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Las ideologías del salvajismo

Karl Marx: Un inútil con pretensiones

En el siglo XXI perdura el legado de Marx en grupos totalitarios y terroristas, y en movimientos de "populistas" de ultraizquierda, que promueven su ideología de violencia, de dictadura política y de atraso económico. Marx pasó hambre, era orgulloso, y tenía mala salud: cóctel perfecto para producir la ideología del odio.

Actualizado 7 abril 2021  
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Gonzalo Fernández de Navarrete y González Valerio
  

El pasado siglo XX fue el siglo del “salvajismo”.  Nunca tantas personas desarmadas fueron asesinadas cobardemente de forma planificada cómo en el pasado siglo.

Fue el siglo XX el momento en el cual , en una buena parte de países occidentales, se ensayaron las teorías totalitarias, tanto en lo político como en lo económico.
 
En la izquierda, tras el golpe de Estado de Lenin en 1917,  al amparo de la Unión Soviética surgieron más grupos terroristas que en ningún momento de la historia.
 
Aunque algunos fueron anarquistas –una ideología procedente del tronco común “revolucionario”-, la mayoría de los grupos terroristas de la segunda mitad del siglo XX tuvieron inspiración marxista-leninista; entre ellos la ETA, la Baader Meinhoff o las Brigadas Rojas italianas por citar solamente algunos.
 
Luego, y más numeroso en sus víctimas, fue el perene terrorismo de Estado ejercido desde el poder, contra los ciudadanos gobernados por los países con gobiernos marxistas.
 
Karl Marx (1818-1883),  nació en Tréveris, Renania, zona germánica entonces perteneciente a Prusia. A pesar de haber estudiado Historia, Filosofía y Derecho, pasó hambre durante la mayoría de su vida –literalmente-, incapaz de mantener un trabajo estable, e hizo pasar penurias a su familia, con múltiples dramas familiares entre sus hijos relacionados con la incapacidad de su padre de mantener a la familia.
 
Algunos de sus biógrafos responsabilizaban parcialmente a sus enfermedades, que le impedían incluso sentarse para trabajar, como causa de que Marx impregnara de odio y de violencia su ideología.
 
Aunque los que conocieron a Marx desde su juventud,  mencionaban su ira, su crueldad y su ego, mezclado con una autosuficiencia que le hizo maltratar hasta a los que fueron sus amigos. No fue de extrañar que a su entierro acudieran apenas 10 personas, entre ellos su cómplice en la creación de ideología comunista, llamado Friedrich Engels, otro “burgués” como Marx, y además éste último “capitalista” también.
 
Sin embargo la  “filosofía político-económica” de Karl Marx pasó a la posteridad, y fue ensayada en múltiples países desde el surgimiento de la Unión Soviética, entre 1917 y la actualidad.  Ensayada -de fracaso en fracaso- en decenas de países, eso sí tras asesinar y hacer pasar a hambre y miedo a todos los que cayeron en sus garras inmisericordes.
 
Aunque afortunadamente desde que cayó la Unión Soviética, son solamente países tercermundistas y grupos terroristas y movimientos radicales autodenominados “antifascistas” de toda índole los que se aferran a sus empobrecedoras y asesinas enseñanzas, perdura el poso de sus escritos aún.
 
¿Pero cómo es posible que una persona como Karl Marx, que no pudo siquiera como dar de comer a su propia familia,  fuera seguido y venerado por tantos grupúsculos violentos y asesinos alrededor del mundo
y  que en el siglo XXI haya partidos políticos que sigan reivindicando ese enfermo totalitarismo en lo político y en lo económico?
 

MARX, EL PSEUDO ECONOMISTA FILÓSOFO QUE IBA A REPARTIR LA “PLUSVALÍA” ENTRE LOS OBREROS, QUE FUE INCAPAZ DE ALIMENTAR A SU FAMILIA.

 
Karl Marx pasó hambre, e hizo pasar hambre a sus hijos e hijas que no podían soportar la incapacidad de su progenitor, y algunos de ellos prefirieron irse de este mundo antes de tiempo antes que resistir la insufrible existencia a que las sometió su padre.
 
De hecho el propio Karl Marx escribía al respecto de su  propia situación económica, en texto de Juan Bautista Bergua:
 
Cargado de familia y minado por una enfermedad del hígado, no tenía otros ingresos que los productos de su colaboración en periódicos extranjeros y los socorros que le enviaba de tiempo en tiempo Engels.
Muchas veces maldijo la penuria en la que se encontraba.”    
 
Y el propio Marx escribió sobre su propia situación económica:
 
Todas estas miserias arruinan mi inteligencia y quebrantan mi capacidad de trabajo
 
 
Sin embargo, a pesar de no ser capaz siquiera de vivir dignamente,  Karl Marx escribía absurdas e inexactas teorías económicas sobre la “plusvalía” y “el capital” que en este principio del siglo XXI parecen una parodia de la búsqueda deliberada del atraso económico y de la ineficiencia, alejadas de la naturaleza humana.
 
Quienes hayan estudiado economía en un país desarrollado, y quienes hayan trabajado en el sector privado pretendiendo crear algo de “plusvalía” – es decir riqueza- , y que tengan un mínimo de capacidad intelectual se sonrojan en la actualidad con la lectura de los textos marxistas.
 
Pero esas descabelladas teorías de Marx, eran presentadas bajo una ampulosa y burda complejidad, basada en el lenguaje de Hegel, adornadas de un forma que hiciera parecer inculto, “disidente” , a todo el que se atreviera a decir que realmente eran una “bobada grandilocuente”, alejada de la naturaleza humana y sobre todo: fuera de la verdad científica.
 
Sin  embargo las teorías marxistas captaban desde finales de siglo XIX y principios del siglo XX a algunos a desorientados e incautos idealistas, pero sobre todo a desalmados asesinos como Lenin y sus secuaces.
 
Es especialmente repetida en la historia la doctrina relativa a la “plusvalía” -de una persona como Marx, que por otra parte no se licenció nunca en economía, y que se doctoro en filosofía-. Según ella, el beneficio que conseguía el empresario era lo que se “robaba” a los empleados –proletarios- por los capitalistas propietarios de esas empresas.
 
Y es que lo que más sorprende una vez terminados los asesinos experimentos en lo político -y fracasados en lo económico-   de la Unión Soviética, es cómo el propio autor de los textos que guiaron a los Bolcheviques entre 1917 y 1991, decía lo siguiente sobre su relación con el dinero, mientras escribía sus textos que iban a  generar “libertad” y “desarrollo” económico tras su aplicación.
 
En líneas de Bergua, decía Karl Marx:
 
 
Cuando redactaba su gran capítulo sobre el dinero escribió esta amarga reflexión [Karl Marx sobre su propia situación]:
 
No creo que jamás nadie haya escrito tanto sobre el dinero careciendo tan completamente de él.”
 
Es sorprendente que un personaje como Karl Marx consiguiera tantos adeptos en su vida a sus escritos más famosos (“Manifiesto del Partido Comunista” publicado en 1848, “Precios Salarios y Ganancias”, 1865, y  “El Capital”, publicado en  1867), puesto que en su vida fue Marx poco más que un inadaptado, iracundo,  incapaz de mantener un trabajo digno, ni de crear ningún negocio que produjera riqueza para la sociedad.
 
Pero Marx tenía un ego y una grandilocuencia enorme, que deslumbró a aquellos que se querían dejar deslumbrar, y también poder robar y matar con su” bendición”.
 
 
 

EL MARXISMO: EL SECUESTRO DEL SOCIALISMO.

 
En el siglo XX se ensayaron las teorías desarrolladas durante el siglo XIX por Karl Marx (1818-1883). Que hizo aparecer sus teorías sociales y económicas bajo el calificativo de “científicas”, es decir que quería parecieran irrebatibles...
 
No fueron científicas. Sus teorías fueron irracionales, incluso salvajes… de lo más dañino que la humanidad hubiera visto en su historia, sobre todo por la duración del experimento marxista.
 
Durante la Unión Soviética (1917-1991), los nacidos todavía cuando existía el Bloque Comunista recordamos esas imágenes gigantes de Marx y Lenin en la Plaza Roja, que presidian año tras año el desfile donde el supuestamente anti-militarista marxismo-leninismo mostraba sus armas a todo el mundo.
 
 La Unión Soviética  promovió la aplicación práctica del compendio de teorías marxistas, lo que permitió –lentamente eso sí- desenmascarar la realidad de lo que su aplicación supuso.
 
Aunque Karl Marx no inventó el socialismo como ideología , fue un personaje que hizo todo lo posible por secuestrar las ideas de igualitarismo social que ya existían desde largo tiempo en libros como la República de Platón, publicado en el año 370 antes del nacimiento de Cristo, y ensayado también en las colonias del imperio español por los Jesuitas a través de sus misiones, con resultados económicos decepcionantes descritos en obras como “las Misiones del Paraguay”, escrita en el siglo XVIII por el jesuita español P. Cardiel.
 
 Aunque ya se sabía a finales del siglo XIX  que los experimentos comunistas –incluidos los de Owen en las colonias británicas-  fracasaban uno tras otro en lo económico, había un ansía permanente de “Utopía” para mejorar el nivel de vida de los habitantes del planeta
 
Las herramientas del socialismo habían sido hasta ese momento  equivocadas en lo económico –la colectivización y la subvención generalizada inmoviliza desestimulan la producción-, pero inocuas en lo político, hasta que se produjo  el “secuestro” de la ideología socialista por las teorías de Marx, el socialismo dejó de ser un movimiento pacífico, constructivo, de buena fé cuando llegó Marx.
 
Marx incluyó una novedad: la utilización sistemática de la violencia como motor de su ideología, para transformar el designio de la historia  en una supuesta “lucha de clases” de los “proletarios” contra los “burgueses capitalistas”.
 
Fue la ideología de marxismo en su conjunto una sandez magistral, que era dirigida por burgueses como Marx,  que en la mayor “alienación” de todas las posibles se consideraban esos fundadores unos “proletarios” a sí mismos.
 
No es por tanto de extrañar que en esa lógica equivocada, cuando se adueñaron del poder oprimieran a agricultores y obreros con saña por ser ·”capitalistas”.
 
Sin embargo tuvo la ideología marxista un gran número de adeptos por la grandilocuencia de sus enunciados, tanto en lo político como en lo económico.
 
Fueron muchos los  que se creyeron que hasta entonces el hombres había vivido en la “prehistoria”, y que con este compendio de ideas anti-misericordiosas y violentas que constituyen el marxismo,  iban sin embargo los hombres  a alcanzar la “libertad”, véase: iban a llegar al “paraíso en la tierra”…. gracias a robar y asesinar ….
 
Y es que ya decía el refrán español que 
“Nadie promete tanto como aquel que tiene intención de no cumplir.”
 
Desafortunadamente el engranaje malévolo de la violencia acompañaba a esa “nueva” ideología marxista, cuya principal novedad era el promover el asesinato de todo y todos los que en un momento dado se opusieran
 

MARX: EL TERRORISMO COMO PROGRAMA PARA LLEGAR AL PODER, Y MANTENERLO…

 
Desde el surgimiento del socialismo marxista, bastaría con llamarle “burgués”, “capitalista” o “enemigo del pueblo” a cualquiera que uno quisiera quitarse de en medio, y a través de tus milicianos lo matabas y tan tranquilo… a por el siguiente….
 
Desde 1848 con la publicación del “Manifiesto del Partido Comunista” que pretendía unir a los movimientos socialistas,  se desestabilizaron muchos países occidentales. El texto de Marx –un burgués de “tomo y lomo” y Friedrich Engels su amigo empresario capitalista terminaba así:
 
“Los comunistas no se cuidan de disimular sus opiniones y proyectos
Proclaman abiertamente que sus propósitos no pueden ser alcanzados sino por el derrumbamiento violento de todo el orden social tradicional.
¡Que las clases directoras tiemblen ante la idea de una revolución comunista!
Los proletarios no pueden perder más que sus cadenas.
Tienen en cambio un mundo que ganar.
¡ Proletarios de todos los países uníos!”
 
Marx buscaba destruir al socialismo pacífico de Saint Simon o de Owen, y ciertamente lo consiguió en buena parte.
Desde 1848, el socialismo pasaba oficialmente a ser una ideología terrorista en sus dos significados:
(1)- Provocar asesinatos de personas desarmadas en atentados y golpes de Estado violentos para conquistar el poder. Eufemísticamente lo denominan los marxistas “Revolución”, en su enfermiza imaginación por una hipotética participación del “pueblo” en su golpe de Estado.
Sin embargo fue siempre el  “pueblo” la víctima de grupos muy minoritarios que se arrogan su representación, siendo la mayoría “burgueses”  los que se arrogan la voz de los “proletarios”.
 
(2)- Y una vez desde el poder, se incrementa el Terrorismo de estado, al ejecutar a centenares de miles de personas desarmadas,  en una sangría perfectamente programada por los marxistas, para generar el ambiente de Terror que impida que la mayoría dela población les desaloje del poder. Ni hay elecciones libres con partidos políticos plurales, y el poder por supuesto se ejercería de modo dictatorial por unos autodenominados Proletarios, siendo todos los dirigentes de esos países caídos bajo el marxismo unos ” burgueses no productivos”. Además luego basta con atribuir a “descontrolados” los asesinatos ejecutados por milicianos a sueldo de los marxistas, y posteriormente una pléyade de pseudo intelectuales repetirán esa versión por todo el mundo.
 
El resultado de Marx y la aplicación práctica  de su ideología terrorista “justificada”, fue que nunca  como en el siglo XX tantas personas fueron asesinadas siguiendo teorías de desalmados, que promovían la ejecución genocida de personas desarmadas ya fuera por su posición social, por su pensamiento político o por su religión.
 
Y es que las promesas de del marxismo –de cuento de hadas- fueron lo que les permitió llegar al poder, convenciendo a grupúsculos violentos –nunca a la mayoría del pueblo-  .
 
 

LAS PROMESAS “CIENTIFICAS” DEL MARXISMO

 
Una de las causas del triunfo del Marxismo, y su secuestro de la ideología socialista anteriormente no violenta,  fue el presentar el socialismo como una sistema completo:
En lo filosófico + en lo político + en lo económico.
Según Miguel Artola:
El pensamiento socialista configura con Marx un cuerpo sistemático y completo de doctrina, que ya desde los planteamientos filosóficos a las formulaciones políticas, teniendo como centro una nueva teoría económica
Y el diagnóstico “filosófico-económico-religiosa”  de lo que ocurría con el hombre era una triple “alienación”. En líneas de Artola:
”La relación del hombre con la naturaleza o con los bienes puede en determinadas circunstancias resultar afectada por la “alienación”, que tiene lugar cuando ciertas realidades objetivándolas someten al hombre.
La alienación puede ser:
- religiosa
- metafísica
-pero es fundamentalmente económica y se produce cuando el hombre se ve obligado a renunciar a los bienes, que no son simplemente un producto , sino que constituyen la propia vida , de la cual se ve despojado al ser privado del resultado del trabajo”
 
La duración de los escritos de Marx en el siglo XX se pone en práctica tras el golpe de Estado bolchevique en Rusia,  Vladimir Ilich alias “Lenin” en octubre de 1917, que a través del “Leninismo”, supuso la “puesta en práctica” de las teorías desarrolladas por Marx.
El pensamiento marxista pasó a denominarse desde entonces Marxismo-Leninismo, por las adendas “prácticas” que fueron estableciendo los soviéticos, sin abandonar los principios básicos del marxismo.
La propaganda soviética, que ocultó las realidades, y sobre todo la violencia,  permitió que el experimento marxistas durara más de 70 años
 
Pero ¿Cuáles eran las promesas teóricas del marxismo?
El relato de violentas ejecuciones de personas desarmadas –capitalistas, burgueses “opresores”- , destrucciones y latrocinios, que sin embargo tenía un final feliz, con la llegada de la “libertad” guiaba a los que intentaron  aplicar el marxismo.
 
He aquí la secuencia teórica de lo que iba a suceder, idílicamente, con la aplicación del marxismo, expresada de forma resumida en líneas de Artola:
 
“A pesar del carácter internacional del proletariado, la revolución será nacional por lo mismo que es nacional el Estado que ha de destruir.”
 
Y para destruir el Estado burgués hay que asesinar y robar, sin conciencia ni sentimiento de culpa:  
 
 “Tras la conquista del poderse establece la “dictadura del proletariado”,
- que liquida toda oposición política [Literalmente asesinándola y acabando con los órganos de votación]
- y lleva a cabo “la expropiación de los expropiadores”,
- socializando los bienes de producción
- y haciendo surgir una forma colectiva de propiedad según el principio “a cada uno según su trabajo”.
 
Y tras establecer una dictadura, resulta que se llegaría al “desarrollo económico” y a “libertad” (no, no es broma es lo que propugnaba Marx):
 
 “ Finalmente, tras un periodo de duración indeterminada [de dictadura del “proletariado”] , se llegará a la sociedad comunista, en la que
-  el desarrollo de la producción,
- unido a la desaparición de la apropiación individual, conducirá a una situación basada en la fórmula:
“De cada uno según su capacidad, a cada uno según sus necesidades”,
 
Y después de todo lo anterior, robar, matar y destruir, eliminar las elecciones libres, y los derechos de sufragio, de expresión y de asociación, resulta que se llegaba el final feliz:
 
“[…] Creadora de la auténtica comunidad humana,
-  en que la desaparición de todas las alienaciones hará surgir el reino de la libertad
- y con él la expresión más completa del ser personal, social, del hombre,
momento en que se producirá la extinción del Estado, al perder su carácter de instrumento de opresión de clase para reducirse a simples funciones administrativas”.
 
Y es que resulta sorprendente el ver cómo el movimiento socialista se dejó secuestrar y deslumbrar por esta teoría asesina presentada de forma “científica” (sin serlo, claro).
 
En España, a pesar de haber socialistas decentes antes de la Guerra Civil como Julián Besteiro, una parte relevante del partido socialista se transformó en asesino y marxista-leninista por obra y gracia de Francisco Largo Caballero desde 1933,  y muchos de los socialistas prosoviéticos tuvieron que ser expulsados del Partido Socialista español por un Indalecio Prieto que tras la IIª Guerra Mundial comenzó a recuperar lentamente la senda del socialismo democrático no asesino.
 
Algunos de los representantes del marxismo más asesino y violento en España, defensor teórico y en la práctica de la ejecución de opositores y del establecimiento de la dictadura pro-soviética marxista fueron entre otros:
 
Juan Negrín, Ángel Galarza Gago, Julio Álvarez del Vayo y Ramón González Peña, todos ellos fueron expulsados del PSOE en 1946 por su connivencia para poner el Partido Socialista al servicio del marxismo-leninismo de Moscú.
 

EL ENTIERRO DE MARX: ENGELS Y LOS SUPUESTOS “DESCUBRIMIENTOS” DE MARX

 
Después de enumerar  de modo resumido el “paraíso en la tierra” que prometía el Marxismo, no es de extrañar que Engels- el principal cómplice de Karl Marx en la sistematización de la filosofía asesina y antieconómica del  Marxismo- dijera estas líneas en el entierro del fundador de la ideología.
 Así se expresaba Engels en su loa fúnebre a Marx:
 
“Así como Darwin descubrió la ley del desarrollo de la naturaleza orgánica, Marx descubrió la ley del desarrollo de la historia humana [...]
Pero no es esto sólo. Marx descubrió también la ley específica que mueve el actual modo de producción capitalista y la sociedad burguesa creada por él.
El descubrimiento de la plusvalía iluminó de pronto estos problemas, mientras que todas las investigaciones anteriores, tanto las de los economistas burgueses como las de los críticos socialistas, habían vagado en las tinieblas”.
 
La verdad es que el nivel de “alienación” de los fundadores del Marxismo quizás hoy en día pudiera ser tratado de forma psiquiátrica, y quizás se descubriría alguna psicopatía incurable.
Sin embargo, antes de que se desenmascara a finales del siglo XX la farsa que promovieron, el daño que causaría el marxismo en el planeta sería brutal.
 

SOLJENITZIN: LA VERDAD DE LO OCURRIDO CON EL MARXISMO

 
Escribía Marcelino Menéndez Pelayo que el pretender ser “original” en cualquier campo de actividad, generalmente revelaba alguna “mediocridad” del autor.
 
Por ello creo mucho más procedente dejar el diagnóstico y análisis práctico de lo que el Marxismo-Leninismo supuso en su aplicación práctica  a una de las personas que lo vivió en toda su intensidad: Soljenitzin
 
Alexander Soljenitzin (1918-2008), filósofo, historiador novelista y prisionero político del régimen soviético, que estuvo en los campos de concentración soviéticos llamados Gulag por sus opiniones políticas y su defensa de la individualidad del ser humano.
 
Condenado a 8 años de campo de concentración y trabajos forzados por la Unión Soviética por expresar su opinión, publicó en 1974 los textos que enviaba a las autoridades soviéticas sobre lo que suponía su gobierno para el pueblo ruso, y resto de territorios bajo influencia marxista-leninista.
 
Fue expulsado de la URSS en 1974. Tuvo la suerte de que al ser un disidente conocido en el mundo entero no lo ejecutaron como a tantos otros héroes anónimos que sí lo fueron.
 
 Su  análisis fue el siguiente:
 
“ [1]- El marxismo no solo es inexacto, no sólo no es científico, no sólo no pronostica “ni un acontecimiento”, ya sea en forma de cifras, de cantidades, de fechas o de lugares[…]”
 
“[2] -Esa primitiva y superficial teoría económica, que declaró que sólo el obrero engendraba riqueza,  no advirtió la aportación de los empresarios, ni de los ingenieros, ni del transporte, ni del mecanismo de ventas.”
 
“[3]- Se equivocó al pronosticar que el proletariado sería oprimido ilimitadamente y nunca conseguiría nada en una democracia burguesa[…]”
 
“[4] - Tampoco dio en el clavo al afirmar que la prosperidad de los países europeos estribaba en las colonias, siendo así que precisamente después de zafarse de las [sus colonias] es cuando han comenzado tales países a realizar sus “milagros económicos”.
 
“[5]-se equivocó en sus cálculos al pretender que estas revoluciones comenzarían en los países industrialmente avanzados […], y que las revoluciones pronto se adueñarían de todo el orbe
- y que muy pronto  el Estado se extinguiría (craso error, que denota un desconocimiento absoluto de la naturaleza humana).
 
“[6]- [con respecto al pretendido anti-militarismo teórico de Marx y la URSS]
- y que las guerras eran sólo inherentes al capitalismo y terminarían con él (Hemos presenciado la por ahora más larga guerra del siglo XX, 15 y 20 años […])”
- la exigencia de hacer frente a la gran amenaza con el desarrollo preferente del sector bélico (lo cual ha redundado en detrimento de toda la vida nacional, en el aspecto interno, sin que en 55 años haya habido tiempo siquiera para colonizar Siberia);
 
[7]- [con respecto al desarrollo económico]
-Los impedimentos del desarrollo industrial y de la reestructuración tecnológica.
 
“[8] – [con respecto al anti-patriotismo de Marx y Lenin]
-Tan enterrado había quedado el nacionalismo por esta teoría en 1848 [fecha del manifiesto Comunista de Marx que promulgaba una hermandad internacional de trabajadores como forma de gobierno mundial] que ya no era más que una “reliquia histórica” (pero, ¡a ver quién encuentra en el mundo una fuerza más poderosa!). Y hoy existen tantos nacionalismos que su enumeración sería prolija.”[…]
 
 
“[9]- Y la persecución religiosa. Esta es importantísima para el marxismo.
Sergei Bulgakov declaró (1906. Actitud de Carlos Marx en lo religioso) que el ateísmo es el centro inspirador y emocional del marxismo, y que todo el resto de la ideología se acumula en torno de aquél: el rasgo más persistente del marxismo es el rabioso antagonismo con la religión […]
 
“[10]- [La crítica de la nueva clase dirigente que se aprovecha de los recursos y que somete al pueblo en la URSS ]
- Solamente al provecho de algunos, a la obcecación de otros y al “ansia de creer” de un tercer grupo, puede atribuirse esta amarga chacota del siglo XX:
 
¡Que una doctrina hasta tal punto desacreditada, hasta tal punto derrotada, posea aún en Occidente tantos adeptos!
¡Y que nuestro país sea precisamente aquel en que quedan menos!
 
Nosotros que la hemos vivido nos vemos forzados a disimular.[…].”
 
 
Y tras un diagnóstico y análisis de las consecuencias de la aplicación práctica del marxismo por alguien como Soljenitzin –educado en el totalitarismo marxista-que nació después del golpe de Estado bolchevique de Lenin,  sin embargo no perdió la lucidez a pesar de las torturas, ni estuvo dispuesto a ser cómplice del régimen, y fue a través de su desobediencia a la “mentira” de Estado cómo contribuyó a la caída de la URSS.
 
Escribía Soljenitzin:
 
 “Pero jamás nos libraremos de este caos si al unísono hemos de reconocerlo, ensalzarlo y reafirmarlo a diario, si no rechazamos siquiera su lacra más evidente: LA MENTIRA
 
Cuando la violencia se clava en la pacífica vida de un pueblo, el semblante de la misma se inflama de vanidad, y en su estandarte luce la misma expresión por ella pregonada:
 “¡SOY LA VIOLENCIA! ¡Aléjate, apártate o te aplastaré!”
 
Mas la violencia envejece muy pronto, y pocos años después, cuando ha perdido la confianza en sí misma, a fin de mantenerse firme y conservar un aspecto aceptable, busca sin falta la alianza de la mentira.
 
 Pues a la violencia sólo puede encubrirla la mentira, en cuanto que ésta solo puede perdurar a costa  de la violencia.
 
 
Soljenitzin tuvo la milagrosa suerte de sobrevivir a la violencia asesina del marxismo-leninismo, y pudo ver caer el marxismo en la URSS y el “telón de acero”.
 
Fue el marxismo una farsa  basada en la mentira y en la violencia, que Soljenitzin junto con Andrej Sajarov y otros muchos héroes desarmados,  de forma heroica contribuyó a desenmascarar.
 

KARL MARX : UN” HOMBRE ANTORCHA”, LÍDER DE UN “ EJÉRCITO DE CIEGOS” QUE NO VA A NINGUNA PARTE.

 
Para terminar estas líneas, y a modo de conclusión, Marx, con sus ideas que promovían la violencia contra todos los opositores sin misericordia, entre ellas “la conciencia es un prejuicio pequeño burgués, y su frase “la religión es el opio del pueblo”,  promovió el odio desaforado a las religiones cristianas  y el asesinato sistemático de religiosos, y destrucciones, de iglesias, monasterios, bibliotecas, cuadros, profanación de tumbas, todos causados por la  anti-misericordiosa ideología marxista, plagada de odio.
 
Fue Marx por tanto el responsable de inducir millones de asesinatos de personas desarmadas. Sus teorías salvajes calaron en segmentos minoritarios, de una parte de la población fanatizada por las destructoras teorías marxistas a través de milicias armadas. pero que sin embargo fueron los más asesino.
 
Marx fue capaz de escribir violentas y asesinas teorías de acceso al poder basada en una supuesta “lucha de clases” que explicaba – falsamente- el devenir de la historia.
 
 
Juan Bautista Bergua, un filósofo traductor español que había militado en el partido comunista antes de la guerra civil española (1936-1939), publicó una interesante colección de clásicos comentados antes de la caída de la URSS.
 
Había sido Bergua discípulo de André Gide en Paris en 1910, defensor de un socialismo corporativista, vertiente socialista que no promulgaba la violencia.
 
Escribía Bergua en su ilustradora valoración de Marx de 1985, momento en que todavía la URSS y sus países vasallos, sometidos del Pacto de Varsovia , existían y no parecía fueran a caer tan pronto sus gobiernos comunistas,  cómo hicieron poco después:
 
“ Pudiendo afirmarse [afirma Bergua] […] que Marx pertenece al grupo de esos hombres antorchas cuya luz siguen, sin ser en realidad iluminados por ella incontable número de ciegos.”
 
Y no quedaba ahí la histriónica valoración realizada por Juan Bautista Bergua sobre Marx y sus herederos Soviéticos :
 
Gran Pastor [Marx], tras el que va, sin saber en realidad por qué, cuantiosísimo rebaño.
 Poderoso jefe del hoy [por 1985] más numeroso ejército que, como todos los ejércitos, va ciegamente en pos del caudillo que los manda sin saber ni adónde se les conduce cuáles son sus planes e intenciones”.  
 
En estas primeras decenas del siglo XXI,  ha habido una reaparición del más rancio marxismo en muchos países occidentales, con movimientos mezclan varias simientes salvajes de origen marxista –y también anarquista-.
 
No permitamos que los “ejércitos de ciegos”, guiados por minorías malintencionadas,  vuelvan a tomar el poder.
 
Solamente a través de la mentira cómplice de la violencia se puede defender una ideología que debe ser permanentemente desenmascarada en sus nuevas formas en este siglo XXI.
 
La lectura de los textos de Soljenitzin -dónde explica lo que fue la URSS y su aplicación de la inmisericorde, asesina, destructora y atrasadora ideología del marxismo- debería ser obligatoria en los colegios europeos.
 
 
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