Martes, 1 de diciembre de 2020    
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La inteligencia Artificial al servicio de las personas

La Inteligencia Artificial no es algo nuevo, y mucho menos, es ya aquella ciencia ficción que sólo veíamos en películas como "Metrópolis", "2001, una odisea en el espacio", "Blade Runner" o "Her", entre otras muchas.
Actualizado 28 julio 2020
Mapi Merchante, Analytics, Insights & Strategy Director en IPG Mediabrands
Los orígenes de la AI nos remontan a Alan Turing cuando publicó en 1936 su famoso artículo los «Números Calculables» o cuando en 1950 escribió “Computing Machinery and Intelligence” defendiendo la capacidad de simular el pensamiento humano a través de la computación.
 
Años más tarde, en la conferencia de Darthmounth (1956) los científicos John McCarthy, Marvin Minsky y Claude Shannon acuñaron el término como “la ciencia e ingenio de hacer máquinas inteligentes, especialmente programas de cálculo inteligentes”. Sin embargo, hasta la década de los 90 no se le imprimió velocidad, y fue entonces cuando las grandes compañías tecnológicas invirtieron en estas tecnologías para hacer frente a la gran cantidad de datos que ya se pronosticaba que tendríamos que tratar.
Pero en 1997 lo que asentó la IA fue el conocido hito en el que Deep Blue, un ordenador de IBM, fue capaz de ganar a Gari Kaspárov.
 
La Inteligencia Artificial ha venido para quedarse y para convivir con nosotros en muchos ámbitos de nuestras vidas. Ha dejado de ser una tendencia y se ha convertido en realidad. Todavía no somos conscientes de la cantidad de veces que interactuamos con ella a través de las muchas aplicaciones y servicios que usamos a diario y que la utilizan. Desde los conocidos asistentes inteligentes – como Siri y Alexa -, hasta los chatbox, los motores de búsqueda de Google que adivinan lo que puedes estar buscando, las tecnologías de reconocimiento facial de nuestros smarthphones o los recomendadores de productos, contenidos o listas de música; entre otros muchos de sus usos.
En el ámbito empresarial, según datos de Accenture, dos de cada tres altos ejecutivos españoles creen que, si no escalan la Inteligencia Artificial en los próximos cinco años, se arriesgan a quedar fuera del negocio por completo. Y es que actualmente se está implantando la IA en todo tipo de sectores y compañías, en concreto, en el mundo de la publicidad y la comunicación cobra especial relevancia y está claro que estos dos mundos están destinados a entenderse.
 
La IA y todas las técnicas de analítica avanzada - Machine Learning, Natural Language Processing-permiten (gracias a todo el data que recogen de los gustos, intereses y compras de los consumidores) mejorar la personalización de las comunicaciones y las recomendaciones, anticipándonos y prediciendo incluso a sus deseos. 
La Inteligencia Artificial tiene que ser una herramienta al servicio de las compañías y los humanos. En un mundo en el que todos estamos cada vez más conectados, en el que los consumidores generamos millones de datos y en el que se industrializan los procesos, las plataformas tecnológicas y la Inteligencia Artificial tienen que servir para que las organizaciones transformemos rápidamente y con agilidad los datos en información y esa en una acción que, o bien genere negocio, o bien mejore la calidad de vida de los ciudadanos.
 
En estos entornos tan tecnológicos, pese a lo que muchos puedan pensar, las personas cobran mayor importancia y relevancia. Será por tanto imprescindible la visión humana y la creación de equipos multidisciplinares para diseñar y sacar el máximo rendimiento a todas las oportunidades que la tecnología nos brinda.