Punto Radio | 16-07-2008
El vicepresidente Solbes, admitió que el Gobierno intentó "echar una mano" a Martinsa Fadesa a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO), pero que no fue posible porque no se encontró un proyecto "que encajase" en las lÃneas de avales del Instituto. "Es cierto que conocemos las dificultades de la empresa desde hace tiempo, y que siempre se le dijo, igual que a otras empresas, que se le echarÃa una mano en la medida que fuera posible, porque nosotros somos los primeros interesados en que estas cosas no sucedan".
Ante los micrófonos de Punto Radio, Solbes explicó que el único instrumento del que dispone el Gobierno en este sentido es el ICO, cuyas líneas de actuación no contemplan el crédito de capital circulante ni la inversión inmobiliaria, motivo por el que "desgraciadamente" no se pudo llegar a un acuerdo con un proyecto lo "suficientemente avanzado y con las garantías suficientes" para financiarlo. "De todas formas, el problema no son los 150 millones que se pretendía que el ICO aportara, el problema son los 4.000 millones, ahí es donde está la dificultad fundamental".A pesar de todo, el vicepresidente económico reiteró que no es "excesivamente partidario" de la entrada del sector público para resolver los problemas de sector privado, ya que consideró "difícil" justificar el uso de los impuestos que pagan todos los ciudadanos para resolver los problemas de las empresas. "Los riesgos los tienen que asumir los accionistas", señaló. Por otro lado, Solbes reconoció que la declaración de concurso por parte de la compañía supone un "riesgo importante" y "un tema mayor" al que hay que prestar toda la atención, ya que en el proceso están implicados muchos agentes que pretenden salir de esta situación "de la mejor forma posible", manteniendo al máximo el empleo y garantizando la construcción de las viviendas y la entrega de pisos a los ciudadanos..Según Solbes, Martinsa Fadesa asumió determinados riesgos en el pasado, que pudieron ser "excesivos" y que el actual contexto financiero le ha impedido afrontar. "Esto no tiene que afectar a otras empresas", indicó. No obstante, rechazó que el presidente de la compañía fuera un "poco osado" al comprar Fadesa el pasado año porque en ese momento algunos agentes del sector inmobiliario pensaban que ya había llegado el el fin del ciclo expansivo de la construcción, pero otros pensaban que aún quedaba recorrido. "Es un tema muy difícil de valorar, los empresarios por definición arriesgan y eso es bueno".
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