Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?

Suscríbete a nuetro boletín gratuito
Está usted en: Agrolibre > Aire Libre

En defensa de la Energía Nuclear.

Aunque nos parezca mentira, en el momento actual, la existencia de la energía nuclear junto con la hidraúlica y la fotovoltaica, como bases energéticas, son, para un país como España carente de energías fósiles, una total necesidad para el mantenimiento de su competitividad internacional y en concreto para la subsistencia del sector agrario.

Actualizado 20 junio 2019  
Compartir:  Comparte esta noticia en Twitter 
 Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Enviar  |  
Comentarios 0
Redacción Agrolibre
  
Estas energías, insistimos, son necesarias para evitar que, las quiméricas pretensiones de la actual Ministra de la cosa, la simpar Ribera, centrada en la desaparición del gasoil como combustible agrario, (la ministra de Transición Ecológica en funciones, Teresa Ribera, de nuevo ha amenazado a Repsol con una próxima subida de los impuestos al diésel),  en el pago de los cánones que se intentan por las emisiones de gases GEI fundamentalmente en la ganadería y en el resto de las fantasías que se nos venden a diario, produzcan la total paralización del sector.
Y no nos valen, ya se lo advertimos, los “caramelitos” que se nos prometen sobre las oportunidades futuras que tendremos ni las subvenciones y demás ayudas que graciosamente dicen que se nos darán, tras la implantación de las sostenibilidades y demás zarandajas absolutamente utópicas. No, no será así, ya lo verán cuando hallamos recorrido un nuevo y falso camino hacia la nada.
Dejémonos de nuevas y costosas socializaciones y dejemos de una vez que la sociedad, el individuo, vaya encontrando las soluciones que como siempre ha ocurrido hallará.
Recordemos, sobre lo nuclear, alguna de las cosas que nos predicó, Michael Shellenberger fundador y presidente de ‘Environmental Progress’, el pasado febrero, en la conferencia, organizada por el Foro Nuclear, titulada, “Por qué necesitamos energía nuclear para salvar el planeta”.

Afirmó, entre otras alegaciones ciertamente interesantes y que habría que meditar con detenimiento, que:
. “si el Gobierno español quiere hacer algo sobre el cambio climático, debe prolongar la operación de las centrales nucleares”.
. “por cada central nuclear que se cierra, la energía que deja de producir es remplazada por combustibles fósiles, en el caso de España, el cierre de sus plantas nucleares supondría un aumento de las emisiones que equivaldría a agregar 14 millones de vehículos a la carretera”.
. “la energía nuclear es actualmente la forma más segura de hacer electricidad fiable, ya que los muertos por accidentes relacionados con este tipo de energía “son muy pocos” en comparación con el número de fallecidos por culpa de la contaminación que generan los combustibles fósiles. Según la OMS, cerca de 7 millones de personas mueren anualmente en todo el mundo por la contaminación atmosférica.
. “el accidente de Fukushima no provocó “ninguna muerte relacionada con la radiación”, mientras que cuando sucedió el de Chernóbil, fueron el pánico y el miedo, no la radiactividad, lo que causó más daño. Se ha demostrado que no ha provocado efectos en la fertilidad, malformaciones o mortalidad infantil”.
. “vivir en grandes ciudades contaminadas incrementa el riesgo de muerte 2 veces más que por Chernóbil; estamos expuestos unas 200 veces más a las dosis recibidas por la comida que por Chernóbil”.
.” la energía solar emite 40 veces más radioactividad por unidad de energía que la nuclear, debido a la minería de tierras raras que necesitan las renovables para su utilización”. Los materiales requeridos para construir paneles solares son “enormes”, desde cemento a vidrio y acero, mientras que los aerogeneradores que se utilizan para la eólica “matan más personas por unidad de energía” que la nuclear, así como especies amenazadas. Además, los paneles solares producen, según señala, de 200 a 300 veces más desechos tóxicos por unidad de energía que las centrales nucleares.
.” uno de los puntos más controvertidos de la energía nuclear es el de los desechos que generan las centrales, pero recordemos que, es tema ya controlado, todos los residuos nucleares producidos por los Estados miembros de la UE caben en un campo de fútbol de 15 metros”.

. “como ambientalistas debemos preocuparnos más por las enormes islas de plástico en los océanos y por la contaminación del aire que por todo lo que arrastra lo nuclear.
Y de verdad, ¿es que nadie energéticamente importante, en nuestro país y en toda la UE, se ha planteado nunca nada sobre el por qué, del anti-nuclearismo imperante en nuestras sociedades? Antinuclearismo que nos está llevando a una dependencia energética, imposible de asumir, económicamente.
Veamos también algunas razones del porqué de nuestra aversión a la energía nuclear.
“En la década de 1950, el presidente Dwight D. Eisenhower alentó el uso de la energía nuclear para sacar a las naciones de la pobreza como una forma de redimir a la humanidad en general, y a los Estados Unidos en particular, por el pecado de haber creado armas nucleares.
Pero no todos estaban de acuerdo con el proyecto de acabar con la pobreza. La energía barata conduciría a la superpoblación, agotaría los recursos escasos y destruiría el medio ambiente, temían científicos prominentes en Occidente. "La humanidad" no descansaría hasta que la tierra esté completamente cubierta, y con una profundidad considerable, con una masa de seres humanos que se retuerce, tanto como una vaca muerta está cubierta con una masa pulsante de gusanos ", escribió el químico Harrison Brown en su 1950. Libro, El desafío del futuro del hombre.
Brown fue enormemente influyente entre la Nueva Izquierda y los ambientalistas.
Uno de los protegidos de Brown fue John Holdren, el asesor científico del presidente Barack Obama. Holdren describió a Brown como "cálido e ingenioso ... y sorprendentemente modesto".
Pero Brown también propuso la cría y esterilización de seres humanos para prevenir "la degeneración a largo plazo de la población humana". La propuesta de Brown fue una extensión de las ideas del siglo XIX, del economista Thomas Malthus, que había instado al exterminio de los pobres ahora para evitar más sufrimiento más tarde.

"En lugar de recomendar limpieza a los pobres", razonó Malthus, "deberíamos fomentar hábitos contrarios ... y cortejar el regreso de la plaga".
Las ideas antihumanistas florecieron en el libro Sierra Club de 1969 del biólogo de Stanford Paul Ehrlich, The Population Bomb, que mostraba a los pobres de la India como animales "gritando ... rogando ... defecando y orinando".
La oposición a la energía nuclear desconcertó a los conservacionistas humanistas. Argumentaron que la energía nuclear era una solución, no un conductor de, la superpoblación. "La energía nuclear es una de las principales esperanzas a largo plazo para la conservación", sostuvo el presidente del Sierra Club, Sir Siri, en 1966, "tal vez solo por importancia en el control de la población".
¿Por qué? Porque "la energía barata en cantidades ilimitadas es uno de los principales factores que permite a una población grande y en rápido crecimiento reservar tierras silvestres, espacios abiertos y tierras de alto valor escénico", explicó Siri.
Pero los neo-maltusianos tuvieron que atacar la energía nuclear porque significaba que no habría necesidad de sus políticas draconianas, como la esterilización forzada.
Así fue y bajo las ramas de olivo benévolas de las Naciones Unidas, necesitaban controlar "el desarrollo, la administración, la conservación y la distribución de todos los recursos naturales”.
A principios de la década de 1970, la facción antinuclear había arrebatado el control del Sierra Club a los conservacionistas humanistas y comenzó una campaña de medio siglo para asustar al público .
"Nuestra campaña enfatizando los peligros de la energía nuclear", escribió el nuevo presidente de Sierra Club en una nota a la junta directiva de 1974, "proporcionará una justificación para aumentar la regulación y aumentará el costo de la industria".
Pero ocultaron sus verdaderos motivos. Cuando le preguntaron a mediados de la década de 1990 si había estado preocupado por los accidentes nucleares, un líder antinuclear respondió : "No, realmente no me importaba porque de todos modos hay mucha gente ... Creo que jugar sucio si tienes un noble el fin está bien ".
Sin embargo, sus esfuerzos funcionaron.

Para 1987, las Naciones Unidas habían aceptado el ataque contra la energía nuclear en un informe llamado "Nuestro futuro común".
Todas, excepto una de las 194 referencias a la energía nuclear del informe, son negativas. "El potencial para la propagación de armas nucleares es una de las amenazas más graves para la paz mundial", afirmaban. Argumentaron que, en lugar de pasar a los combustibles fósiles y nucleares, como otras naciones lo habían hecho para desarrollarse, las naciones pobres deberían usar el combustible de madera de forma más sostenible. "Las naciones pobres en madera deben organizar sus sectores agrícolas para producir grandes cantidades de madera y otros combustibles vegetales", instaron a los autores del informe de la ONU.
Tal demanda equivalía a instar a las naciones pobres a seguir siendo pobres. No hay una nación rica que dependa principalmente de la madera para obtener energía, al igual que no hay una nación pobre que dependa principalmente de combustibles fósiles o nucleares.
La agenda maltusiana continúa hoy. Los ambientalistas insisten en que las naciones en desarrollo adopten energías renovables, eficiencia energética y otros aspectos de un estilo de vida con poca energía, no nuclear, aunque ninguna nación puede desarrollarse sin altos niveles de consumo de energía.
En resumen, el problema planteado por la energía nuclear limpia, barata e ilimitada era que privaba a los científicos, gobiernos y burócratas occidentales de cualquier base racional para ejercer control sobre las economías y los organismos extranjeros.”
Volvamos de nuevo a la realidad y nuestra realidad es que:
“. Mientras que las centrales térmicas convencionales queman combustibles fósiles para la producción de electricidad, una central nuclear obtiene su energía de un proceso físico, la fisión del átomo de uranio. Esto significa que una central de este tipo no envía a la atmósfera gases de efecto invernadero (óxidos de carbono, de azufre, de nitrógeno, etc.) ni otros productos de combustión, tales como las cenizas, que contribuyan al cambio climático, a la acidificación de las lluvias, a la contaminación de las grandes ciudades, la destrucción de la capa de ozono o al efecto invernadero. En cuanto a las “emisiones” de las torres de refrigeración, tan frecuentemente utilizadas como símbolo de la contaminación producida por las centrales nucleares, son sólo vapor de agua.
. Desde el punto de vista de la protección del medio ambiente, las centrales nucleares siempre han estado sujetas a un estricto control reglamentario institucional difícil de igualar por otras actividades industriales. Dicho marco reglamentario contempla todas y cada una de las fases que componen el ciclo de producción, así como la protección de los trabajadores y del público en general.
. Las centrales nucleares al no quemar combustibles fósiles, no emiten CO2 durante su operación, permitiendo ahorrar cada año un 8% de las emisiones de CO2 a nivel mundial (2.500 millones de toneladas de CO2) y entre 35 y 45 millones de toneladas de dióxido de carbono en España (equivalentes a las emisiones que realiza la mitad del parque automovilístico español) y representan más del 40% de la electricidad libre de emisiones generada en España. En Europa la producción anual de 900 TWh nucleares supone evitar la emisión de unos 650 millones de toneladas de CO2. Esta cifra es equivalente a la que emite el parque automovilístico europeo.
Sin embargo, hay que considerar todo el ciclo de producción y en el caso de las centrales nucleares incluye la extracción y transporte del uranio para convertirlo en combustible nuclear por lo que en esta fase, cómo en cualquier otra fuente de energía, se producen emisiones de CO2.”

CANTIDADES (EN TONELADAS) DE DIÓXIDO DE CARBONO POR GIGAVATIO-HORA PRODUCIDO CONSIDERANDO EL CICLO DE VIDA COMPLETO
Carbón                                        1.100
Gas natural (cogeneración)           650
Gas natural (ciclo combinado)       450
Biomasa                                           50
Solar                                                40
Hidráulica                                         20
Nuclear                                              5
Eólica                                                4
 
Y… … pues que, diga lo que diga nuestra ministra “para el cambio ecológico”, aunque lo niegue y reniegue sin argumentar en contrario, el problema real con la energía nuclear es, en resumen, que resuelve los problemas más grandes de nuestro tiempo: la guerra, la pobreza, la escasez de recursos, la degradación ambiental y el cambio climático y como tal, priva a las élites poderosas en naciones poderosas, de las bases intelectuales y morales para exigir el control sobre territorios, recursos, economías y poblaciones extranjeras.
Pero la energía nuclear también da poder a las naciones relativamente más pequeñas, más débiles y más pobres. La energía nuclear permite que las naciones insulares vulnerables, incluidas las ricas como Japón e Inglaterra, se conviertan en energía independiente de los vecinos ricos en energía y, a menudo, dominantes. “¡Antes de que obtuviéramos energía nuclear, éramos como esclavos!”, dijo, hace no mucho tiempo, un ingeniero nuclear de Corea del Sur en 2017. Al igual que Japón y Taiwán, Corea del Sur debe importar carbón, petróleo y gas natural, mientras que la energía nuclear se puede crear en el país.
La energía nuclear también es la única forma de resolver el cambio climático. Las únicas dos naciones que han descarbonizado sus suministros de electricidad, Francia y Suecia, lo hicieron con la energía nuclear. Ninguna nación lo ha hecho con energía solar y eólica.
Y la energía nuclear permite que las naciones más débiles se defiendan contra otras más poderosas. Francia consiguió la bomba porque estaba cansada de ser invadida por Alemania. Israel consiguió la bomba porque quería la máxima forma de seguridad. Y Corea del Norte tomó la bomba porque el gobierno de los Estados Unidos dejó en claro que podría invadir. “Michael Shellenbergery”.
 
Seamos realistas… …   ¡por favor! y dejemos que, como siempre ha ocurrido, la creatividad individual, ajenos a la estatalización reinante, encuentre el camino de salida más adecuado.
Comentario (máx. 1500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)


Título (obligatorio)


Nombre (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen superior
     
NOTA: Los comentarios son revisados por la redacción a diario, entre las 9:00 y las 21:00. Los que se remitan fuera de este horario, serán aprobados al día siguiente.
CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de cronicaeconomica.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
cronicaeconomica.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. ¿Te ha gustado? ¿Qué destacarías? ¿Qué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
 Otros artículos de Aire Libre

Sí, pero no. (Sobre un artículo del periodista agrario Vidal Maté)

MERCOSUR

Transición Energética Española. ¡Así no!

Hay que rectificar lo antes posible.

Siete años después.

No estamos solos.

De nuevo lío en el sector del aceite de oliva español.

A vueltas con la aceituna negra española.

Un zigzagueante paso al frente, de ASAJA, ante las elecciones europeas

Crisis en el Sector del Ibérico.

© Copyright CRÓNICA ECONÓMICA, S.L. 2019 | Suscríbete al boletín | Mapa web | Contacto | Publicidad | Política de cookies | Política de privacidad | Estadísticas | RSS
Celindas, 25. 28016 Madrid.