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Goebbels regresa a Bruselas

B- Algunas "coincidencias" entre el desafío catalán y la toma de poder

Las crisis económica mundiales de 1929-1933 y 2008-2015, el asalto al parlamento de 1933 en Alemania y en Barcelona en 2017 arrasando con las leyes, y la consideración de "enemigos" de todos los que no acepten la imposición nacionalista son algunas de las tristes "coincidencias"  históricas del nacionalismo catalán con el movimiento Nacional Socialista  -o nazi- de Hitler. La UE, que nació contra los nacionalismos que arrastraron a Europa a la guerra mundial 1939-1945, observa perpleja .

Actualizado 18 diciembre 2017  
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Gonzalo Fernández de Navarrete G.V.
  
La existencia de elementos comunes entre los movimientos de corte antiliberal que quieren uniformizar sociedades, y aplastar a las minorías –o a las mayorías- invocando a su propio movimiento como representante único del pueblo” son algo recurrente en la historia del siglo XX. Que por desgracia se está reproduciendo en Occidente en estos primeros decenios del siglo XXI
 
Habían tenido cierto éxito los nacionalistas hasta Octubre de 2017 en comunicar y hacer propaganda como si fueron un movimiento liberal y “europeísta”. Pero las afirmaciones de Puigdemont insinuando un referendum como el del Brexit en su ensoñada Cataluña “independiente”, y el apoyo al  nacionalismo Catalán  por parte de partidos como el Vlaams Belang, o el partido británico UKIP liderado por Nigel Farage que apoyó el Brexit, han contribuido a desenmascarar ante las autoridades europeas el verdadero carácter del nacionalismo catalán.
Citaremos a continuación de forma muy resumida algunos elementos comunes del proceder del partido Nazi desde 1933 con el proceder del Nacionalismo catalán de 2017.
 
1. Crisis económica mundial: el desencadenante.  La nación destruida debe ser “salvada”.
En 1929 se produce el crack de la Bolsa de Nueva York, que desencadena una crisis mundial  sin parangón en el mundo moderno.
Alemania, llegó a tasas de desempleo y de pobreza del entorno del 40%, y Joseph Goebbels, como publicista del hasta entonces muy minoritario  Partido de Hitler empezó a responsabilizar a la República de Weimar, a los judíos alemanes ,  a los extranjeros ….y a cualquier otro que se interpusiera en su camino de la situación de una Alemania que había estado “dormida”  hasta entonces según ellos, derrotada y tratada injustamente en 1918 con un tratado de Versalles opresivo y que se había arruinado por la crisis de 1929.
 
La mezcla de elementos supuso un cóctel explosivo que hizo triunfar ese movimiento  y dar un golpe de gracia a la democracia alemana.
 
En España, el momento elegido por el nacionalismo para intentar dar su golpe a la democracia española coincide la crisis económica mundial  que comienza a finales de 2007, y que en 2012 está en su punto álgido cuando Convergencia y Unió  establece el inicio del “procès” independentista.  Se mezcla en su argumentario  el atribuir los “recortes” presupuestarios ocurridos en todas Europa y en también en España que afectan a todas las regiones como con una supuesta “postergación” de  Cataluña por las autoridades centrales. 
 
Las crisis de  1929-1933 y 2008-2015 son las dos más grandes crisis que han afectado al mundo en tiempos recientes, y supusieron grandes marejadas políticos que cambiaron los signos y gobiernos de muchos países del mundo occidental por ese motivo.
 
Los momentos de turbulencias económicas son siempre momentos de inestabilidad política y los nacionalistas catalanes lo intentaron aprovechar. La construcción de argumentos independentistas se asemeja  la construcción vista en la Alemania de 1933 en el aprovechamiento de circunstancias externas negativas que son atribuidas a personas o entidades  que han causado la pérdida de una “patria” gloriosa  que por supuesta nunca existió.
 
Ni el Reich medieval de Carlomagno tenía nada que ver con  Hitler, ni el Condado de Barcelona creado por los Francos en la Marca Hispánica tiene nada que ver con las ensoñaciones totalitarias de Pujol y Junqueras. Sin embargo la romántica construcción simbólica capta adeptos poco instruidos y muy dogmatizados…
 
2. Una victoria electoral sin mayoría absoluta, pero que no impidió fueran desmontando el sistema legal  vigente hasta acabar haciendo una dictadura indecente, señalando y persiguiendo a cualquier disidente.
En 1924, el Partido Nazi NSDAP obtuvo en 6,6% de los votos en las elecciones legislativas.
En 1933, el partido Nazi ganó las lecciones con un 43,9%. Hitler había sido llamado en Enero de 1933 de estas elecciones  llamado por el presidente de la República para ser canciller de Alemania. A partir de ese momento, en Febrero de 1933 quemó el “Reichstag” o parlamento Alemán, y pasó  Hitler a gobernar por decreto, aplastando el parlamentarismo. Persiguiendo a cualquier persona, partido o movimiento que se interpusiera en su proyecto. La invención de un pasado glorioso fue una de las bases de esa construcción de la Alemania Hitleriana, utilizando elementos propagandísticos audiovisuales muy avanzados diseñados por Joseph Goebbels. Daba igual que un 56,1% de los alemanes no les hubiera votado.
 
En España, en la época pre-desafío independentista  cuando gobernaba J.L R. Zapatero (2004-2011), aunque los partidos nacionalistas ganaban regularmente las elecciones regionales con un entorno del 40 al 50% de los votos, el partido Convergencia y Unió  no era aún  abiertamente independentista. Las estadísticas del centro de Estudios Sociológicos (CIS) establecían que en el entorno de un 30%  de catalanes tenían sentimientos independentistas.
 
En 2012 se anuncia la organización de un referéndum de Autodeterminación para 2014 por el presidente del gobierno regional catalán, y pasan los partidos nacionalistas ERC, Convergencia PdeCat, y los anarquistas de Candidatura de Unidad Popular (CUP)  a reivindicarse como nacionalistas “independentistas”  antes de cualquier otra consideración.
 
En 2016 obtuvieron los ya independentistas abiertamente un 47,9% de los votos, sin llegar  a la mayoría absoluta de sufragios, aunque se quedaron cerca. Aun así, como gobernaron con un pacto tripartito procedieron a saltarse todas las leyes vigentes en España y la ley Fundamental o Constitución.
 
Es muy similar – sin llegar a quemar el parlamento pero si a anular su fucnión- a lo realizado en Septiembre de 2017 en el Parlamento  por Carme Forcadell, impidiendo la participación de los parlamentarios de la oposición y aprobando leyes contrarias al marco constitucional a la forma de transformar en un estado totalitario a la Alemania de 1933. Todos los que no se sometieran a los designios de ese gobierno eran “traidores”, “botiflers” o enemigos de la “Patria”.
 
En cualquier caso ni aunque hubieran sacado un 50,1% de los votos los independentistas  en las últimas elecciones hubieran estado legitimados los independentistas para intentar la independencia ni otorgar efectos a un simulacro de referéndum ilegal organizado por la fuerza. La ley en España no permite que un gobierno regional incumpla su propio estatuto de autonomía, ni cambie la Constitución que debe ser reformada por los votos 2/3 de los legisladores en el Parlamento Español.   La lety Fundamental de Bonn de 1947, en la quye se inspira la Constitución española de 1978 es aun más dura contra los independentismos.
 
Intentar hacer tabla rasa de las leyes es lo más totalitario que puede existir.
 
3. Todos los que no se plieguen a sus designios son “enemigos de Cataluña”  y por supuesto “franquistas” o “fachas”.
En Alemania los iniciales señalamientos y odio hacia los Judíos, Comunistas acabó siendo extendido a todos los rivales políticos sin exclusión. Los marcajes de las viviendas y tiendas judías en la noche de los Cristales Rotos acabó en el marcaje con estrellas amarillas, guetos, y el terrible asesinato de cientos de miles de personas. A muchos les parece una exageración que se pueda comparar esa xenofobía contra el propio alemán comunista o el judío alemán con lo que pasa en Cataluña, pero el principio de odio al que no piensa lo mismo es el mismo.
 
Hoy son muchos los que se dan cuenta de que la democracia alemana de la  República de Weimar permitió su propia autodestrucción. Cuantos lamentaron el haber no prohibido el partido nazi y encarcelar a sus dirigentes  largos años cuando aún era posible.  No se puede volver atrás en la historia, pero si intentar aprender de ella, y de cómo unas circunstancias económicas y propagandísticas pueden arrastrar al ser humano a la barbarie y a la estupidez.
 
Lo triste de los años antiliberales de los decenios de  1930 en adelante es que no había matiz alguno. Son tristísimos los episodios narrados por la comunista francesa Simone Veil –cuasi homónima con la recientemente fallecida ex -presidenta del parlamento europeo- en que narra durante la guerra Civil española como los milicianos socialistas, anarquistas y comunistas del bando republicano  utilizaban el apelativo “es un fascista” para deshumanizar al individuo que tenían retenido en fase previa a su asesinato. 
 
Acabó Veil desilusionada y espantada de ver la violencia asesina que esos “demócratas “ internacionalistas  aplicaban matando y asesinando a cualquiera, incluso a sus propios compañeros de milicia a los que se podía acusar de “fascista” en cualquier momento”.  
 
Y es que esa falta de matices que se observó en los años de la guerra Civil Española, en que solo podían ser o “rojo” o “azul” –comunista o fascista-   según el bando , se prolongó en los años del Telón de Acero en el Este de Europa:  eras siendo un “enemigo del pueblo” si no comulgabas  con el totalitarismo comunista está apareciendo en la Cataluña del siglo XXI
 
Existen brillantes estudios históricos realizados sobre el nacionalismo catalán que muestran como la propaganda nacionalista catalana muy bien orquestada y centralizada en entes como Ómnium cultural y su penetración en la educación y medios públicos como TV3,  ha conseguido  establecer entre sus fanáticos y poco cultos adeptos que los anti-nacionalistas catalanes son “fachas” o “franquistas” de forma recurrente, cuando realmente quienes tienen un proceder cercano a los más extremo de lo peor de los totalitarios son los nacionalistas CUP  ERC y Pdecat-CiU., con sus milicias de Escamots  de camisa verde – hoy con un bandera estrellada- .
 
Por eso personajes como Albert Boadella desde hace  ya años, recientemente el cantante Joan Manuel Serrat y otros muchos que sienten tremendamente catalanes, pero que quieren un regionalismo respetuoso de las leyes y de cierta pluralidad han pasado a ser considerados “fachas” y “enemigos de Cataluña” por los “demócratas” de ERC y PdeCAT-CiU
 
No quiero creer que los Nacionalistas catalanes tengan un coeficiente intelectual menor al resto de los catalanes no nacionalistas y al de todos los españoles, tal y como asegura un amiga mía.
 
Salvador de Madariaga, que diagnosticó el componente “religioso” por su vinculación con una creencia desvinculada del raciocinio. La lógica y el conocimiento  expresa así las pobreza lógica del Nacionalismo catalán de 1931 :
“ Los catalanes cultos y conscientes  que en el partido Acción Catalana habían laborado con tanto tesón para llegar por la vía de la razón adonde [el presidente en 1931 de la Generalidad Francisco]  Maciá se había elevado por la vía de la fe, no se dieron cuenta de que el nuevo Don Quijote de Cataluña había menester de auxilios intelectuales urgentes[…]”  
 
Parece  que la vuelta atrás “intelectual”  del nacionalismo independentista catalán es evidente. Muchos analistas políticos que justifican el nacionalismo catalán,  hoy en día hablan del “sentimentalismo”- por oposición a la razón o el conocimiento.
 
Sea cual sea el diagnóstico  sobre ese ilógico movimiento que dura más de 100 años, no parece que el repunte de esos nacionalismos que se está produciendo en el siglo XXI en Europa tenga buena solución  mientras  los defensores de los ideales más irracionales, rancios y totalitarios sigan siendo tratados como “demócratas” en España y en la Unión  Europea cuando no lo son.
 
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