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Cómo gestionar la vuelta a la realidad laboral

La vuelta del verano del 2017 será algo diferente a la de años anteriores, pero también deberá ser bien gestionada para evitar pérdida de productividad en los primeros días de trabajo.
Actualizado 3 septiembre 2017
Redacción Ocio
La vuelta de las vacaciones, sobre todo las del verano cuando el nivel de desconexión es mayor, nunca es un buen trago. Este regreso a la realidad es ineludible y la transición hacia la rutina laboral suele ser corta y rápida. Razón por la cual muchos empleados sufren lo que se conoce como síndrome postvacacional. Para evitar éste y otros males, lo ideal es seguir unos sencillos pasos que nos ayuden a gestionar la vuelta de la mejor manera posible:
 La preparación personal. El regreso al trabajo en 2017 se hace con la plena conciencia de que este año marca un claro punto de inflexión en la década. Desde 2007 hasta 2016, la vuelta del verano no era más que la confirmación de que el mercado laboral estaba herido y cada año eran más las personas que pasaban a engrosar las listas del paro pasada la época estival. Este septiembre es diferente. Las empresas ya no sólo confían en el futuro, sino que también saben que ‘se lo han ganado’. El comportamiento de los españoles durante la crisis ha sido ejemplar: más esfuerzo, más preparación, menos ingresos, menos gastos, más innovación y más reflexión nos han ayudado a salir reforzados de este largo paréntesis. La consecuencia de todo ello será un cuarto trimestre muy bueno y “una vuelta de vacaciones más tensa de lo habitual”, advierte Luis Fernando Rodríguez, CEO de la consultora de negocios WATCH & ACT. “No vamos a tener tiempo de hacer una transición tranquila. Y si es eso lo que se busca, lo mejor es volver unos días antes para poner todo en su sitio y organizar la vuelta”, recomienda Rodríguez. Al regresar unos días antes se puede preparar todo aquello que se considere el motor de su trabajo, ponerse retos reales y mirar de manera positiva las tensiones que le esperan a la vuelta de la esquina.
• La gestión como grupo familiar. La vuelta a la rutina profesional suele coincidir con el regreso al cole de los más pequeños. Este mes deberá hacer la primera gran compra de la temporada, que se unirá a otra serie de gastos ineludibles que dejarán la tarjeta de crédito en horas bajas. La cuesta de septiembre no es sólo una cuestión laboral, también familiar y las tensiones personales pueden producir pérdida de productividad en su puesto de trabajo.
Además, conviene recordar que la mayoría de CEO y directores tienen una media de edad superior a los 41 años y, en la mayoría de los casos, están casados y tienen hijos que rondan entre los 22 y los 12 años, lo que les hará pasar un retorno de mayor intensidad que se traducirá en el trabajo con mal humor, falta de empatía y mayor exigencia hacia sus colaboradores. Para evitar esa alta tensión familiar, “no pretenda tenerlo todo reordenado en unas horas, ni siquiera en unos días. Permítase ir gestionando el caos hasta llegar a ese orden que favorece la rutina”, aconseja Luis Fernando Rodríguez. 
• El entorno social. Este otoño viene cargado de situaciones que deberá absorber la sociedad española de la mejor manera posible. Los problemas de índole político se mezclarán con una intensa actividad deportiva: el campeonato de Europa de Baloncesto, el arranque de la liga y la Campions harán de la oficina un hervidero de reproches y estereotipos. Y en muy poco tiempo llegarán el Puente del Pilar, la noche de difuntos y la Navidad. Unos meses de tensiones sociales que habrá que driblar de la mejor manera posible. De ahí que también tengamos que preparar la vuelta en ese sentido y cargarnos de paciencia.