Redacción | 01-07-2008
El Banco de Pagos Internacionales que hace la función del banco central de los bancos centrales del mundo acaba de dar un espaldarazo al sistema financiero español en el informe anual publicado tras la celebración ayer de su asamblea general en Basilea.
En su informe 2008, el BPI hace un repaso de la situación de los sistemas financieras más importantes, y en el caso de Europa el único que mereció una mención especial, y positiva, fue el español. Según el informe, “apartándose de la tendencia general, la banca española mejoró sus resultados, incluidos sus márgenes de intermediación, pese al apreciable aumento de la dotación de provisiones para insolvencias”. En concreto, el margen de intermediación de estos bancos respecto a los activos totales medios (ATM) creció desde el 1,78% de 2006 al 1,94% de finales de 2007, avance que se produjo a pesar de que las provisiones para préstamos dudosos pasaron de representar un 0,33% sobre ATM al 0,41%.
Esta evolución contrasta con la que se observa en otros sistemas financieros europeos, como el británico, en el que el margen se redujo del 1,26% al 0,94% mientras que las dotaciones descendieron desde el 0,27% al 0,23%. Esta caída de las provisiones contrasta con el hecho de que es uno de los sectores bancarios más expuesto al sector inmobiliario estadounidense, el origen de la crisis financiera. De hecho el BPI, aunque explica que en su conjunto no se han registrado pérdidas importantes, destaca que el pánico bancario que se adueñó de los depositantes minoristas de Northern Rock, tras divulgarse las dificultades de la entidad para financiar su cartera hipotecaria en el mercado mayorista, fue “la típica estampa de un sistema bancario en dificultades”.
Aunque la evolución de los sistemas financieros esté siendo dispar en Europa, todos sufren la desconfianza y el cierre de los mercados. La situación es muy complicada y requiere medidas enérgicas. El BPI pide a los gobiernos que actúen de forma rápida y contundente para eliminar cualquier incertidumbre sobre pérdidas futuras en el sector privado. Una de las primeras cosas que deberían hacer es fomentar la autosuficiencia de la banca “recortando dividendos para aumentar los colchones de capital”. También recomienda a las entidades que busquen nuevas inyección de capital, ya sea mediante la emisión de derechos de suscripción o el recurso a inversores externos.
La entidad asegura que “no es de esperar una vuelta rápida y espontánea a la normalidad, ni soluciones rápidas ni sencillas a través de la políticas”. Y sentencia: “La probabilidad de que la reparación de daños tras los excesos cometidos sea complicada corrobora la necesidad de aplicar políticas para prevenir los excesos a los que conduce el crédito”.
http://www.bis.org/publ/arpdf/ar2008e.htm
Encuentra información actualizada de nuestra sección de OCIO.