Jueves, 22 de octubre de 2020    
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Sorpresa frente al mar

Todos los gaditanos saben que sus enormes playas siempre han contado con la presencia dela Guardia Civil por aquello de su cercanía a Marruecos y claro esta las consecuencias que el trafico de orilla a orilla conlleva  desde tiempos inmemoriales. Por eso también saben que en medio de la playa de la Barrosa en una pequeñaloma que da acceso a la playa hay un cuartle de la Benemérita.
Actualizado 4 septiembre 2020
Redacción Ocio
Lo que no saben es que después de años de abandono ese espacio se ha convertido, probablemente, en el mejor comedor del verano, quizá por esa misma razón no quedaba mas remedio que acercarse a visitarlo y comprobar que lo que de el se decía era cierto. 
Lo primero que sorprende es que la reforma que del viejo cuartel se ha llevado a cabo lo ha transformado en un local espectacular  visualmente hablando y comodísimo  a la hora de comer o Omer una copa por la tarde noche. 
Y es que desde la entrada el conjunto es armonioso, cálido  con formas, colores y texturas que le dan un único sentido a todo. Se nota que tanto Paula Rosales como Alejandra Pombo y Rent a Garden se han inspirado  en el entorno tanto para los diseños como para el resto  con colores terrosos, con beiges y marrones en todas sus escalas, en consonancia con el edificio, donde la sobriedad de la antigua construcción se ha respetado al máximo , no sin incluir algún guiño al diseño como, por ejemplo, la escalera que  preside el patio .

Al mando de la cocina del Cuartel del Mar se encuentra Manuel Berganza, chef ejecutivo de Azotea Grupo y el encargado de dar forma y sabor a su carta. Mucho gusto a mar y mucha huerta sureña: el producto de la zona, reconoce Manu, es de 10 
Con solo 34 años este joven chef cuenta con una carrera de lo más movida. Una vida que le ha llevado desde su Gijón natal a la Escuela de Hostelería de Leioa en Bilbao, a las cocinas de Sergi Arola o Quique Dacosta, e incluso a Nueva York: allí se lanzó con su primer proyecto personal, Andanada 141, un restaurante que acabaría logrando, en tan solo dos años, una estrella Michelin. Después de pasar por Singapur, donde estuvo al mando de Tapas Club, un concepto de tapas españolas con miras internacionales, Azotea Grupo se cruzó en su camino y lo trajo de vuelta a España. Desde entonces es feliz volcando esos conocimientos culinarios adquiridos en medio mundo en cada nuevo proyecto de la empresa.

Como resultado, en la cocina de este cuartel se preparan propuestas tan apetecibles como sus alcachofas a la brasa con queso Payoyo o sus coquinas a la plancha con un toque de Jerez. Si se trata de hablar de atún, la apuesta es bien fuerte: el tartar de lomo de atún rojo de almadraba marinado en garum de anchoa —de la barbateña Gadira, no podía ser de otra manera— es como de otro mundo; aunque sus albóndigas de parpatana en tomate no se quedan atrás. Arroces, fideuás, pulpo, salmonetes o una exquisita caballa glaseada con piriñaca también están presentes. En lo que respecta a la carne, no hay duda: la vaca retinta tiene un espacio importante en su cocina. Manu ha querido, además, dejar espacio a la improvisación. Estando en el sur está claro que el producto fresco del día debe tener su espacio, así que los fuera de carta son apuesta segura y una excusa perfecta para encender la peculiar barbacoa que gobierna el patio del cuartel.

La jornada se presentaba bien y había que tratar de probar de casi todo, aunque sin pasarse así que tomamos la decisión de compartir y así, entre varios poder opinar de esto y aquello. Así que nos lanzamos con una ensalada  de tomate y ventresca, croquetas, tabla de queso, con lo que resolvimos ese complicado momento de comer en un dia de playa.  Seguimos con dos arroces, uno negro y otro con carabineros y claro esta una carne retinta Había que cerrar con algo y cerramos con postres  que son llamativos y pudimos degustar un mousse chocolate y helado de café, tarta de zanahoria, unos buñuelos, y tarta de queso. 
Vayamos ahora por partes. De los entrantes destacar la suavidad y el espléndido sabor del tomate gaditano y de la ventresca, aunque haya que reconocer que estando donde estábamos no era  difícil que tanto uno como otro fuesen excepcionales- De los quesos, todos ellos nacionales es imposible destacar uno u otro, todo depende  de los gustos de cada uno y eso es muy variable. Y lo que si sorprende es la suavidad de la bechamel de las croquetas de las que te podrías tomar dos docenas o mas, sin casi pestañear. 

Los dos arroces, eran melosos y el punto perfecto. El, sabor de los pequeños calamares y la fuera de los carabineros le prestaban a cada uno de ellos un  armonioso degustar, si  bien las cantidades eran tan abundante y fue imposible terminarlos. De la carne de la vaca retinta poco hay que añadir, por lo que el solomillo era de los que, prácticamente se comía solo.
Y finalmente los postres. Los buñuelos sorprenden tanto la mas como la crema resultan deliciosos y terminan siendo una pequeña pelea por que todos quieren mas y el ultimo es duro de dejárselo al de al lado. La tarta de queso recuerda a las viejas tartas vascas por su suavidad y la de zanahoria es ya un clásico de los restaurantes veraniegos.
En definitiva, una cocina deliciosa que respondió  a la fama que precedía al local y todo regado por un albariño fresco y suave Gotas de Mar, de color  casi limón pálido, limpio. Intensos aromas de melocotón,  flores blancas y minerales. En boca, equilibro entre acidez y el melocotón y con un final prolongado, y una acidez refrescante.

El Cuartel del Mar
Playa de la Barrosa
Cadiz