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¿Seremos capaces de seguir tirando la poca agua que tenemos para ?quemarla? como gasolina?

Actualizado 19 abril 2007
Redacción
En la actualidad, el empleo y valoración del agua en la Agricultura, son examinados con gran detalle para discernir como se puede beneficiar la Sociedad de una manera más efectiva de este ya deteriorado y escaso líquido vital. Sin lugar a dudas, el agua de riego para los intensos y extensos depredadores cultivos energéticos ocupa el último lugar en la lista de efectividad económica y social en España. Las muy importantes responsabilidades energéticas y medioambientales no deben situarse a un nivel más alto que el necesario, y en el caso del agua, aquellas son, sin lugar a dudas, subsidiarias de ésta y nunca ésta de aquellas. Los países con escasez de agua están aplicando progresivamente políticas dirigidas a incrementar las importaciones de productos básicos, liberando de esta manera agua para usos más productivos. España, país que sufre una severa crisis hídrica, y tiene un mal futuro, ya está acostumbrada, porque no le queda otro remedio, a importar anualmente una media de 10 millones de toneladas de cereales para alimentación humana y animal, ¿por qué no aplicar ese principio progresista importador y cooperador con otros países de productos básicos también a los productos energéticos, como el básico agroetanol, como ya hacen países desarrollados, incluso los EEUU, líder mundial en producción de maíz y colíder en la producción de agroetanol?. La comunitaria Italia en las últimas fechas ha iniciado, en esta línea, una ?colaboración? con Brasil y Angola. En un mundo globalizado, en el que los problemas energéticos y del cambio climático tienen dimensión planetaria, las soluciones a estos problemas también deben obtenerse de planteamientos globales y planetarios, aplicando criterios de racionalidad en términos económicos y sociales, seleccionando los que presenten una relación coste/beneficio más favorable. En el caso del cambio climático, dice que la medida estrella de política económica es la de los permisos de emisión negociables. En el mercado globalizado de los combustibles los agrocarburantes también deben desenvolver su política en un mercado globalizado que, con la mayor sencillez, aproveche las importantes ventajas económicas y sociales de usar el libre mercado como asignación de recursos frente a planificaciones centralizadas, , evitando en la mayor medida posible, contingentes, aranceles y bonificaciones fiscales, para resolver los problemas energéticos durante el período transitorio que dicen son necesarios para los agrocarburantes de primera generación. Otra política oscura, confusa, compleja, dirigista, obligatoria, sería generadora de graves, numerosos y costosísimos problemas, no sólo económicos, para toda la Sociedad española. En el marco de una compleja y confusa pretendida autarquía política energética española hemos considerado la parcela del agua en los cultivos energéticos españoles en regadío, y no lo hemos hecho en los cereales de los secanos españoles pues en ellos no hay agua, ni verde ni azul, ni en cantidad ni en precio, y por tanto no hay tampoco cereales energéticos, salvo pequeñas superficies, quizás solamente sobre ?el papel?, pues con rendimientos de 2,5/3 tm./ha, en numerosas explotaciones dispersas, con entremezclados mercados, alimentario y energético ciertamente volátiles, difícilmente esos cereales pueden considerarse como una alternativa energética estructural, estable y razonable. No pueden atender demandas de 50.000 tm/mes de las industrias transformadoras en agroetanol, y estas, lógicamente, están ubicadas, salvo desafortunadas y costosísimas decisiones políticas, lejos del mundo rural español y cerca de los puertos de entrada de cereal de importación. El Comité de Comerciantes de Cereales y Oleaginosas acaba de publicar sus primeras estimaciones para España de la próximas cosechas de cereales y de oleaginosas: firma-tabla-isidro-agua.jpg (Para ampliar la tabla haga click en la imagen) Esta nula evolución al alza de cultivos en España de posibles materias primas energéticas es contradictoria con cualquier expectativa autárquica energética garantista de agrocarburantes, y debe ser un ?buen? punto de partida a considerar por: ?el Grupo de Trabajo puesto en marcha por el Gobierno, sobre las posibilidades de producción del país de las materias primas para cubrir parcialmente o en su totalidad, la elaboración de biocarburantes, y la importancia de que exista una normativa española que establezca la obligatoriedad de la mezcla de un porcentaje mínimo de biocarburante, lo que constituirá un factor determinante para garantizar el uso de los biocarburantes y, ¿por tanto para el entendimiento de los sectores implicados?? (Respuesta del Gobierno publicada en el Boletín del Congreso el 22/03/07). Serie D.Núm. 528.pág 216). El subrayado y el interrogante es nuestro. Sin agua, sin cultivos energéticos, solo ayudas, subvenciones y bonificaciones españolas, ¿porqué España no se añade directamente a los globalizados mercados del agroetanol, y de los derechos de emisión de C02, y nos dejamos de autárquicas historias, especialmente ruinosas para el ciudadano?.