Alfonso Vidal Bohigas | 16-08-2008
Algunas personas, no muchas, tienen el privilegio o la necesidad de hacerse los zapatos a medida. Se trata de un lujo al alcance de esos pocos o a la necesidad de aquellos que, para su desgracia poseen unos pies con dificultades o, problemas. Pero, cuando uno se mete en esos gastos, lo que no se espera es que, además de pagar un precio elevado, luego le digan que no tendrá sus zapatos hasta el año que viene y que no se responsabilizan de que le sienten bien o le solucionen el problema de sus pies.
Pues bien, después de esperar ese largo y duro año, resulta que el señor Zapatero, respondiendo mal a un oficio tan digno, nos ha enseñado 24 pares de zapatos que ni nos valen para andar, ni para presumir. Y lo pero de todo, es que salvo uno, el resto no estarán terminados y a nuestra disposición hasta dentro de otro año. Esa y no otra es la historia que con gran despliegue mediático nos han tratado de vender nuestros gobernantes. Claro está las reacciones han sido de todo tipo y color. La que menos, una carcajada. Sí, sí, carcajada y sonante, porque de esas 24 famosas medidas, solo una la rebaja de los aranceles de notarios y registradores entrará en vigor este año. ¿Alguien nos puede explicar a que viene tamaña tontería? Porque montar el numerito de toda una Comisión Delegada para Asuntos Económicos y después un Consejo de Ministros y después una rueda de prensa a todo trapo, en Moncloa, para dar a conocer una listita de medidas que no van a servir para nada. La historia pasará cuentas a este Gobierno de tanta estulticia, porque los ciudadanos tiene un límite y la oposición una obligación, en este caso criticar al Gobierno con dureza y lo están haciendo. Nadie sabe lo que les durará estas ganas, pero la verdad es que, gracias a la ejecutoria económica del Gobierno lo tienen sencillo. No es de extrañar que, aunque el personal este de vacaciones se permitan decir cosas como las siguientes: “más de lo mismo”. “Algunas de ellas las llevan anunciando desde hace un año, el impuesto de patrimonio lo han quitado ya siete veces”, las propuestas no constituyen “medidas serias” contra la crisis., “Zapatero no quiere tomar medidas” y ni siquiera sabe lo que tiene que hacer. Quienes lo sufren, son las familias y la pequeña y mediana empresa, que están viendo agravarse la situación por la “torpeza” del Ejecutivo.
De seguir así las cosas, lo malo es que nuestra economía puede entrar en, al menos estanflación, y esperemos que no llegue la terrorífica recesión. Pero todo es posible y los que pueden y deben poco hacen. Según algunos tiene poco margen de maniobra. De acuerdo, pero al menos se les podía seriedad, reformas de calado. Hasta el Consejo Superior de Cámaras que preside un socialista, las está pidiendo a todas horas. Y es que el deterioro de la economía española es tan evidente que, no pasa día en el que algún ratio nos dé un nuevo susto, una institución no avise de lo mal que nos van las cosas o algún diario influyente critique la inoperancia del Gobierno que preside don José Luis, el inoperante. En definitiva, tenemos el Gobierno que nos merecemos, pero habría que pedirles que tratasen de hacerlo mejor aunque solo sea por su prestigio personal. Y por lo visto hasta ahora, incluidas las 24 medidas del veranoi 2008 no hay nada de eso.
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