Alfonso Vidal Bohigas | 10-05-2008
La economÃa gubernamental ha entrado en una fase digna de pelÃcula de cine mudo, de esas que ya casi ni se ven, porque han quedado para placer de los cinéfilos recluidas en las filmotecas, en las que siempre habÃa un poli malo y un inocente personaje, que la final siempre se quedaba con el botÃn y con la protagonista femenina.
No es que uno sea experto en cine, pare eso ya esta mi amigo Lahera, que además de ser un experto gastrónomo, sabe de cine como pocos, pero es que las últimas actuaciones del nuevo equipo son de las que hacen época. En un mismo foro, prácticamente a ala misma hora el teórico jefe y su segundo, han jugado a ello con un descaro, con una cara dura, inconmensurable. El segundo dice que espera que la CNE concrete la subida de las tarifas eléctricas en un entorno del 20%. Inmediatamente después, en el mismo foro, va Sebastián y dice que de eso nada, que “nasti plasta” que la subida será razonable. Es decir que políticamente eso del 20 % no suena nada bien en unas circunstancias como las actuales. Pero la película no termina ahí. Horas después, Maritere, la que manda de verdad, amplia la posición de Sebastián y se larga la frase de la semana, con permiso de “Z” y su definición de la situación económica que atravesamos, “ la revisión de las tarifas eléctricas será, razonada y razonable”.
¿Qué quiere decir todo este galimatías, de fraseología biensonante, pero sin ningún contenido, es decir, tonta de por si?
Solo caben dos interpretaciones. Una, que siguiendo la tradición socialista de primero di tú lo que quieras, que si cae bien hacemos un decreto y lo aprobamos, y la gente ya no se molesta porque lo daba por necesario y por lo tanto, estamos ante una subida real, autentica y que para que nadie proteste el secretario de Estado Uribe ha sido el conejillo de Indias, en esta su primera intervención pública.
O bien, nos enfrentamos a un equipo absolutamente bisoño, despistado, que no tiene ni idea de que va esto de gobernar y que para desgracia de muchos es el responsable, nada mas y nada menos que del nuevo macro-ministerio de Industria, Energía, Comercio, Turismo y no se cuantas cosas mas.
La alternativa no es nada optimista, pero puede ser tan valida como la primera. No ha que ser pesimistas, puesto que Sebastián parte con la ventaja de haber sido durante res años jefe de la Oficina monclovita, es decir un segundo ministerio de Economía que traía por la calle de la amargura a propios y extraños. Por lo tanto nos inclinamos por la primera de las opciones. Desde esa premisa, ell problema es como explicar al personal una subida de esas características en plena crisis, económica, o "una desaceleración transitoria, ahora más intensa" que diría “Z”
Efectivamente, esos es difícil de explicar, pero que nadie se altere, dentro de poco la Real Lingüística de Moncloa tendrá palabras que expliquen la subida, la justifiquen y nos la vendan como si de una rosquilla de San Isidro se tratase. Y todos tan contentos.
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