Isidro Garcia | 02-05-2008
El Ministerio de Sanidad y Consumo nos dice, a los dos días de haber declarado la alarma que, garantiza la sanidad del aceite de girasol y, en consecuencia, anula su recomendación a la población de “evitar el consumo de aceite de girasol”.
Si el Ministro Soria no sabe falsificar con éxito un currículo ¿Cómo vamos a confiar en que su decisión, en un caso como este, haya sido la correcta?. El Gobierno informa que: “Todo el aceite de girasol que mañana estará a la venta en los establecimientos de distribución no procede de Ucrania”. Supongo que Ucrania protestará diplomáticamente y exigirá compensaciones porque con la actuación Ministerial, decir ahora aceite ucraniano es decir aceite venenoso.
El aceite es malo, digo bueno, digo malo, digo bueno. Si es bueno no hay que retirarlo y no hay que alarmar a la gente. Si no se sabe nada de nada lo mejor es estar calladito.
En cualquier caso, no se alarmen ustedes, ha declarado esta mañana el Presidente de la Agencia de Seguridad Alimentaria (AESA) D. Félix Lobo, que la intoxicación por consumo de dicho aceite adulterado (al parecer con aceites minerales) no produce una intoxicación aguda, sino crónica. El Presidente de la AESA, añade, además no ha habido ninguna persona hospitalizada por consumo de dicho aceite. ¿En qué quedamos?. Es una intoxicación aguda y no hay personas enfermas o es crónica y no tiene por qué haberlas?. Si hablamos de una importación del mes de febrero ¿Qué toxicidad crónica puede haber en tres meses?. Ya nos lo explicará nuestro Ministro de Sanidad. Y además como sabe que no hay nadie ingresado, ¿con qué síntomas estarían ingresados?. ¡Que frivolidad!.
Las autoridades sanitarias y los responsables del sector han concluido satisfactoriamente el proceso de recogida y reposición del producto seguro en la cadena de distribución. ¿Pero no era segura ya?.
El Ministerio ha informado en una nota remitida a Efe que “las autoridades sanitarias y los responsables del sector han concluido satisfactoriamente el proceso de recogida y reposición del producto seguro en la cadena de distribución”. Ya había informado que no era peligroso su consumo pero como medida precautoria, cualquiera que tuviera aceite de girasol en su casa no lo consumiera hasta que las autoridades sanitarias dijeran las marcas afectadas por esta adulteración. ¿Pero este Gobierno de que va?.
Sanidad ha señalado en su comunicado que “tanto los responsables del Ministerio de Sanidad y Consumo como los representantes del sector quieren destacar la total coordinación con la que se ha desarrollado este proceso en condiciones de rapidez, eficacia y transparencia”. En un fin de semana, han sido capaces de seguir la trazabilidad del producto, analizar las distintas partidas de aceite de girasol adulterado y de decir a los ciudadanos que estén tranquilos que no pasa nada. ¡Que eficacia de Ministerio!. Primero crean un gran alboroto y alarma en los consumidores y, en dos días (eso es rapidez) ya está todo controlado y podemos consumir aceite de girasol.
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