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“Goya e Italia”

Redacción  |  10-06-2008

goya “Goya e Italia” muestra con toda su grandeza y genialidad el universo creativo de Goya, en relación al mundo italiano y, en particular, al de Roma, tomando como punto de referencia la estancia del pintor aragonés en la capital artística en la que se había convertido Roma en torno a 1770. Del viaje de Goya a Roma sabemos que se produjo entre mayo-junio de 1769 y febrero-marzo de 1770, cuando el joven pintor contaba veintitrés años, y emprende viaje a Italia “para oficiar en la gran liturgia del arte romano y existir –o subsistir- en un lugar de encuentros insospechados y carrusel constante de ideas. No existe duda alguna de que Goya afrontó el viaje a Italia sin ayuda económica con la que financiar este periodo de formación. Agustín Carderera escribe en 1838 informando de que Goya permaneció en Roma como «un pobre estudiante, lleno de pasión y entusiasmo». El mismo Goya así lo cuenta en el memorial que dirigió a S. M. Carlos III en el año 1779, en el que solicitaba un puesto como pintor de cámara en la Corte.

Algunos autores románticos mencionaron el mismo punto, y como comenta el Comisario Sureda fantasearon sobre el hecho de que “una vez en Roma, Goya se interesó más por la vida y costumbres de la calle que por los círculos académicos frecuentados por los jóvenes pensionados españoles o franceses. Haciendo alarde de potencia y agilidad física tanto como de gallardía y de ansia de notoriedad, a Goya, que subsistía pintando cuadritos con escenas de vida popular y corridas de toros que no pasaban del todo desapercibidos hasta el punto que despertaron la admiración del embajador ruso, se le  vio escalar la cúpula  de San Pedro hasta alcanzar su lugar más alto e inaccesible, coronar el friso superior de la tumba de Cecilia Metilla en la Vía Apia e, incluso, irrumpir en conventos de monjas  persiguiendo a novicias, lo cual por poco le llevó al patíbulo.”
Sobre el motivo por el cual Goya decidió marchar a Italia, Juan J. Luna, conservador del Museo del Prado, hace la siguiente reflexión “ Goya era un muchacho de diecisiete años, llegado de provincias y que gracias a las relaciones de su segundo maestro, Francisco Bayeu, podría acceder al brillante universo de las «colecciones reales» de España y a la cercanía de los éxitos de los grandes maestros del pasado y del presente….. Es muy probable que el multiforme mundo de las obras de los artistas italianos, de los que existían numerosas pinturas, tanto en los palacios que eran propiedad de la Corona como en ciertas colecciones privadas, que sin duda pudo conocer gracias a la protección de Bayeu, le resultase sumamente atractivo.  En aquellas creaciones vería soluciones a problemas artísticos que, como a todo artista joven, le preocuparían y supondrían un precioso complemento a las ideas que ya había ido acumulando en Zaragoza durante su primer aprendizaje. Además constituirían un poderoso acicate para sus intenciones de viajar a Italia, tierra adonde finalmente acudiría en demanda de nuevas inspiraciones.”
Los primeros contactos
Desde el punto de vista de la historiadora Raquel Gallego, “pudo ser Mengs (Anton Raphael Mengs, conocido pintor italiano de la época) quien se encargara de proteger y tutelar a Goya durante su periodo de formación en Roma. Lo más plausible es que el viaje que trajo a Goya a Italia pudiese hacerlo, al menos parcialmente, en compañía del pintor bohemio…. Es indudable que Mengs fue un apoyo de extraordinaria importancia durante la estancia romana de Goya y que debió de abrir muchas puertas para que el aragonés accediese a determinados ambientes en los que completar su formación”.   De hecho, la autora tiene la creencia que fue Mengs quien llevó a Goya a la ciudad de Parma, donde visitaron la Accademia di Parma, y donde Goya habría de presentar meses más tarde a concurso una de sus obras más conocidas de estas fechas, “Aníbal vencedor que miró por primera vez Italia desde los Alpes”.  Nuestro pintor universal no ganó el concurso, pero si consiguió cierto prestigio entre los académicos. 
Asimismo, Gallego hace mención a la relevancia de la presencia española en Roma en esa misma época “El Palacio de España fue otro de los núcleos de vital importancia en la vida cultural romana, un foco de atracción para los artistas españoles que se dirigieron a Roma con la finalidad de culminar su formación. Sería un espacio que ofrecía amparo y al mismo tiempo un lugar repleto de estimulantes personalidades que con sus contactos y relaciones podían enriquecer la experiencia romana de muchos de estos jóvenes. Y cuando nos referimos al Palazzo Reggio o Palacio de España, no estaríamos aludiendo única y exclusivamente a este edificio, sino que debemos pensar que todo el área que lo circunda era a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII, un espacio sometido, en cierta manera, a la jurisdicción española. En el año 1678 el embajador del momento, el marqués del Carpio, admitía controlar un barrio que incluía, además del palacio, otras 850 casas y 206 talleres de diferentes actividades artesanales”
Una de las piezas clave que ayuda a entender el viaje de Goya a Italia es el Cuaderno Italiano, adquirido por el Museo del Prado en 1993. Se trata de un cuaderno de notas manuscritas por Goya que alterna con apuntes de figuras e incluso con copias de composiciones, de Iglesias y colecciones, tomadas del natural durante su estancia en Italia. Probablemente  continuó usándolo en la década de 1770 con finalidad artística para ser, con el paso del tiempo, un cuaderno de anotaciones personales en donde se recogen referencias cronológicas a su boda y a los nacimientos de sus hijos.
Gracias a este Cuaderno Italiano, se pueden conocer las ciudades que más le impresionaron en su viaje: Roma, Venecia, Módena, Bolonia, Génova y Parma, los artistas cuyas obras admiró: Tiziano, Correggio, Guido Reni, Guercino, Maratti, Rubens, Rafael, y su aprecio por la Antigüedad arqueológica como lo patentizan los dibujos del Torso del Belvedere y el Hércules Farnese. Muy importantes son, además, los estudios y bocetos que hizo para el cuadro “Aníbal vencedor que miró por primera vez Italia desde los Alpes” con el que se presentó al concurso convocado por la Academia de Bellas Artes de Parma en 1770. El cuadro estuvo perdido durante doscientos años y fue hallado hace apenas quince años.
En esta exposición se puede contemplar una representación de la obra pictórica de Francisco de Goya, así como dibujos y grabados que abarca desde los años de su juventud (1770 – 1771) hasta finales del siglo XVIII.  Son una serie de obras de gran valor y representatividad, como por ejemplo: La familia del Infante Don Luis de Borbón (Fundación Magnani Rocca, Parma); Autorretrato (Museo Nacional del Prado); El sueño de la razón produce monstruos (Museo Nacional del Prado);  El sueño (National Gallery of Ireland, Dublín); Retrato de María Teresa Borbón Godoy, Condesa de Chinchón (Galleria degli Uffizi); la primera edición de Los Caprichos (Calcografía Nacional), etc.
Junto a las obras del maestro aragonés se exhibirán  otras de artistas tan singulares como Anton Raphael Mengs, Johann Heinrich Füssli, Giovanni Battista Piranesi, Angelica Kauffmann, Taddeus Kuntz, Luca Giordano, Corrado Giaquinto, Francisco Bayeu, Jacques-Louis David, Pompeo Batoni, Gianbattista Tiepolo, Antonio Canova, Jean-Auguste-Dominique Ingres, Jean-Honoré Fragonard y Gaspare Traversi, entre muchos otros. En total la Exposición muestra 359 obras, de las cuales 89 pertenecen a Francisco de Goya, y las restantes 270 a 118 artistas diferentes.
La Exposición, que cuenta con un montaje especial para la ocasión, se divide en 15 ámbitos bien diferenciados.  Cada uno de ellos intenta abarcar un momento en el tiempo entre el inicio del viaje a Roma y el regreso y posterior evolución del pintor aragonés en la Corte de Carlos III: De Zaragoza a Roma, Roma, Aprender en Roma, Mundos romanos, Goya y Roma, Cuaderno italiano, Parma, Zaragoza, Ritorno in Patria:  Aula Dei. Madrid Villa y Corte, Arcadia, Naturalezas adversas, El retrato, Lo clásico y lo religioso, Sueños y monstruos, y El sueño poético de la muerte
Museos, instituciones y colecciones de todo el mundo participan en esta Exposición, tales como , Museo del Prado (Madrid), Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid); Patrimonio Nacional (Madrid); Fundación Magnani Rocca (Parma), Museo di Roma (Roma), Galleria Nazionale d’Arte Antica-Palazzo Barberini (Roma);  Musei Capitolini (Roma); Musei Vaticani (Ciudad del Vaticano); Museo Nacional de Varsovia, Polonia; Hermitage (San Petersburgo), Galleria degli Uffizi (Florencia). “Goya e Italia”  es la continuación de un ciclo de exposiciones, que comenzó en 2006 con la muestra “Goya y el palacio de Sobradiel”, “Luis Mª de Borbón y Vallabriga. Francisco de Goya”, y “La memoria de Goya”.  Esta última  cerró sus puertas el pasado mes de abril con gran éxito de público y crítica.  El programa   concluirá este año con la exposición “Goya y el mundo moderno” (diciembre - marzo de 2009), una  importante muestra sobre la influencia de Goya sobre el arte y la cultura contemporáneos.


Museo de Zaragoza/ Plaza de los Sitios, 6/Todos los dias de 10 a 22.Hasta el 15 de Septiembre

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