Martes, 24 de noviembre de 2020    
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D.O.P. Queso Camerano, sabrosa proeza de pequeños productores

Tras la pandemia global ha aumentado el número de activistas del consumo, es decir, cada vez los consumidores eligen productos locales y de pequeños productores. No sólo eso, sino que además crece el compromiso con el medio rural y con la trazabilidad. 
Actualizado 26 septiembre 2020
Redacción Ocio
Sin duda, éste es el momento de fortalecer el compromiso con quienes trabajan la tierra y cuidan de los animales porque de ellos depende que los alimentos de calidad lleguen a las grandes ciudades. Éste es el momento, sin duda, de reparar en el trabajo realizado por entidades como la Denominación de Origen Protegida Queso Camerano. 

La D.O.P. fue autorizada en 2009 y ratificada por la Unión Europea en 2012. Desde marzo, los ganaderos y queserías adscritos han velado por el cuidado de los animales, no han dejado de alimentarles y no ha cesado tampoco el ciclo de producción de los quesos. Se trata de 8 ganaderos y 2 queserías. Existe un dato positivo tras este difícil período: la llegada de un nuevo miembro en el apartado de ganaderías: Carlos Benito Garrido Terroba, de Treguajantes. La familia crece y existen nuevas solicitudes en curso y eso son muy buenas noticias. 

Cabe señalar que la D.O.P. trabaja, día a día, para crecer en asociados, a pesar de que La Rioja es una comunidad en la que no abundan ni las queserías ni las ganaderías. En esta línea, Lácteos Martínez, una de las dos queserías adscritas, apostó por recuperar pequeñas ganaderías en la Sierra de Cameros e instaló un punto lácteo. Así, se superan barreras como la accesibilidad de los camiones cisterna a determinados lugares o el que pequeñas ganaderías no tengan una cantidad diaria elevada, pero no por ello importante, o no dispongan de los recursos para mantener la leche a la temperatura óptima.  Pot todo ello habrá que recordar que la D.O.P. Queso Camerano elabora sus quesos única y exclusivamente con leche de cabra de las razas murciano-granadina y malagueña. 

Sobre el queso tradicional de la Sierra de Cameros ya escribió el poeta Gonzalo de Berceo en el siglo XI, hablamos del máximo nivel de protección para los alimentos con calidad diferenciada, de ahí, que hasta poder saborear esta verdadera joya gourmet exista un delicado proceso artesanal que comienza en los pastos, allí donde cada día se alimentan las cabras. 
En la actualidad, 2.800 animales que pastan, cada día, en el área delimitada y autorizada. Es una superficie de 407.149 hectáreas, caracterizadas por una riqueza en cuanto a calidad y cantidad de pastos.

Sin duda, el compromiso de la D.O.P. Queso Camerano con la herencia se traduce en materias primas de calidad y naturales, así como en el rigor de la elaboración y afinación, artesanal y naturalmente. Solo así se consigue un alimento único y realmente limitado. En 2018 se produjeron 38.000 kilos; en 2019 fueron 40.000 kilos, y en 2020, se espera llegar de nuevo a los 40.000 kilos. 
Las queserías deben estar situadas en la zona delimitada y tan solo dos lo producen. En Arnedo, Quesos Celia produce el fresco, apto para el consumo al finalizar el proceso de fabricación, y en Haro, Lácteos Martínez, con dos marcas autorizadas Los Cameros y El Estanque, el semicurado, que requiere un mínimo de 30 días de maduración, y el curado, al menos 75 días. La alimentación es natural, principalmente arbustiva, y aporta la esencia y carácter de esta joya, y en boca se perciben recuerdos de la vegetación. La fase olfato-gustativa se intensifica a medida que tiene una mayor maduración. Así, el sabor del fresco es suave y posee aromas de leche recién ordeñada. A medida que madura, gana en cuerpo, intensidad y aromas a heno, romero y aulaga. 

Por sus características, el fresco se comercializa a nivel local. En cuanto al semicurado y el curado, sí se vende tanto en La Rioja como en el resto de España y a nivel internacional. Se reconoce por el precinto de garantía del Consejo Regulador de DOP Queso Camerano y por las marcas o cillas del molde trenzado que aparecen en la corteza, que antiguamente era de mimbre y, hoy, de plástico. 

PRECIOS: Fresco: 11-12 €/kg  Semicurado: 22-26 €/kg  Curado: 27-30 €/kg