Redacción y Agencias | 23-07-2008
El presidente Zapatero, se ha mostrado contrario a la restricción del gasto público postulada por el PP, ya que, afectaría a algunos compromisos de gasto social en un momento en que "la situación prespuestaria está dentro de los mejores tiempos de la democracia". Tras la esperada reunión de los líderes, “Z” insistía en que "El Gobierno no es partidario de unaa constricción del gasto porque afectaría a la subida de la retribición de los empleados públicos, a la capacidad y necesidad para las pensiones mínimas y al desarrollo y aplicación de la Ley de Dependencia".
De hecho, sólo el incremento de los salarios de los empleados públicos tendrá un coste de 800 M€, casi la mitad de los 2.000 M€ que se ahorrarían las arcas públicas con la medida propuesta por el PP. Más aún, Zapatero pidió "coherencia" a Rajoy, puesto que, según dijo, el acuerdo para la modernización de la Justicia que ambos han acordado implica un incremento del gasto en los capítulos 1 y 2 (personal y gastos corrientes). "No se puede pedir con una mano que se reduzca el gasto público y con otra que se aumente el gasto en Justicia o que el AVE llegue a todas las capitales de provincia", añadió. En general, el presidente del Gobierno aseguró que el líder de la oposición "no ha aportado una idea que pueda ser novedosa" o que pueda "tener trascendencia" para la política económica del Gobierno.
En medio del patente desencuentro con el PP, Zapatero llegó a decir que la restricción del gasto público es "el único tema que puede ser objeto de discusión" con la oposición. Sin embargo, al margen de esta cuestión, se ofreció para mantener un "diálogo abierto" con el equipo económico del PP para acercar posiciones, aunque dejó claro que su principal objetivo a la hora de consensuar la política económica es lograr un acuerdo social con los empresarios y los sindicatos.
En cuanto a los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2009, Zapatero no dejó ver si el PSOE buscará un socio parlmentario estable y se limitó a repetir que tiene cinco diputados más que en la anterior legislatura y que logrará tener "los apoyos oportunos" a través del diálogo. De todos modos, Zapatero se mostró consciente de la dificultad que se prevé en las negociaciones: "En el debate presupuestario, con las enmiendas en la mano, vamos a ver a qué acuerdos podemos llegar y qué coherencia podemos mantener".
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