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Bocaito

Como en casa

Probablemente la restauración madrileña tuvo su momento de inflexión cuando en la capital aterrizaron los primeros vascos con Irizar a la cabeza , y quizá llegó al culmen de la fama con Gamba en Balzac y Roteta en el Amparo y los Oyarbide en Zalacain y Principe de Viana . Ellos fueron el gran cambio y todo lo demás quedó, de un plumazo obsoleto.

Actualizado 16 noviembre 2013  
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Redacción Ocio
  
Luisito, el Rey de la Casa. Chiquito pero matón

A partir de ahí los usos y costumbres  evolucionaron y llegaron muchos mas . Todo se sofistico, las raciones se empequeñecieron y decostruyeron y todo valía con tal de que el plato sorprendiera, tuviese mucho color,  fuese muy caro y se sirviese en un ambiente minimalista . Hasta el mas joven de los recién llegados se permitía excentricidades de cualquier tipo. Con todo, hay que decir que todo ello contribuyo a que todo el mundo hablase y presumiese de saber de gastronomía, con lo que esta faceta del dia  a dia paso a estar de moda y España logró ser reconocida como una de los grandes templos de la gastronomía mundial.

Mientras tanto, otro muchos  españoles,  mas normales, menos cool,  mas serenos y sencillos, claro está que nada sofisticados ni fáciles de arrastrar hacia modas,  seguían saliendo a cenar y comer, y apostaban por un modelo de cocina normal, de siempre, en el que se apuesta por la calidad de la materia prima, su paso justo y medido por los fogones y el trato familiar en un ambiente nada sofisticado, pero en el que cada cual está en su sito y en su papel , y en el que nadie te roba la cartera  por el hecho de cenar o comer con los amigos.
Pues bien, con el paso de la fiebre y, no nos olvidemos, con la bajada de "humos" que conlleva la crisis, estos locales , mas de los que muchos se piensan que existen, viven una etapa, no exenta de dificultades, pero ciertamente renovada .  Una característica muy común en ellos es que, además se trate de negocios familiares con varias generaciones de recorrido. Podíamos haber elegido a varios pero quizá, uno de los mas notable sea "Bocaito". Se trata, obviamente de una empresa familiar  cuyo objetivo es que los clientes disfruten con unos platos, algunos de ellos conocidos, otros atractivos, incluso alguno misteriosos en los que la  materia prima es el único secreto, con la excepción de otro secreto muy bien guardado: una salsa picante que hace las delicias de los aficionados a ese componente y que hace saltar las lagrimas de los inexpertos que se atreven con "don Luis", mas conocido como "luisitos" y por los que algunos famosos, son capaces de desplazarse hasta el local con tal de disfrutar de ese picor.

¿Y que se puede comer en Bocaito?

Los bocaítos de las estrellas
*Paulina Rubio*: Bocaíto El Luisito
*Brad Pitt*: Bocaíto de jamón ibérico y Vino D.O. La Rioja
*Pedro Almódovar*: Bocaíto de chanquetes con huevo y Bocaíto de gambas.
*Alaska y Mario:* Bocaíto de Foie y Bocaíto de Huevos Rotos con patatas y
jamón
*Jordi Mollá:* Bocaíto de Sesitos y El Luisito
*Antonio Muñoz Molina y Elvira Lindo*: Bocaíto "El Cocido"

Pues de casi todo, pero como su nombre indica el origen y el éxito del local está en sus pequeños bocados que nacieron en una pequeña barra de la calle Libertad, que con el paso del tiempo se convirtió en un amplio local con varios comedores.  Dispuesto por lo tanto a conocer esta cocina optamos por una amplia degustación de platos y a ser posible, reducidos a la mitad de una ración normal, para así poder juzgar el mas amplio abanico posible de sabores y texturas, de modo y manera que mientras que mientras iniciábamos el desfile de platillos mi acompañante se atrevió, nada menos que con el anunciado "luisito" y no solamente salió bien parado, sino que a lo mejor,. incluso, hubiese sido capaz de intentar un segundo asalto, menos mas que la prudencia y todo lo que tenía que venir le desanimo. 
En este ambiente distendido y con un "Protos" en las copas llegó  una degustación de bocaditos frios, es decir una ración de jamón, lomo y cecina, unos corazones de cogollos con ventresca,  una tosta de ensaladilla de ahumados y otra de pate de bacalao y caviar, Dificil de valorar, pero quizá la que mas nos sorprendió fue la tosta de pate bacalao y caviar, porque resulta diferente, aunque al haber forzado en la comanda que fuesen casi muestras para poder probar  el mayor número posible de platos  debamos de hacer una visita para concretar este delicioso  bocado y después disfrutar con mas tranquilidad de un esplendido cocido que vimos y olimos pasar pero que era incompatible con la degustación.

Pasamos a probar los "bocaitos" calientes y disfrutamos, primero,  de unas croquetas mas que deliciosa y de unos mejillones tigre que debo de decir que nos supieron a muy poco, tanto unas como los otros se merecen la media docena para quedarse a gusto.  Y después llegaron dos tostas: una de gambas, la otra de espárragos y huevo.  Quizá por deformación  y capricho debo de reconoder que la de gambas estaba exquisita, pero la otra tampoco le oba a la zaga.

Y todavía nos quedaban una ración de pescadito fritos y unas chuletitas de cordero.  Que agradable sorpresa volver a comer chanquetes, pero los aplausos se los llevó un cazón en adobo que merece la pena probar, aunque sea en la barra y deprisa porque uno no se pueda quedar a comer en este restaurante.  De las chuletitas poco se puede comentar, son un producto mas frecuente, pero se agradece que , por ejemplo la patata sean patatas fritas de verdad, no congeladas y luego fritas.  Y es que uno de los secretos de esta local,  es mas que un restaurante,  es el mimo y cuidado con el que se cocina, con permiso de mi mujer, casi como en casa.

Terminamos eso si con una ensalada de fruta, porque no se podía con nada mas.

Bocaito
Libertad, 6
915 321 219 / 915 215 331

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