Isidro GarcÃa | 15-03-2008
Las derrotas pueden servir para algo, si es que de ellas se extraen alguna que otra consecuencia. No es la misión de este autor analizar los resultados de la última jornada electoral, pero si criticar con dureza el poco rigor del partido perdedor en la elaboración de su programa, que quizá, algo pudo tener que ver, entre otras muchas circunstancias y probablemente mucho mas importantes, con esos votos que le faltaron para alcanzar la meta del éxito.
Nos referimos a algo de lo que hemos hablado y de lo que podemos presumir de conocer, aunque, simplemente, sea por osmosis, por estar cerca de los que saben. El Partido Popular en ese tratar de nadar y guardar la ropa que le ha caracterizado en su deambular por el mundo económico en estos cuatro años, no ha sabido, no ha querido o no ha tenido la suficiente fuerza como para imponer desde un principio un sello económico a sus propuestas. Simplemente, se ha limitado a una retahÃla de propuestas fiscales que, como no han ganado no han tenido apenas trascendencia final. Sin embargo, para algunos expertos lo que le ha faltado, lo que, al menos no ha trascendido es una postura, una lÃnea coherente con determinados temas económicos de trascendencia a lo largo de los próximos años, y solo se han expresado algunas ?tomas de posiciones? cuando el contrario ha apretado las clavijas. Por ejemplo, ¿como es posible que Pizarro no expusiese ante millones de personas en su famoso debate, una propuesta energética concreta y determinada, que es uno de los temas que mejor domina este buen hombre?
Y si ya concretamos las propuestas ?peperas? a los ?bio? . En el programa electoral dedicaba un apartado a la agricultura y la ganaderÃa ante el cambio climático. En él se anunciaba la intención de situar al sector agrario a la vanguardia de la adaptación y lucha contra este fenómeno, para lo que se elaborará un programa especÃfico que, entre otras cosas, favorecerá el desarrollo de la agro-energÃa, potenciando los cultivos energéticos y elaborando un plan para la autonomÃa energética de las explotaciones agrarias:. Es decir, vamos a darle al cereal para que el biocombustible sea el futuro de muchos de nuestros agricultores. Y eso, cuando hace meses que ya se empiezan a escuchar voces sensatas que advierten del problema que nos hemos creado, a nivel mundial, con la manÃa de los biocombustibles en el que nos han metido cuatro ?listos y aprovechados? , que han utilizado el cambio climático para meter miedo, no se sabe muy bien a quién pero que han logrado que durante dos años Bruselas no hiciese mas que insistir , una y otra vez, en el tema y ahora, cuando se han dado cuenta de su error, de que hasta la ONU está tratando de impedir esta locura, no saben como parar el daño hecho, por no querer oir a los que sabÃan del tema.
Pero, oiga, los del PP tampoco han querido enterarse y ahà lo tienen en su programa agrÃcola. Y Pedro Barato, el ilustre experto agricultor, ¿que hacÃa mientras tanto?. Manifestarse en defensa de los cazadores por las calles de Madrid, asistir a los plenos de la CEOE, etc. Todo ello fenomenal, pero podÃa haber dedicado una tarde a leer lo que su partido proponÃa en este apartado. Y todo ello sin que mencionemos los problemas de los ganaderos con este tema. Porque no hay que olvidarse que los problemas de la cabaña viene de toda esta absurda polÃtica de los ?bio? que se ha convertido en una espiral económica de incalculables consecuencias. Hace ya un año recogÃamos la sorpresas de la UPA de Castilla León con los lÃos de Babilafuentes. Hoy según las ñultimas noticias solo dos pequeñas plantas de transformación en biocombustibles que, para colmo no utilizan cereales sino restos de ?pechina? son las únicas que están en funcionamiento. El resto, de estas instalaciones sobreviven como pueden, muchas de ellas a una lentÃsima marcha.
Pero lo peor de todo es que no vamos a tener que comer. Y eso no lo dice el ?loco de Isidro? sino el asesor cientifico del Gobierno Britanico en esto temas el profesor John Beddington. "Es muy difÃcil - dice este experto - imaginarse cómo el mundo va a poder producir suficientes cosechas para generar energÃa renovable y satisfacer al mismo tiempo la enorme necesidad de alimentos",. Según Beddington, para el año 2030, la población mundial habrá crecido tanto que será necesario incrementar en un 50% de la producción alimentaria y para el 2080 habrá incluso que doblarla. Pero la carrera hacia los biocombustibles significa que cada vez habrá más tierra arable entregada a la producción de biocombustibles en lugar de alimentos.
Según el profesor Beddington, el riesgo de escasez de alimentos en los próximos veinte años es tan agudo que los polÃticos, los cientÃficos y los agricultores tienen que ponerse ya a buscar soluciones. Las advertencias del cientÃfico británico coinciden con las pronunciadas en el Parlamento europeo por Josette Sheeran, directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos, Según Sheeran, la producción de biocombustibles ha apartado muchas tierras de la cadena alimentaria, lo que puede constituir una bonanza económica para los agricultores, pero al mismo tiempo perjudicará enormemente a los más pobres del mundo. El alza del precio de los alimentos se deja sentir no sólo en los paÃses pobres sino también en los ricos como el Reino Unido, donde los precios de la cesta de la compra han aumentado un 17% en dos años se prevén nuevas subidas de productos básicos como el pan por el alza espectacular del precio del trigo.
¿Y quieren que nuestros coches funcionen con biocombustible? ¡¡Pero de donde¡¡
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