Crónica | 15-07-2008
El fin de mes se presenta crudo para ministros y altos cargos . La crisis, esa que no existía, que no había llegado y que no iba a llehar, mire usted por done, atracado a las puertas de La Moncloa y Zapatero, que no sabe ni nadar a mandado a sus chicos que corten las estachas, se alejen de los norais y que la crisis no haga naufragar al palacio con sus habitantes dentro
Y claro, se anuncia comparecencias por doquier. Vicepresidente, ministro de Trabajo, y hasta el lucero del alba deberán explicar la situación en el Parlamento. El problema es saber de que, y como nos van a contar el lío de la crisis, la estanflación, el futuro, los cambios estructurales las promesas incumplidas a los empresarios del sector inmobiliarios, los trapicheos de diversa índole, etc. Por que la situación no esta para bromas. Es decir, con un poco de suerte y en el mejor de los casos, es posible que algo se les escape, pero dudamos mucho que las comparecencias de estos altos cargos sirven para aclarar algo
En definitiva, se trata de ganar tiempo, que lleguen las vacaciones y ya llegará el otoño, con todas sus consecuencias. Para entonces, a lo mejor hay una crisis de Gobierno y todos en paz.
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