Domingo, 20 de octubre de 2019    
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Balance y perspectivas del mercado inmobiliario en el próximo semestre

La buena salud de la que goza el mercado inmobiliario se verá reforzada por el suave pero constante aumento de las operaciones de compraventas, que ha avanzado un 1,8% en el mes de junio. La vivienda de obra nueva sigue demostrando su fuerza tras finalizar el periodo de construcción de las promociones y producirse la entrega de llaves y posterior registro del inmueble.
Actualizado 11 agosto 2018
Ferran Font, director de Estudios de pisos.com
Así, la cifra anual acumulada evidencia una brecha de casi un punto y medio con respecto a la vivienda usada, de forma que un total de once regiones están por encima de las 100 viviendas compradas mensualmente por cada 100.000 habitantes.
 
Sin embargo, los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística presentan cierta moderación después de la caída de marzo y el abultado repunte de abril. En los próximos meses, tendremos que prestar atención a la evolución de las operaciones para poder hablar con seguridad de una tendencia sólida. Sin duda, sería muy positivo para el sector que las transacciones mantuvieran esta línea con el fin de ir acortando las distancias entre oferta y demanda.
Respecto a la concesión de préstamos para la compra de vivienda, parece haberse encontrado un ritmo al alza normalizado, ajeno a factores estacionales. La banca continúa respetando el límite del 80% del valor de tasación y el importe medio de la hipoteca contratada está por debajo de los 150.000 euros, con cierta predisposición a la de tipo variable (6 de cada 10). Previsiblemente, el mercado hipotecario se mantendrá sin sobresaltos al menos hasta el verano del año que viene, ya que el Banco Central Europeo conservará su política de estímulos a través de la compra de deuda y los tipos oficiales en el 0%.

Por otro lado, conviene destacar que el parque de viviendas en España ha registrado un incremento moderado, el más relevante de los últimos cuatro años, hasta superar la barrera de los 25 millones de viviendas de 2010, aunque principalmente se concentran en autonomías como Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana y Madrid. En esta línea, la evolución del precio de la vivienda continúa acentuando las diferencias territoriales, especialmente en capitales con alta densidad de población y una elevada demanda que choca con una oferta difícil de dinamizar dado el escaso stock disponible.

Uno de los aspectos que decidirán la trayectoria del mercado será la gestión del suelo urbanizable dedicado a construir promociones de obra nueva, así como la previsible concesión de las ayudas contenidas en el nuevo Plan de Vivienda. Además, las fuertes subidas en el precio de las rentas, centrarán las medidas de las administraciones locales y el Gobierno central para mejorar la situación de las personas que viven bajo este régimen de tenencia. En el futuro, tendremos que valorar su impacto en el mercado para ver si consiguen mantener el punto de equilibrio entre la situación precedente y un intervencionismo excesivo.