.
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