Crónica | 11-07-2008
Como si de una feria se tratase los periodistas esperábamos la aparición del vicepresidente. Desde hacÃa tiempo, las malas noticias eran presentadas por los segundos, que para eso los tiene. Y la cifra del IPC, han sido lo suficientemente malas como para que, al menos algunos sospechase algo. Pero no. Lo único que se ha puesto,,una vez mas de relieve, es que el Vicepresidente se conoce su oficio, como pocos.
El toro, perdónesenos la licencia taurina, de los precios era complicado. Pero él se lo ha despachado en un par de muletazos de aliño como Curro Romero en sus mejores tiempos. Ni se ha despeinado. Y además, la culpa, por supuesto no es del Gobierno. La han tenido la huelga de los transportistas y la “terrible” evolución del precio del petróleo. Ni mas, ni menos. Ante esa situación, claro está un Gobierno como el nuestro no puede hacer nada. Y en un adorno por chicuelitas, de gran maestro ha anunciado que en el segundo trimestre creceremos, unas décimas, pero creceremos. Por lo tanto, de recesión nada y de estanflación, menos. Y ahí se ha terminado la faena.
Eso si, de reformas, de control del gasto público, de todas esas cosa que los empresarios y los economistas hablan. Nada de nada
Encuentra información actualizada de nuestra sección de OCIO.