Crónica Económica | 08-03-2008
ParecÃa que todo iba a ser normal, que la historia no se volverÃa a repetir, que los españoles podrÃamos ir a votar sin interferencias, simplemente con nuestras creencias, opiniones y decisiones de última hora en el bolsillo. Pero no, los asesinos siempre actúan cuando uno menos lo espera, cuando uno menos lo necesita, pero siempre consiguiendo lo que quieren.
Cualquiera que sea el vencedor de estas elecciones, su contrincante, y por lo tanto perdedor le podrá acusar de haber ganado por el miedo, por la presión especial que supone tener que decidir el voto con un cadáver encima de la mesa, Pero además, la primera derivada es que todo lo que hubiesen previstos los estrategas electorales, los estudiosos y analistas polÃticos ha saltado por los aires. Nada de lo dicho y hecho será validado, homologado, como responsabilidad directa del modelo de campaña diseñado. Es decir, nada de lo hecho por los dos grandes partidos es susceptible de ser copiado en las próximas elecciones. En estos momentos, todos los estrategas están encerados en sus ?cuevas?, cavilando en torno a los resultados, en la incidencia de un asesinato en una campaña electoral ajustada como pocas y en la que el resultado mas esperado era el de ?empate técnico?.
Mientras los etarras se frotan las manos. El efecto logrado con sus cinco balas es muy similar al que los autores del 11M obtuvieron hace ahora cuatro años y que costo la vida a casi dos centenares de personas. La técnica ha sido la habitual de la banda y los terroristas han dejado dicho al presidente ?Z? que de derrotados nada, que si quiere algo de ellos no espere mucho. Ante esa afirmación polÃtica y el siguiente periodo de negociación solo se interponen las elecciones del domingo.
De su resultado depende el modo de actuar de la banda e igualmente, el modo de enfrentarse a ella. ?Z? tardará escasos dias en sentarse a negociar y humillarse ante la banda. No sabe hacer otra cosa y lo ha demostrado. Es mas, algunos piensan, y no sin razón, que, la negociación no se ha cerrado nunca y que la banda a actuado tal y como estaba previsto en el macabro guión de este proceso. Por su parte, si el ganador es Rajoy, lo normal es que se inicie un largo y duro tiempo de acoso y derribo de la banda que terminará con sus hombres en la cárcel.
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