Cronica | 16-07-2008
El paternalismo parecía que era una costumbre decimonónica, y ancestral, mas propia de un Gobierno presidido por un viejo conde tramposo, que de un mandatario que presume de demócrata y socialista, y que permanentemente se escuda en los valores teóricos que conllevan esas palabras.
Sin embargo, la realidad es muy distinta. La crisis, o la no-crisis, perjudica siempre al mas débil y mientras no se demuestre lo contrario ese ha sido siempre el trabajador, ese que dice don José Luis que va a defender a capa y espada. Y mírese como se quiera la realidad es que, en este país el señoriíto, por ejemplo Fernando Martín cerrará su empresa, pero seguirá viviendo y disfrutando de sus millones. Mientras los cientos de miles de despedidos que llenaran las oficinas de empleo a lo largo de estos meses terminarán por no poder pagar la hipoteca, comer, etc. La prueba del nueve son los famosos 400€. Según los expertos, no sólo los pensionistas y los trabajadores con menores rentas se han quedado sin cobrar sino que muchos contratados temporales cuyo contrato es inferior a un año, también dejaran de percibirlos.
Como se decía en aquellas épocas, una cosa es predicar y otra, muy distinta dar trigo. Así que, ya está bien de tanta tontería mitinera que solo vale para eso, para no dar trigo
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