Miércoles, 15 de julio de 2020    
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La desescalada y sus fases un campo de minas político

La batalla política iniciada por el voto a favor de Sánchez de Arrimadas, no ha sido nada mas que el inicio de la larvada batalla política que el coronavirus ha tratado de ocultar durante estos meses de confinamiento y silenciamiento de cualquier voz discrepante con las tesis de unos y otros.
Actualizado 8 mayo 2020
Alfonso Vidal
Pero con el inicio de la desescalada se ha desatado aunque soterradamente.
Pero los hechos son bastante claros. El movimiento, de Arrimadas ha descolocado ERC  y ha despertado los demonios independentistas y las reclamaciones del protagonismo enfermizo que protagoniza cualquier movimiento de los republicanos catalanistas. El miedo a perder su condición de indispensables hace temblar las columnas de su “imperio” y las amenazas con romper la legislatura han aflorado, pero claro, cualquiera, incluido Sánchez se da cuenta de que son fuegos de artificios. Nunca encontraran otro chollo como el actual habitante de la Moncloa. Lo mismo sucede con los vascos, aunque como ya es habitual sacaran otra  tajada de su apoyo.
 
Otra coa distinta son las consecuencias que el movimiento Arrimadas puede tener en las pretensiones política de los populares, CC AA clave para Casado como Andalucía y Madrid pueden tener sus días contados. Las gobernanzas son tan ajustadas que un acercamiento mas intenso de la líder catalana para salvar los muebles de Ciudadanos, puede tener la contrapartida de ceder al Psoe los enclaves decisivos de los populares. Y si el PP pierde la CAM, la alcaldía de Madrid y Andalucía, la era política Casado habrá llegado al fin de sus días.
 
Teniendo en cuanta las ganas que tiene Sánchez de liquidar al PP puede que las ofertas a Arrimadas sean asquerosamente imposiblkes de rechazar.