Viernes, 14 de agosto de 2020    
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Sillones, sillones y más sillones

Las cosas son mucho menos complicadas de lo que parecen. Todo este montaje de discusiones, negativas y elecciones no es mas que una nube de camuflaje para tapar algo que es indecente; la multiplicación de puestos de responsabilidad política -si es que así se le puede llamar al trapicheo de cargos- y el consiguiente aumento del gasto que ello conlleva.
Actualizado 13 noviembre 2019
Alfonso Vidal
Sánchez ha caracterizado su gestión gubernamental con la multiplicación de asesores por doquier. Además de cortar cabezas que no oliesen a socialismo como nadie había hecho hasta hace unos meses, no ha parado de fichar asesores hasta, incluso, el mismo día de convocar elecciones. De esa manera, la cúpula de la administración esta controlada por amigos, conocidos y/o recomendados de algún miembro conocido del partido. Con ello se garantizaba la inexistencia de filtraciones de gestiones o actuaciones dudosas.
Pero aquí no acaban las cosas. Tal y como parece que se va conformando el nuevo ejecutivo los departamentos se van a multiplicar de forma significativa. Tres vicepresidencias generan una cantidad de puestos de trabajo nuevos insospechados. Y no solo se trasferirán de un sitio a otro competencias varias, sino que además se crean un sinfín de puestos inexistentes, engordándose así, una vez mas, la Administración.
Así que, a los veintitantos miles de millones que las ofertas electorales que se han presentado conllevan de aumento del gasto, habrá que añadir todo este cumulo de cargos sin los cuales será imposible formar el gobierno-capricho  que Sánchez está vendiendo a sus socios para él conservar el sillón de Moncloa.
La llamada “pólvora el rey” es lo que tiene.