Lunes, 30 de noviembre de 2020    
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La eficacia de las reformas estructurales impulsa el crecimiento

El clima con respecto a la economía mundial es ahora más op- timista que a finales del pasado año, gracias a los buenos resultados económicos obtenidos en la zona euro y en los países emergentes, así como por el impulso que ha experimentado el crecimiento del comer cio mundial.
Actualizado 8 julio 2017
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Asimismo, los últimos resultados electorales en Europa, con las derrotas de partidos políticos antieuropeos, han alejado el te- mor a la ruptura de la UE, eliminando una de las incertidumbres más importantes que pesaban sobre los mercados y sobre el conjunto de los agentes económicos. Aunque esta circunstancia ha sido contrarrestada, en parte, por el enfriamiento de las expectativas con respec- to a la política fuertemente expansiva que se esperaba que el presidente Trump pusiera en práctica en Estados Unidos. La Reserva Federal en Estados Unidos ha elevado los tipos de interés dos veces en la primera mitad de este año, mientras que el Banco Central Europeo ha anunciado que, pese a la clara mejora de las condiciones económicas, durante este ejercicio mantendrá los ti pos negativos y el programa de compras de títulos de deuda, aun que se ha instalado en los mercados la expectativa de que ambas me didas serán retiradas a lo largo de 2018. En este contexto internacional más favorable,la economía es pañola ha vuelto a sorprender por su fortaleza, y en lugar de, como se esperaba, prolongar en los dos primeros trimestres de 2017 la tra yectoria de suave desaceleración que se manifestó en la segunda mitad del pasado año, ha acelerado su crecimiento. El impulso ha procedido de las exportaciones de bienes y servicios, y de la vigorosa recuperación de la inversión privada tanto en vivienda como en bienes de equipo. Estos factores han dado un nuevo empuje a la actividad, al empleo y al consumo, iniciando un nuevo ciclo de aceleración. En el fondo, esta enorme e inesperada capacidad de respuesta ante los estímulos internos y externos lo que está reflejando es la notable me jora de la competitividad de nuestra economía derivada de las refor- mas económicas realizadas a comienzos de la pasada Legislatura, es- pecialmente de la Reforma Laboral que —pese a sus limitaciones— ha propulsado la creación de empleo y la reducción de los costes la borales unitarios relativos. También ha sido importante el saneamien to del sector financiero, que ha posibilitado la eliminación de las se- veras restricciones de crédito que tenían las empresas y las familias españolas, así como el control del gasto y del déficit (insuficiente pero infinitamente mejor que el desorbitado y creciente desajuste existen- te anteriormente). Por lo tanto, no debemos olvidar los efectos positivos que las reformas estructurales han tenido sobre el potencial de crecimien to de nuestra economíay sobre la corrección de los principales desequi- librios heredados de los años previos. Tanto la Reforma Laboral como la necesaria reestructuración del sistema financiero son dos pila res que han reforzado la capacidad de resistencia de nuestra econom ía, y que han mejorado las perspectivas de creación de empleo. Cualquier reversión de las políticas adoptadas en los últimos años, o cualquier incumplimiento con el objetivo de la consolidación presupuestaria, podría aumentar la incertidumbre y empeorar las perspectivas del comp ortamiento económico español en el futuro.