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California y España (2)

1769: La colonización de la Alta California

El religioso nacido en Mallorca Fray Junípero Serra, junto con otros españoles como el catalán Gaspar de Portolá, comenzaron la colonización de la Alta California, actual costa Oeste de los Estados Unidos de América, denominado Alta California por los españoles. Aunque sus costas eran navegadas desde el siglo XVI, no fue hasta el siglo XVIII en que España decidió poblar esas tierras.

Actualizado 30 enero 2019  
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Gonzalo Fernández de Navarrete González Valerio
  
Mientras que la conquista de los territorios de la América Continental comenzó en 1519 con el desembarco de Hernán Cortés, o la colonización efectiva de Filipinas–no el descubrimiento- comenzó en 1565, sin embargo la colonización de la Alta California no se produce hasta 1769.
                         
¿Por qué haber esperado casi 250 años para poblar y colonizar  un territorio colindante con tierras ya colonizadas por España, y que además tenían un clima y vegetación similar a los de la península ibérica?
 
Lo cierto es que la enorme extensión de la Monarquía hispánica -o Imperio español- dificultaba la ocupación efectiva de todo el territorio. También es de reseñar que en aquel momento, y la enorme distancia y la dificultad de las comunicaciones por tierra hicieron que la Alta California no figurara entre las prioridades españolas hasta finales del siglo XVIII.  
 
El objetivo de la colonización del Noroeste de las Indias Occidentales, adscritas al Virreinato de la Nueva España – llamado de forma simplificada México- era evitar que otros poderes emergentes en el norte del Pacífico como Reino Unido o la Rusia zarista  se asentaran en esos territorios explorados por España, pero en cuyas tierras no se asentaban ni ciudades ni poblaciones de origen peninsular.
 
Los relatos en primera persona de la colonización de California
Existen múltiples estudios que glosan la colonización española de la Alta California, pero en mi opinión una de las fundamentales es el relato de Francisco Palou titulado “Junípero Serra y las misiones de California” .
 
El Padre Francisco Palou nació en Palma de Mallorca en 1723 y, cómo discípulo de Fray Junípero Serra, desde 1740  acompañó a su maestro en todo su periplo por el Virreinato de la Nueva España hasta llegar a emprender la colonización de la Alta California.
 
La edición de “Junípero Serra y las misiones de California”  realizada por José Luis Anta Félez incluye el relato en primera persona del discípulo de Fray Junípero Serra durante sus asentamientos en las Californias, y debería ser de lectura obligatoria en cualquier colegio de las Islas Baleares, y de toda España.
 
También lo deberían leer de forma obligatoria en las escuelas de la Alta California, coincidente en parte con el actual  estado de California, Estados Unidos, para conocer su pasado en versiones de los protagonistas, y sus procederes verdaderos durante la colonización.
 
No creo que vayamos a conseguir ese objetivo, probablemente en ninguno de los territorios mencionados…
 
 
Fray Junípero Serra, un franciscano mallorquín
Fray Junípero Serra personaliza en el imaginario histórico la figura de la colonización de la Alta California.
 
José Luis Anta hace una breve reseña biográfica del misionero “californiano”.
Nace el religioso bajo el nombre de Miguel José Serra. Adoptará luego el nombre religioso de  Fray “Junípero” Serra.
Vino al mundo en 1713 en la población de Petra, “situada en el centro de la isla de Mallorca, de una familia humilde, honrada y cristiana” .
 
De ahí pasa José Miguel Serra  al convento franciscano en Palma de Mallorca donde en 1730 viste el hábito de Franciscano donde adopta el nombre de Fray “Junípero”.
 
 
En 1754  solicita pasar al Nuevo Mundo, al virreinato de la Nueva España, donde se establece en México capital.
En 1758 solicitan Fr. Junípero Serra y el padre Palou hacerse cargo de la misión de San Sabas en Texas, perteneciente a la Nueva España, “pero las autoridades virreinales deciden no llevar ese proyecto a su fin.”
 
Y en esa época del gobierno de Carlos III, que no veía con buenos ojos las veleidades de los Jesuitas, que actuaban contra la Monarquía española en Indias, y luego mostraban un discurso bien distinto en Roma, llevará al monarca español a expulsar a los Jesuitas en 1767 de cualquier territorio español, y esta circunstancia cambiará el destino de Fray Junípero llevándolo a la costa Oeste de la Nueva España. Así lo relata Anta Félez:
 
“En 1767 son expulsados los Padres de la Compañía de Jesús de todos los dominios de España;. Había por tanto, que ocupar las misiones jesuíticas sitas en la Baja California, entre otros sitios del continente americano. El Visitador General José de Gálvez y el Marqués de Croix envían a los Franciscanos de San Fernando a hacerse cargo de las misiones vacías. […]
El 12 de Marzo de 1768 parten Serra y Palou, con trece misioneros más, desde San Blas hacia el puerto californiano de Loreto.”
 
 
Serán los Franciscanos, los Jerónimos, y los Dominicos fundamentalmente los llamados a suplir la gestión los monasterios abandonados por los Jesuitas tras su expulsión.
 
En 1769, apenas un año después de su llegada a Baja California, el Visitador General –cargo político de la monarquía Hispánica que auditaba y organizaba el gobierno de las colonias bajo dependencia del Consejo de Indias- llamado José de Gálvez llamará a FR. Junípero Serra “para que formara parte de la expedición de expansión” a la Alta California.
 
 
Las motivaciones en la colonización de la Alta California
 
La Baja California ya estaba colonizada desde los primeros decenios de la conquista española de México en el siglo XVI. Fue la Alta California la tierra que se colonizó de modo tardío entre 1769 y 1821, muy poco tiempo antes de que España dejara de administrar los territorios continentales de su imperio en  América. El fin de la administración española en la América Continental se certificará entre los años 1821 y 1824 por la independencia de sus colonias.
 
 
José Luis Anta Félez resume las motivaciones de España para extender la colonización a los territorios más al norte:
 
 
“La expansión hacia la alta California es un fenómeno histórico complicado, principalmente porque se combinan factores muy diferentes de política exterior con factores  internos e ideales de tipo personal”.
 
 
Las consideraciones de política “interior” imperial española son relevantes:
 
“Los motivos internos que movieron la empresa altocaliforniana tenían varios enfoques;
- por un lado, estaba la pacificación de los indios Pimas, Seris y Apaches, que hasta la fecha sólo fuertes campañas militares habían conseguido sujetarlos.
- En segundo lugar tenemos que la Baja California, tras la expulsión de los Padres de la Compañía de Jesús [1767], necesitaba ser consolidada de forma colonial.
- En tercer lugar, era necesario un puerto seguro para el Galeón de Manila, que hacía la ruta desde Filipinas hasta Acapulco, pasando por la Alta California.
- En último lugar era necesario tener nuevas tierras con las que corresponder a las continuas súplicas que los nuevos colonos realizaban al Rey.”
 
 
Los motivos de política exterior o “internacional” de Monarquía española eran quizás aún más relevantes desde el punto de vista estratégico que las de política interior. José Luis Anta las describe así:
 
“Los motivos externos vienen dados por rusos e ingleses, que veían en la Alta California  un lugar apropiado
- para la creación de nuevas realizaciones coloniales (ingleses),
- y una prolongación de los cazaderos de pieles, en especial de nutrias, y aun punto de agotarse (rusos).
Era, por lo tanto, necesaria la rápida y efectiva ocupación de esta zona, a tenor de ser perdida por la implantación de alguna otra potencia extranjera.”
 
 
Anta considera que haya asimismo ideales personales de los participantes en la expedición compuesta por religiosos  -como los Franciscanos Fray Junípero Serra y el padre Palou- y  por militares como José de Gálvez y Gaspar de Portolá:
 
“De los ideales religiosos es una buena muestra los expresados en la obra de Palou, personificados en la figura de Junípero Serra, aunque son extensibles, en gran parte, a los de cualquiera de los misioneros que trabajó en la Alta California”.
 
 
Los ideales de los líderes políticos y militares de la colonización de la Alta California son asimismo coincidentes con los valores de los hombres de todos los territorios de la Monarquía Española de los territorios por ella gobernada en Europa y en cualquier otro continente: 
 
“Por otro lado tenemos los ideales de las personas que no pertenecían a la iglesia; son ideas y motivos que, por lo general, combinan las aspiraciones personales con un profundo servicio hacia la Corona, todo ello aderezado con tintes ilustrados, José de Gálvez, el Marqués de la Croix… frente a hombres como Gaspar de Portolá, siempre a las órdenes de sus superiores y al pulcro servicio de las aspiraciones de la Corona.”
 
 
Los proyectos de la España ilustrada para la colonización de la Alta California
Uno de los personajes esenciales de este siglo XVIII en el imperio español es el ilustrado José de Gálvez (1720-1787), nombrado Visitador General de las colonias de Nueva España–una especie de Auditor general para asegurar el buen gobierno de los territorios de la Monarquía.
 
Su sobrino Bernardo de Gálvez (1746-1786), gobernador de la Luisiana –territorio que fue más tiempo español que francés- sería luego esencial en la recuperación de Florida para la monarquía española,  derrotando a los ingleses en su fase final de presencia en las trece colonias durante la Guerra de Independencia de los Estados Unidos contra Reino Unido, especialmente en las batallas de Panzacola y de Baton Rouge, que propiciarían la independencia de Los Estados Unidos de América de Inglaterra, y que fue en buena parte obra de España.
 
Los Gálvez serían esenciales en la parte norte de las Indias Occidentales. He aquí algunos de los proyectos que José de Gálvez tenía para la Alta California una vez colonizada:
 
“Es de esta manera que podemos entender los ideales de José de Gálvez, que tenía ambiciosos proyectos para la Alta California, sin olvidar las interdependencias entre las diferentes zonas normexicanas.
Crear escuelas para marineros, con las que integrara los Indios de las nuevas zonas colonizadas,  realizar un cordón de poblaciones que ocupara toda la Costa Pacífica de Norteamérica, son dos de entre los muchos proyectos de Gálvez, que podemos hacer extensibles a los hombres que con un ideal ilustrado tuvieron algo que ver con la Alta California en la segunda mitad del siglo XVIII”.
 
 
Esta última empresa colonial española en la América continental comenzó en 1769.
En 1821 la España del Trienio Liberal (1820-1823) gobernada por Rafael del Riego reconocía la independencia de México y se perdía el control sobre el Virreinato de la Nueva España. Incluidos los nuevos territorios de la Alta California que serán administrados por el México independiente desde 1823.
 
La inestabilidad en el México Independiente, y las guerras contra unos Estados Unidos de América que ansiaban expandirse hacia el Sur y hacia el Este acabarían con la anexión de muchos territorios antiguamente españoles
 
 
Sin embargo serán múltiples las huellas que hoy permanecen de esa expedición española de 1769 comandada por el catalán Gaspar de Portolá, y dónde Fray Junípero Serra fundará un buen número de misiones, germen de futuras ciudades como San Francisco, San Diego, Los Ángeles, Santa Bárbara, Ventura, etc,   que hoy siguen conservando huellas de la presencia española.
 
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