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ETA vuelve a darle un toque a monsieur Rodríguez

Crónica Económica  |  21-03-2008

No han pasado ni un par de semanas y la banda terrorista vuelve a demostrar que su amistad con el presidente del Gobierno español le ha sido mas que útil, le ha permitido volver a hacer lo que le da la gana, cuando le da la gana, y como le da su real gana. Y eso, en el mismísimo momento en el que a la sombra de un hermoso alcornoque onubense deshoja la margarita sobre quien puede ser su ministro del Interior en esta nueva Legislatura.

En esas circunstancias, conocidas por todos y aireadas en los diarios nacionales, como si el hoy ministro en funciones estuviese en disposición de discutir si sigue o no sigue, los terroristas le enseñan como actúan, como le esperan ante esa negociación oculta que todos nos tememos y que el presidente candidato no se atreve a contarnos. Y es que nadie, ni el mismísimo presidente del gobierno español, puede olvidar quién es ETA y como actúa. Mientras la mente de Rodríguez no asimile la realidad etarra, no habrá manera de que este país nuestro pueda dormir en paz.. Cada mañana, esperaremos que suene el teléfono de DyA avisando de la próxima bomba etarra, o el de la Guardia Civil para comunicarnos el asesinato de tal o cual concejal.

¿Será capaz Rodríguez y sus asesores de entender, de una vez por todas, que, con ETA no se negocia? ¿Nos enfrentaremos a otros cuatro años de mentiras? ¿Serán capaces de anular la autorización parlamentaria que pidió Rodríguez y que la mayoría socialista ha sido incapaz de anular en múltiples ocasiones?
No es ninguna broma. La experiencia, la historia ha demostrado que los planteamientos ?charlatanes? que ha pretendido el presidente en su anterior andanza no han dado buenos resultados, mas bien todo lo contrario. Hoy ETA y su entorno está mucho mas fuerte que hace cuatro años, cuenta con mas infraestructura, posee modos de recaudar con los que antes no contaba y sigue amedrentando a cualquiera que se le oponga haya donde ella quiere estar presente.

La única solución posible es un pacto de Estado y la declaración de la guerra a la banda, con las armas del estado de derecho, pero la guerra. Solo así será posible una paz duradera y clara, en la que triunfe la verdad y los asesinos paguen por sus delitos.