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El parlamentarismo de la IIª República

15 de Abril 1936: "Morirá en la horca, con los zapatos puestos."

El interés en reivindicar ciegamente la IIª República Española (1931-1936), se debería diluir en cualquier cabeza coherente al leer los hechos sucedidos.  Las amenazas de muerte proferidas en el Congreso por socialistas y comunistas a los líderes de la oposición fueron escandalosas. Mejor sería aprender de los errores.

Actualizado 10 febrero 2021  
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Gonzalo Fernández de Navarrete y González Valerio
  

En un verdadero régimen democrático occidental, los ciudadanos a través de su derecho de sufragio pueden cambiar en cortos periodos de tiempo los representantes que conforman el poder legislativo, que respeten las libertades de expresión, de prensa, de asociación, el derecho a la propiedad, a la educación en libertad de sus hijos, de profesar la religión que uno desee etc…

 
Desde la Transición iniciada en 1976, el periodo de 1931 a 1936 ha sido presentado como un periodo “democrático” pleno.
Lo cierto es que no fue así. 
 
Hoy en día, en el siglo XXI cuando en el Congreso o en el Senado de España se producen altercados dialecticos que tienen repercusión pública, afortunadamente no alcanzan la degradación generalizada del periodo de la mitificada IIª República Española.
 
Los periódicos españoles de abril de 1936 – tres meses antes del comienzo de la Guerra Civil-  leídos en papel, en su formato original producen un efecto de desasosiego en el lector, mucho más intenso,  al que produce leer esos diarios en la pantalla de ordenador,  o bien en el microfilm de hemeroteca.
 
Esos periódicos producen una sensación difícil de olvidar de lo que fueron los meses previos a la Guerra Civil de 1936-1939.
 
Muestran sus crónicas el ambiente de violencia y de transgresión de las normas mínimas de decencia humana durante muchas de las sesiones del Parlamento en la Segunda República española (1931-1936).
 
El Conde de Romanones, perteneciente al Partido Liberal presidente de Gobierno en periodos entre 1912 y 1919, Presidente del Congreso de los Diputados entre 1910 y 1912, y Presidente del Senado en 1923, era entrevistado en unas líneas se publicaba en prensa en el año 1934 antes de que la situación fueran irreversible totalmente
 
En esa entrevista de 1934 comparaba Romanones la vida parlamentaria de la IIª República española con el parlamentarismo anterior a 1923.
Describía el ambiente de respeto parlamentario  que había regido el parlamentarismo del siglo XIX hasta el final de la Restauración en 1923 se había perdido en el Congreso de la Segunda República.
Y eso que en 1934 aún no había llegado lo peor.
 
 
 

El auge de los totalitarismos comunista y fascista en el siglo XX

La toma del poder de los Bolcheviques en Rusia (1917), y de Mussolini en Italia (1922) pasó a desestabilizar muchos de los países Europeos. En Europa  durante 100 años se había seguido el sistema democrático liberal-conservador, con unos “turnismos de partidos” que garantizaban la estabilidad de un sistema de libertades individuales. Primero fue desde un sufragio masculino censitario –solamente los propietarios podían votar- hasta llegar al sufragio universal masculino-, antes de que se generalizara el voto femenino de forma tardía en el primer tercio del  siglo XX.
 
Sin embargo el ser humano vive en toda época en una permanente insatisfacción –programada en nuestros genes-  que las ideologías totalitarias de izquierda y derecha de comienzo de siglo XX utilizarían para desvalorizar, contestando y desmontando el sistema de libertades liberal-conservador existente en gran parte de Europa.
 
 
En ese momento de principio del siglo XX existió la sensación de agotamiento del modelo liberal decimonónico de turnismo liberal-conservador que habían dominado los dos últimos tercios del siglo XIX en Europa.
Muchos historiadores denominaron “crisis finisecular”, a esa sensación de agotamiento del sistema liberal-conservador, por estar asociado el comienzo al cambio de centuria del siglo XIX al siglo XX.
 
Se produjo un proceso, en el que a pesar de ser ambos movimientos –tanto el marxista-leninista como el fascista- absolutamente retrógrados, se acuñó la expresión de que sorprendentemente a principios del siglo XX :
 
“Se podía ser antiliberal  y sin embargo parecer moderno”.
 
Y esos antiliberalismos –que niegan la individualidad del ser humano- , bajo una fachada de “modernidad” que no era sino un retroceso de la civilización,  hicieron tabla rasa de toda la estabilidad anterior, incluida la educación , el respeto y la decencia en las sesiones de las cortes españolas.
 
Las normas de funcionamiento del Congreso de los Diputados de España tiene eliminan de forma automática los insultos, amenazas y descalificaciones que parezcan excesivas, y en eso se escudan algunos de los que defienden las Cortes de la Segunda República.  Sin embargo el proceder de los partidos socialistas y comunistas no fue casualidad.
 
 
 
 

El “salvajismo” socialista:  Marx y “la conciencia como prejuicio burgués”. El asesinato como forma de actuar generalizada.

La lectura en la actualidad de los Diarios de Sesiones oficiales en el periodo que precede a la guerra Civil en 1936, da una sensación edulcorada. Oculta el “salvajismo” que particularmente los miembros del partido Socialista y Comunista en el Congreso de los Diputados mostraron contra los diputados de la oposición desde Febrero de 1936, y que venía a mostrar cómo la convivencia y la decencia habían sido eliminadas de la vida pública en España.
 
Parecería excesivo definir como “salvajismo” la actitud de los miembros del partido Socialista español de Francisco Largo Caballero y del partido Comunista de José Díaz y Dolores Ibarruri “Pasionaria”, en 1936, pero nada más lejos de la realidad.
 
En el siglo XXI, y asociado a muchas revueltas que se están produciendo tanto en los suburbios de las grandes ciudades, con movimientos que destrozan los centros de las ciudades de Francia regularmente,  en Francia han acuñado el término “ensauvagement”  para definir cómo el ser humano, en una porción de su población, a pesar de vivir en unas condiciones favorables tiene tendencia a volver al salvajismo previo a la civilización.
 
Eso mismo es lo que ocurrió con la propagación de las doctrinas de Marx, Lenin y otros promotores del asesinato generalizado de ciudadanos, a sea por religión, “clase social” o pensamiento, desde la difusión del Marxismo a finales del siglo XIX.
 
 
Y es que Karl Marx (1818-1883) es un personaje que fue responsable de sembrar el mundo de ideas tan bonitas cómo:
 
 “La conciencia es un prejuicio pequeño burgués”.
 
Esta idea permitía ser un asesino sin conciencia ni arrepentimiento, con amparo de las doctrinas fundador de la Iª Internacional, que sería el origen de la coordinación internacional de los partidos Socialistas que se irían extendiendo por todo occidente en el siglo XIX y principios del XX.
 
Marx permitía así con su credo “animal” pasar a ser matar y destruir en aras de la “liberación” del ser humano en aras de alcanzar una prometida “libertad” , tras un teórico periodo de “dictadura del proletariado” de duración indeterminada pero supuestamente transitoria.
 
La prometida “libertad” ni apareció, ni estuvo en ninguno de los países gobernados por los preceptos marxistas. (URSS, Segunda República Española durante la Guerra Civil, países de Europa Oriental bajo telón de acero…), ni está tampoco presente la “libertad” en los países que hoy aplican la doctrina marxista.
 
Tampoco se espera en el siglo XXI la llegada de “la libertad” preconizada por Marx, en ninguno de los países que ha aplicado su errónea y confusa doctrina en el ámbito económico.
 
La Revolución Rusa de 1917,  promovida a manos de su líder Lenin destruyó la República rusa liderada por Kérensky, y supuso la profundización práctica de la doctrina de Karl Marx, a través de las adendas leninistas, que se volvían aún más violentas y asesinas que las teóricas de Marx,  a través del ejercicio del poder.
 
Desde sus inicios, la URSS pretendió a través de sus comisarios políticos absorber los partidos socialistas de los países occidentales, para que pasaran a depender de la Komintern – la Internacional Comunista fundada en 1919 en Moscú- que también se denominó IIIª Internacional.
 
Denominada así para aparentar una continuidad con las doctrinas de Marx propagadas en la Iª y IIª Internacional, y facilitar la absorción de los movimientos socialistas ya organizados, para que pasaran a depender del poder extranjero de Moscú, bajo el subterfugio de ser una “hermandad internacional de trabajadores”, en teoría -falsa- sin adscripción a ninguna nación ni imperio del mundo…
 
Algunos estudios históricos realizados por historiadores rusos, escritos tras la caída de la URSS en 1991, han considerado que la URSS, a pesar de su palabrería obrera de hermandad internacional etc… sin embargo actuó con el denominado “paradigma revolucionario imperial” con todos sus partidos vasallos en todo el mundo.
 
Y es que era una “panacea” ser soviético marxista-leninista, siempre que fueras  dirigente, en Moscú entre 1917 y 1991. El resumen de lo acaecido durante los más de 70 de dictadura del supuesto “proletariado”, fue lo opuesto de lo que preconizó el fundador Marx:
 
Unos gobernantes autobautizados como ”proletarios”, aunque la mayoría eran de origen “burgués”, tomaron el poder y  se aprovecharon de los recursos por otros generados, para supuestamente mejorar la vida de unos habitantes y obreros del mundo.
 
En la realidad de los hechos nunca vivieron tantos individuos como siervos cómo los que residieron en los territorios gobernados bajo el sistema marxista-leninista, pasando hambre, esclavizados, y con carencia de cualquier tipo de Derecho Humano. Es la denominada por Marx “carencia de Derechos Subjetivos”,  siendo única la existencia del Derecho “objetivo”, el que dicte el Estado totalitario soviético.
 
El “gran mérito” de Lenin, según sus seguidores, fue pasar a gobernar, en vez de únicamente rellenar papeles con teorías descabelladas cómo había hecho Karl Marx con anterioridad.
 

El leninismo : aplicación práctica del marxismo.

Gran seguidor de las teorías de Marx fue Lenin (1870-1924), que profundizó la aplicación de la ideología de acceso y gobierno en un territorio extenso y durante largo tiempo, que habían sido preconizadas de forma teórica hasta entonces por Marx, con  aplicación muy parcial en algunos cantones y comunas en España, Francia e Italia hasta entonces, todos experimentos de corta duración hasta entonces.
 
De hecho, en las loas a Lenin realizadas por la “Editorial Progreso de Moscú” –editorial oficial de propaganda comunista- en el prólogo de las insufribles “Obras Escogidas en 12 Tomos” de Lenin, se podía leer lo siguiente, en el primero de sus tomos:
 
Lenin dominó brillantemente el método del marxismo. El materialismo dialéctico, derrotó en toda la línea a sus enemigos y adulteradores filosóficos y caló hondo “en lo que constituye la esencia misma, el alama viva del marxismo: el análisis concreto de la situación concreta”.
Analizó  en todos sus aspectos la situación creada en el mundo al comenzar la última fase del capitalismo –el imperialismo-, descubrió la regularidad de su evolución y perecimiento, y formuló las leyes fundamentales que rigen el devenir y el desarrollo de la sociedad nueva: el socialismo”.
 
Y continuaba la editorial Progreso de Moscú con la enumeración de los principales logros de Lenin:
 
El mérito de Lenin consiste, además, en que su talento unió la teoría revolucionaria con el movimiento revolucionario práctico. Lenin fue el fundador del primer partido proletario marxista de nuevo tipo en Rusia y el iniciador e inspirador del movimiento comunista en el mundo entero.”
 
Antes que leer los 12 tomos de demagogia asesina pseudo filosófica de Lenin, lo cierto es que la mayoría hubiera preferido 1000 veces el castigo que regularmente imponía el padre de Zipi y Zape a sus hijos, y que consistía en tener que ver entera una película de “coproducción hispano-andorrana”.
 
Parece en cualquier caso que a algunos de los líderes del “nuevo” partido comunista español llamado Podemos, que hoy se autodefinen como “nueva política” no les gusta mucho el cine de coproducción, y prefieren a Marx y Lenin.
 
Aunque la gran mayoría de ellos probablemente solamente ha leído un resumen en varios “tweets” en vez de los tomos de las obras de sus mentores Marxista y Leninista (y quizás un par de líneas de Gramsci, que les encanta igualmente por auto-considerarse “un intelectual” que escribe para “intelectuales”).
 
Pero el gran “aplicador”, “profundizador” y “ejecutor” práctico  del salvajismo del marxismo-leninismo  fue Josif Stalin, Secretario General del Comité Central del Partido Comunista de la URSS entre 1922 y1952.
 
No es porque Stalin fuera más criminal que Lenin o que Trotsky –Tanto Trotsky como Lenin, Stalin , Bujarin, Kruschev …. y sus cuadrillas,  eran todos unos salvajes, asesinos, fanáticos- sino porque Stalin duró más tiempo en el poder que los anteriores y que sus sucesores, y por lo tanto pudo matar a mucha más gente que los anteriores.
 
Stalin pronunciaría en uno de sus más conocidos discursos la frase de doctrina “pura” Marxista:
 
“Yo os libero de tener conciencia”
 
Así se justificaba que los gobiernos liderados por sus principios pudieran amedrentar, asesinar y robar a sus víctimas con toda “tranquilidad de espíritu”. Según su dogma de la “no conciencia”, no serían entonces considerados “asesinos cobardes” quienes carecieran de remordimientos tras ejecutar sus asesinatos y sus destrucciones: al contrario, eran “grandes” marxistas.
 
Circulan en este tercer decenio del siglo XXI múltiples videos por redes sociales que pretenden explicar el porqué del atractivo redivivo del Marxismo, del Comunismo, y del Anarquismo para las nuevas generaciones.
 
Y tampoco hay que pensar mucho. Si para ser una persona decente  hay que trabajar, tener una actitud respetuosa con la vida y con el “no matarás”, y dedicarse a trabajar y crear recursos para la sociedad, y que la sociedad recupera a través de los impuestos públicos a la actividad privada, sin embargo es en cambio mucho más fácil y atractivo “no tener conciencia”, y  poder robar y matar al que trabaja, para meterse a ocupar su casa y su empresa, por ser el atacado un supuesto capitalista”.
 
Y además resulta que según la doctrina de Marx Lenin y Stalin al asesinar y robar se es un liberador de la “opresión”,  en vez de lo que anteriormente era considerado  un “delincuente, una asesino o un ladrón, un vago, y un maleante”
 
Es una doctrina muy “barata”, que rebaja la exigencia al militante a delinquir, de ahí su éxito recurrente en el tiempo.
 
 

Enero de 1936: El Frente Popular y las amenazas de genocidio durante la campaña electoral.

 
Entre diciembre  de 1933 y Febrero de 1936 gobernaron la IIª República española los partidos de centro derecha. Había ganado las elecciones el partido denominado Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), liderado por José María Gil Robles. Aunque no llegó a ser el presidente del Gobierno en ese periodo –solamente fue Ministro- era el verdadero líder de la mayoría.
 
Siendo la CEDA un partido llamado “accidentalista” que contaba con el apoyo del Vaticano, no pretendió en ese tiempo volver al sistema de Jefatura del Estado Monárquica, ni intentó destruir el parlamentarismo.
 
A pesar de ello, los Socialistas de Francisco Largo Caballero intentaron atribuirle esos objetivos a la CEDA para intentar justificar su asesino Golpe de Estado en Octubre de 1934 en toda España, que tuvo su mayor relevancia en Asturias, con más de 1200 muertos causados.
 
El presidente de la IIª Republica entre 1931 y 1936, Niceto Alcalá Zamora –un personaje que había sido ministro durante la Monarquía de Alfonso XIII y que se vio superado por la historia denostado por todos los partidos durante la IIª República- ,  convocó sin embargo esas elecciones de Febrero de 1936, de forma considerada por muchos una vulneración de la Constitución.
 
El periodo electoral que se abrió para las elecciones de Febrero de 1936 fue realmente convulso y violento, y muchos presumían que quien ganara las elecciones –aunque fuera con el 50,1% frente al 49,9% del otro bloque- probablemente no respetaría el régimen parlamentario que regía las pocas democracias que iban quedando en Europa en el decenio de 1930 (La URSS como modelo Marxista leninista , y  Alemania, Italia como modelo fascista, y Austria, Portugal, Yugoslavia, Rumania, Polonia  estos últimos , no todos fascistas, podrían ser calificados como mínimo como “organicistas dictatoriales antiparlamentarios de derechas”….)
 
Todos esos países habían caído en manos de dictaduras, y el futuro de las democracias parecía sombrío,  con la pujanza propagandística de los comunismos y los fascismos que denostaban a la “antigua” política liberal-conservadora.
 
El Frente Popular, cuya constitución fue promovida por el comisario Soviético Dimitroff, se presentó a las elecciones de 16 de Febrero de 1936 en España,  amparando la presencia de partidos de inspiración totalitaria marxista asociados con partidos parcialmente liberales.
 
Aunque el Frente Popular tenía caras ”burguesas” como la de Manuel Azaña y de otros que se prestaron a la tarea imposible de pretender que los marxista-leninistas respetaran las normas democráticas. Eran desgraciadamente numerosos en ese Frente Popular quienes tenían por objetivo asesinar a sus rivales políticos una vez pasaran las elecciones.
 
 
De hecho, conviene recordar de nuevo cómo en Enero de 1936 el líder del PSOE Francisco largo Caballero en un mitin electoral en Alicante -previo las elecciones  generales que debían celebrarse en Febrero de 1936- expuso claramente su “programa electoral”:  
 
 
“Yo deseo una República sin lucha de clases; pero para ello es necesario que desaparezca una de ellas.”
 
Esta afirmación de Largo Caballero, según las doctrinas jurídicas aplicadas posteriormente por la Organización de las Naciones Unidas (ONU),  estaría comprendido dentro de los supuestos del delito de Genocidio en la “Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio”, adoptada por la Asamblea General en  su resolución 260 A (III), de 9 de diciembre de 1948”:
 
“ Considerando que la Asamblea General de las Naciones Unidas, por su resolución 96 (I) de 11 de diciembre de 1946, ha declarado que el genocidio es un delito de derecho internacional contrario al espíritu y a los fines de las Naciones Unidas y que el mundo civilizado condena,
Reconociendo que en todos los períodos de la historia el genocidio ha infligido grandes pérdidas a la humanidad,
Convencidas de que para liberar a la humanidad de un flagelo tan odioso se necesita la cooperación internacional,
Convienen en lo siguiente:
Artículo I
Las Partes contratantes confirman que el genocidio, ya sea cometido en tiempo de paz o en tiempo de guerra, es un delito de derecho internacional que ellas se comprometen a prevenir y a sancionar.
Artículo II
En la presente Convención, se entiende por genocidio cualquiera de los actos mencionados a continuación, perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal:
a) Matanza de miembros del grupo;
b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo;
c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial;
 d) Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo;
e) Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo.
Artículo III
Serán castigados los actos siguientes:
a) El genocidio;
b) La asociación para cometer genocidio;
c) La instigación directa y pública a cometer genocidio;
d) La tentativa de genocidio;
e) La complicidad en el genocidio.[…]”
 
 
La amenaza “genocida” del partido socialista de Largo Caballero a una clase social entera de españoles de entre 1933 y 1936–personaje que sigue siendo defendido por una facción del PSOE, y lleva su nombre una Fundación y archivo del PSOE en este siglo XXI-  no quedó en meras amenazas: fue cumplida por todas la milicias y checas socialistas que se establecieron en territorio “republicano” durante la posterior Guerra Civil de 1936-1939.
 
No hubo únicamente asesinos socialistas durante la Segunda República en Asturias en 1934. En la Guerra Civil fueron pistoleros socialistas, comunistas y anarquistas quienes sembraron el terror con la plena aprobación y promoción de los políticos del Frente Popular en la zona “republicana”. Pero hasta la Izquierda Republicana, partido de Manuel Azaña, tuvo sus checas y pistoleros durante la Guerra Civil….
 
En cualquier caso no hay que olvidar que el socialismo revolucionario de Karl Marx y el anarquismo de Mijail Bakunin se escindieron en 1872 durante la celebración de la Iª Internacional en la Haya, pero proceden de un mismo tronco que promueve el asesinato y el terrorismo como medio para tomar y mantener el poder.
 
 

15 de Abril de 1936 en el Congreso de los Diputados: Amenaza de ahorcar al líder de la oposición José María Gil Robles por un diputado socialista.

 
No fueron solamente amenazas de genocidio amplias indeterminadas a una “clase” social lo que profirieron los políticos del partido socialista “bolchevizado” de Largo Caballero durante la Segunda República.
 
 
Era el día 15 de Abril de 1936 en el Congreso de los Diputados de Madrid, en el pleno posterior al desfile celebrado en el paseo de la Castellana el día anterior, que conmemoraba el V Aniversario de la proclamación de la Segunda República española.
 
Además de la conmemoración del aniversario de la IIª República, se votaba en las Cortes la confianza al Gobierno de Manuel Azaña, que gobernaría unos meses en 1936, después de su primer mandato entre 1931 y 1933.
Y siendo un pleno muy importante y de mucha repercusión, lo principal acaecido en esa sesión no fue el programa de Manuel Azaña.
 
Fueron las amenazas de muerte al líder de la oposición José María Gil Robles, específicas y repetidas por varios diputados, las protagonistas de esa sesión. Fueron amenazas proferidas tanto por miembros del partido Socialista, como por parte del comunista Díaz Ramos, alias “José Díaz”, así como por otros diputados marxista-leninistas del parlamento español.
 
Quien consulte el Diario de sesiones del Congreso no comprenderá plenamente el alcance de la degradación de la vida democrática y parlamentaria que la Segunda República mostraba en 1936, puesto que se eliminaban todas las amenazas e insultos del diario de Sesiones, así como los tumultos y griteríos que se producían, que no se reflejaban en sus líneas.
 
Esa norma, vigente en la actualidad, fue fuente de que muchos maleantes que se sentaban en el Congreso se vieran envalentonados y profirieran sus amenazas a voz en grito, que luego eran silenciadas en su difusión pública oficial.
 
Es por tanto la lectura de los periódicos de la época lo que permite comprender el clima de matonismo  salvaje que se vivía en España de la Segunda República en 1936, especialmente desde las elecciones de Febrero, y antes del inicio de la Guerra Civil. Leer esos diarios en papel, y no en una pantalla de Hemeroteca incrementa la sensación de zozobra de esa IIª República que solamente algunos totalitarios disfrazados pretenden defender en este siglo XXI.
 
 
Aunque la “censura gubernativa de prensa”  había existido durante todo el periodo de la Segunda República –ejercida por todo los gobiernos fueran de derecha o de Izquierda cuando gobernaron- , algunos periódicos se jugaban el tipo y publicaban los textos íntegros de las sesiones del Congreso.
 
A continuación,  el texto que apareció en el diario ABC –arriesgándose a ser cerrado de forma definitiva por la censura del gobierno del Frente Popular-  sobre la sesión del 15 de Abril de 1936, y que el diario de Sesiones oficial del congreso no recoge más que sesgado en su verdadero contenido.
Titulaba ABC en un apartado que informaba sobre la sesión parlamentaria:
 
“FORMIDABLE ESCÁNDALO CON INTERVENCIÓN EN LA TRIBUNA DE LA PRENSA.
 
- El Sr. DIAZ RAMOS [José Díaz diputado y líder del Partido Comunista en el Congreso] : Yo no sé cómo morirá el Sr. Gil Robles.
 
- Un SOCIALISTA [Sin identificar en la crónica]: En la horca
 
- El Sr. DIAZ: Pero yo sé cómo murió el sargento Vázquez, Argüelles y otros.
[Muertos del Golpe de Estado socialista de Octubre de 1934 en Asturias, con el objetivo de establecer una dictadura de estilo soviético en España, que fue controlado por el ejército y las fuerzas de seguridad de la Segunda República gobernada entonces por partidos de centro derecha].
 
Desde Luego el Sr. Gil Robles morirá con los zapatos puestos. “
 
 
El escándalo fue tremendo, y la sesión estuvo interrumpida durante varios minutos, con varios conatos de agresión entre diputados.
 
Aunque existe alguna versión que defiende que José Díaz no profirió esa frase de que Gil Robles moriría “con los zapatos puestos”, no parecen creíbles. Es más, Cabrera cita como frase de defensa del Comunista José Díaz, la siguiente del Diario de Sesiones”:
 
Entonces, Dolores Ibárruri les contesta: «si os molesta eso, le quitaremos los zapatos y le pondremos las botas», a lo que Gil Robles dice: «os va a costar trabajo, con botas o sin ellas, porque me sé defender».
 
Es decir que no solo no desmiente ese texto que amenazaran los comunistas, con que Gil Robles moriría con los zapatos puestos, sino que con sorna se reafirma a través de la frase de la Pasionaria la amenaza, de ponerle unas botas en vez de unos zapatos….
 
 Desde la bancada socialista en el Congreso de los Diputados se produjo una amenaza concreta de muerte al jefe de la oposición: morirá “en la horca”, y  afirmó sin lugar a duda alguna el diputado líder del partido Comunista español José Díaz, que José María Gil Robles “morirá con los zapatos puestos”.
 
Fueron amenazas explícitas de diputado socialista que la crónica no identifica, y del comunista José Díaz, ni más ni menos que al líder de la oposición. Le avisaban de que moriría asesinado en cualquier momento...
 
 
Tras unos momentos de escándalo en las cortes, José María Gil Robles afirmó:
 
“ El Sr. GIL ROBLES, dirigiéndose a los socialistas: Y conste que yo no soy un asesino como vosotros”.
 
Se refería Gil Robles a los centenares de asesinatos cometidos por los socialistas en Asturias, liderados por Largo caballero y Ramón González Peña que amnistiado, de forma escandalosa, volvía a sentarse como diputado en las Cortes españolas en esa legislatura de Febrero de 1936.
 
El diputado socialista Luis Jiménez Asúa, -jurista- y vicepresidente de las Cortes que presidía ese día la sesión parlamentaria, y  mostraba poco entusiasmo en defender a los diputados líderes de los partidos de derecha tras un atentado que había sufrido en sus propias carnes en Marzo de 1936, que acabó con la vida de uno de sus guardaespaldas,  afirmó desde la presidencia de la Sesión:
 
 
“El Sr. JIMENEZ ASUA: La presidencia ha dicho ya que no figurarán esas palabras en el Diario de Sesiones. “
 
Como si el eliminar una frase del Diario de Sesiones del Congreso bastara para eliminar la ignominia de quien las pronunció, o la existencia real de esa amenaza…
 
Tanto José Calvo Sotelo, líder del partido de derecha Renovación Española,  –que sería secuestrado y asesinado “con los zapatos puestos” por militantes socialistas miembros de las Fuerzas del Orden de la Segunda República  apenas 3 meses después de esta sesión-  como otros diputados afirmaron “No basta”, a la acción de eliminar del Diario de Sesiones propuesta por Luis Jiménez Asúa.
 
Pero no se produjo ninguna rectificación ni disculpa por parte de los socialistas ni comunistas, al contrario, estaban cada vez más envalentonados en su desafío.
 
Negar que se produjera la amenaza explícita a Gil Robles es una reinvención de los neocomunistas, que hoy en día saben que la ideología  de la “conciencia como prejuicio pequeño burgués” les hace aparecer como desalmados en la historia… aunque sus fundadores lo fueran y alardearan de serlo en las cortes de la IIª República en Madrid y en los discursos en Moscú durante todo el siglo XX.
 
Y es que la gravedad de la amenaza de asesinar, proferida desde la Tribuna del Congreso, hecha a un líder de un partido político es muy superior a la amenaza de muerte a un ciudadano individual, siendo ambas gravísimas.
 
 
Por si acaso no fuera suficiente, no quedaron ahí las amenazas de muerte de los partidos marxista-leninistas de la IIª República Española hacia los partidos de oposición, en la sesión de confianza al gobierno de Manuel Azaña del 15 de Abril de 1936.
 
A continuación de José Díaz habló el diputado Joaquín Maurín (1896-1973) Secretario General entre 1935 y 1936 del partido trotskista POUM (Partido Obrero de Unificación Marxista), que apoyó en esa sesión la confianza a la constitución del Gobierno de Manuel Azaña. Su sucesor en la jefatura del POUM.  llamado Andrés Nin, se haría famoso por ser uno de los ejecutados en las múltiples vendetas de la Guerra civil entre marxista leninistas, dentro del bando “republicano”.
 
Expresaba la crónica del periódico ABC, las palabras pronunciadas Joaquín Maurín en la tribuna del Congreso en el debate de investidura de Azaña el 15 de Abril de 1936:
 
“OTRAS INTERVENCIONES. EL SEÑOR MAURIN PIDE LA LAY DEL TALIÓN.
EL Sr MAURIN, […]
 “No habrá calma en el país mientras no se haya vengado y la represión de Octubre [de 1934 en Asturias] y se haga Justicia.
Un desquite es urgente. La Ley del talión. “ Ojo por ojo y diente por diente” […]
Cuando esta revancha se haya producido renacerá la calma”.
 
Es decir, minutos después de que se amenazara de muerte desde la bancada socialista y comunista del congreso al jefe de la oposición,  José María Gil Robles,  un diputado marxista comunista como Joaquín Maurín promovía el asesinato, impunemente, desde la tribuna de las Cortes de la Segunda República, para matar a todos los miembros del gobierno en Octubre de 1934, del ejército, y de las fuerzas de seguridad de la IIª República, que hubieran estado involucrados en controlar el Golpe de Estado de Asturias de Octubre de 1934, aplicando la “ley del Talión”.
En esa sesión todos los republicanos de izquierdas del partido de Manuel Azaña, supuestamente moderados, callaron y asintieron.
La amenaza de asesinar al líder de un partido mayoritario que había ganado las anteriores elecciones de 1933, y principal líder de la oposición en Abril de 1936 fue una amenaza de que a sus millones de votantes les podía ocurrir lo mismo, como desgraciadamente se demostró pocas semanas después en la Guerra Civil.
 
Fue una guerra la de 1936-1939 en la que la mayoría de muertos de los 2 bandos, fueron asesinados lejos de las líneas del frente en ejecuciones y asesinatos de personas desarmadas. En la zona “republicana” se produjeron los asesinatos tras secuestros por las milicias adscritas y amparadas por partidos que apoyaban al gobierno del Frente Popular,  por los socialistas y los comunistas al servicio de Moscú y los anarquistas.
 
Lo descrito anteriormente sucedió en las Cortes de la Segunda República, un lugar donde los golpistas derrotados por las fuerzas del Orden en octubre 1934–que habían sido los que habían intentado destruir el sistema republicano de contrapoderes y convivencia- promovían desde el Congreso en 1936 y ya desde el poder, de forma impune sus amenazas de muerte a individuos concretos, a colectivos de partidos de gobierno anterior, y a partes enteras del ejército y de las fuerzas del orden… Fue el mundo al revés y mal acabó.
 
La Segunda República había sido arrastrada por los marxistas-leninistas  a un callejón sin salida en los meses previos a Julio de 1936. Los políticos de izquierda “burguesa” como Manuel Azaña fueron los señuelos –autocomplacientes- de la maquinaria infernal del marxismo-leninismo alentado por la Unión Soviética, que como una gangrena infectó a una parte significativa del Partido Socialista dirigido por Francisco Largo Caballero.
 
Largo Caballero fue un personaje siniestro que en la actualidad hubiera podido ser juzgado por Genocidio, y que sin embargo sigue teniendo una estatua en el Paseo de la Castellana de Madrid, que el Partido Socialista, tan dado de nuevo y desgraciadamente a quitar cruces católicas debería retirar “motu proprio”.
 
 
 
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