Jueves, 16 de julio de 2020    
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A VUELTAS CON LA BIOMASA DEL CULTIVO DEL OLIVAR

Según nos dicen, UPA-Jaén ha demostrado la viabilidad del aprovechamiento de la biomasa del cultivo del olivar con fines energéticos. La noticia, de ser cierta, es francamente esperanzadora por el conjunto de problemas que resuelve y la apertura de posibilidades que presenta, pero, que quieren ustedes que digamos...no es la primera vez que desde Jaén vienen grandes noticias sobre temas de olivar que posteriormente son tremendas decepciones
Actualizado 11 agosto 2011
Redacción Agrolibre

Recuerden ustedes y lean  nuestros artículos de setiembre de 2007 “el milagro etílico de la poda de los olivos” (1 y 2) ”  desde donde desmontamos el fiasco de la producción de bioetanol a partir de los restos de la cosecha de aceituna,  que todos dieron por bueno, al venir avalado, entre otros,  por la Universidad de Jaén.

Con motivo de aquella falsedad, “desde Jaén estiman un potencial de producción anual de etanol derivado del cultivo del olivar español en un peso tal que saciaría las necesidades energéticas anuales de España y sobraría para exportar”, avalada no solo por la Universidad sino también por el CIEMAT (“Biocarburantes de 2ª generación. Obtención de etanol de una biomasa lignocelulósica mediante hidrólisis enzimática”), donde resultó que se ¿confundieron? las toneladas con los kilos y se valoró la producción de etanol a partir de los restos del cultivo del olivar en 400 millones de toneladas cuando, posteriormente demostramos de forma palpable que se trataba de 406 millones de Kilos, todos quedamos “muy tocados” con los inventos semioficiales.

Entonces concluíamos que
“asignando un valor nulo a todos los residuos, de toda la poda del olivar, de todo el olivar español, acondicionados y ubicados en una agroindustria en el medio rural, asignando valor cero insistimos a toda esa voluminosa biomasa lignocelulósica estacional, húmeda, dispersa, de baja densidad y bajo rendimiento energético, a transformar en un etanol de características poco aptas como carburante, para utilizar en sofisticados motores … la eficiencia económica de la transformación, alcanza solo el 20% de los gastos industriales de transformación. Por ello, las opciones en los ámbitos térmico o eléctrico parecen más razonables en el marco objetivo del 20% del consumo energético con energías renovables en el año 2020”. Además afirmábamos, esa biomasa primaria sólida puede contribuir a paliar la crisis energética, en sus variantes térmica y eléctrica, y a la protección del suelo, del medioambiente, evitando incendios y enfermedades, con una eficiencia, agrícola, energética, política y económica acorde con su condición de residuo primario de una magnífica actividad principal, cual es la producción de aceituna. Los gastos de eliminación o retirada del campo de esos residuos primarios, hoy retirada voluntaria y quizás regulada en un futuro próximo, y cuya eliminación es costosa, deben considerarse costes fijos del cultivo del olivar, y en consecuencia interiorizarse en el precio de la aceituna. En esta misma línea el Nobel de Química, recibido por determinar con detalle el fundamento de la Fotosíntesis, confirmaba nuestras teorías al afirmar que “el mayor ahorro se obtendría utilizando la madera para calefacción en vez de para la producción de petróleo, triplicando o cuadruplicando así su eficiencia”.

En síntesis lo que ahora nos comunican desde UPA-Jaén en una época, verano, propicia para todo tipo de fenómenos y ocurrencias,  paranormales o no, es que con la Biomasa del olivar se podrían generar, de forma viable, pequeñas plantas de cogeneración, cosa por otro lado ya preanunciada por nosotros en el 2007.

Técnicamente parece no existir problemas,  incluso la propia Universidad de Jaén ha creado un proyecto de gasificación a partir de los restos de la poda del olivar como materia prima. El interés sobre las energías verdes, en particular de la biomasa, para gasificación se basa, nos dicen,  en que genera una cantidad menor de emisiones y humo contaminante y, además, existe una optimización de la energía, entre un 30 y 50 por ciento, frente a un 10 y 20 por ciento de combustión directa. Concretamente, el proyecto se basa en la aplicación de una microturbina y un motor de gas desarrollado por la propia Universidad. El proyecto ha recibido el apoyo económico de 130 mil euros de la Consejería de Economía, Innovación y Ciencia de la Junta de Andalucía. La materia prima de biomasa (astillas de poda, huesos de aceituna, orujillo), se somete a un proceso químico para producir gas. Este gas activará un motor de combustión interna y generará energía eléctrica mediante una microturbina, y energía térmica con los gases de escape. El equipo de investigadores de la U J A afirma que “dadas las singularidades de la biomasa como combustible y las soluciones tecnológicas particulares para la limpieza exhaustiva del gas producido por la gasificación, se puede integrar la microturbina y el motor de gas con la gasificación y que si las microturbinas y los motores de gas logran ser fiables y se logra su producción masiva a bajos costes de mantenimiento se puede avanzar hacia la difusión de pequeñas centrales de cogeneración.
 
La comunicación de UPA nos habla de que “El objetivo ha sido demostrar, con tres proyectos concretos y números reales, no de laboratorio, que la biomasa es viable, que es posible producir biomasa en planta por debajo de los 35 euros por tonelada para que salgan las cuentas y que, en esos números está también el coste del transporte, que condiciona el resultado final porque no se puede desplazar la biomasa más allá de los 50-60 kilómetros”, además afirmaron que “ahora falta la iniciativa privada, en la que tienen que estar desde las cooperativas, las comunidades de regantes y cualquier tipo de empresa con el apoyo de las administraciones y de las organizaciones como UPA.  y terminaron diciendo que, “el aprovechamiento de la biomasa es rentable si se aumentan los rendimientos y se disminuyen los costes asociados.

 Sin embargo conviene no olvidar los inconvenientes ya anunciados, tanto por los técnicos como por los miembros dirigentes de UPA-Jaén presentadores del proyecto. Los técnicos nos recuerdan la necesidad de conseguir la fiabilidad de las microturbinas y los motores de gas y su producción masiva a bajo coste y los dirigentes de UPA llaman a la iniciativa privada, organizaciones profesionales, cooperativas, comunidades de regantes y cualquiera otra empresa a sumarse al proyecto, al tiempo y ello es para nosotros un gravísimo inconveniente que demandan ayudas públicas para su financiación y desarrollo.

No volvamos de nuevo a las andadas, si lo que se inventa no marcha solo, si se necesitan las muletas de las administraciones...dejémoslo estar, sigamos investigando, porque en estos campos ya se ha tirado, desde hace muchos años, suficiente dinero público