Sábado, 24 de octubre de 2020    
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Las inversiones inmobiliarias no residenciales alcanzan 10.350 M€

El mercado inmobiliario terciario en España cerró el año con un total de 10.350 millones de euros en volumen de inversiones en activos inmobiliarios no residenciales. Por segmentos, las oficinas volvieron a liderar el ranking acaparando el 27% del total de las inversiones hasta los 2.794,5 millones de euros, por encima del retail, que en 2019 perdió su protagonismo habitual pero acaparó un notable 26% (2.691 millones).
Actualizado 23 enero 2020
Redacción
El segmento logístico cerró su año récord en España con un 24% del total de las inversiones (2.484 millones), y el hotelero ocupa la última posición del ranking con un 23% (2.380,5 millones) Así, en comparación interanual, el volumen de operaciones inmobiliarias registrado el pasado año fue un 8,7% más bajo que en 2018, cuando se alcanzaron los 11.250 millones de euros en inversiones, un 16,9% inferior al de 2017 (12.100 millones) y un 7,6% más elevado que el volumen de inversiones registrado en 2016 (11.134 millones).
En el análisis trimestral, en el periodo octubre-diciembre se registraron un total de 2.850 millones de euros en operaciones inmobiliarias no residenciales, un 3,5% más que en el mismo trimestre de 2018 y un 12,3% más que en el de 2017. Hay que remontarse hasta 2016 para encontrar un cuarto trimestre mejor, con un total de 4.634 millones registrados, un 62,6% más que en el último trimestre de 2019.
El mercado inmobiliario terciario español estuvo marcado el pasado 2019 por los movimientos y operaciones llevadas a cabo por los capitales privados, las SOCIMI y los family offices locales que operan en las grandes ciudades españolas, especialmente Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga, Sevilla, Bilbao y Palma. Las claves de la evolución del sector seguirán girando en torno a la competitividad de los precios y al comportamiento de la oferta y la demanda, determinado en gran medida por la coyuntura económica, la estabilidad política en todos los niveles (local, autonómico, nacional e internacional), la calidad de los activos y la influencia real de la recesión económica global.