Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?

Suscríbete a nuetro boletín gratuito
Está usted en: Historia > Historia
1936: El camino hacia la Guerra Civil.

La Segunda República: Censura hasta en las esquelas.

La reivindicación actual de un periodo de oscuridad y degradación institucional como fue la Segunda República Española (1931- 1936), muestra la decadencia, incultura, y dogmatismo de la nueva generación de políticos y sindicalistas del siglo XXI y debe percibirse como un riesgo que anticipa un futuro de "mal gobierno" y una radicalización en España.

Actualizado 24 diciembre 2020  
Compartir:  Comparte esta noticia en Twitter 
 Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Enviar  |  
Comentarios 0
Gonzalo Fernández de Navarrete y González Valerio
  

La historia se repite en parte –especialmente en el desconocimiento de los hechos reales sucedidos en el pasado- y no siempre se puede anticipar lo qué pasará en el futuro basándose en lo sucedido con anterioridad, pero ayuda a comprender errores.
 
Las dos Repúblicas Españolas: la primera (Febrero de 1873- Diciembre de 1874) y la segunda (Abril de 1931 a Julio de 1936) acabaron  ambas en unas guerras civiles en las que se demostró que los vendedores de “milagros” fueron finalmente vendedores de “pesadillas”.
 
Y es que solamente por denominar a un régimen de una forma u otra no se garantiza un “buen” o un “mal” gobierno. Esto parece muy evidente al estudiar las diferentes formas de gobierno en la historia, pero cíclicamente reaparecen profetas peligrosos para la estabilidad de los sistemas democráticos.
 
La llegada a España en Abril de 1931 de un sistema denominado “República” dónde el Jefe del Estado fuera un presidente designado por unos compromisarios electos, en vez de un monarca hereditario se vendió por algunos como un cambio sustancial en el gobierno del país, que terminaría con todos los males y la pobreza que en el mundo y en España existían…
 
No fue así. El enfrentamiento, la inestabilidad, la degradación institucional y la complicidad de muchos partidos con los maleantes y asesinos fueron manifiestos desde los primeros días de la Segunda República, con la impune quema de Iglesias y Conventos 20 días después de ser proclamada.
 
Es conveniente recordar algunos simples conceptos teóricos para comprender lo que ocurrió en España entre 1931 y 1936 –la Segunda República- que al igual que su predecesora la Primera República 1873-1874  acabó en Guerra Civil  (sí, la Guerra Cantonal de 1874 fue una Guerra Civil entre españoles, muy violenta y muy destructora también.)
 
De forma interesada muchos escritores y periodistas de escasa formación, que están al servicio de corrientes políticas herederas ideológicas de las que arrastraron a España a un callejón sin salida y a la última Guerra Civil (1936-1939), repiten sus loas a una Tercera “república” salvadora en este comienzo del Siglo XXI.
 
Y sin embargo la denominación de “República” no tiene nada que ver en su significado inicial y etimológico con el que le dan la mayoría de los medios y escritos:
 
La palabra “república” deriva en la etimología latina –romana-,   de las palabras “res”  que significa “cosa”, unida a la palabra “pública”, en su significado de ser un hecho relativo a la colectividad.  
De hecho uno de los significados actuales del diccionario de la Real Academia española recoge su significado histórico y etimológico:
 

“República:
[…]4. f. Cosa pública o interés público de una colectividad.

 
Esa “República” cuya palabra es tantas veces repetida tiene sin embargo múltiples acepciones.
El concepto de República se define por la RAE en dos vertientes principales  “(Del lat. Respublĭca). [cosa pública]
 

. f. Organización del Estado cuya máxima autoridad es elegida por los ciudadanos o por el Parlamento para un período determinado.
. f. En algunos países, régimen no monárquico [...].”

 
En el caso de la muy utilizada Wikipedia (lo que ponga en sus líneas es más importante  y difundido que cualquier enciclopedia antigua escrita en papel),   define elementos que debe tener un gobierno para ser considerado “República” occidental:
 
 

I. La periodicidad en los cargos
II. La publicidad de los actos de gobierno: no es posible el secreto de Estado
III. La responsabilidad de políticos y funcionarios públicos
IV. La separación y control entre los poderes
V. La soberanía de la ley
VI. El ejercicio de la ciudadanía, quien pone y depone
VII. La práctica del respeto, y no la intolerancia, con las ideas opuestas
VIII. La igualdad ante la ley
IX: La idoneidad como condición de acceso a los cargos públicos”
           
El Estado, que es el conjunto de instituciones que ejerce su gobierno y aplica sus leyes con soberanía sobre un territorio delimitado, necesita que ese poder de mando ejercido por el gobierno, se halle organizado de algún modo. Así puede ser monárquico o republicano.”

 
Por lo tanto, la democracia española desde la constitución de 1978, cuya Jefatura del Estado ostenta un rey de corte hereditario pero que no tiene poderes ejecutivos,  contiene las características descriptivas de una “República Democrática.”
 
Otra cosa distinta sería hablar de lo que se denominan llaman “Repúblicas socialistas”, o Repúblicas de inspiración Marxista, o también repúblicas Nacionalistas que tienen poco que ver en su contenido con las virtudes de una “República” que respete la Democracia, en su sentido liberal occidental actual (y verdadero…)
 
Y es que algunos de los partidos de la Segunda República –especialmente el partido socialista “bolchevizado” de Francisco Largo Caballero, los anarquistas y el partido comunista de José Díaz y Dolores Ibárruri- vieron la palabra “república” - que se proclamaba en 1931 de forma cuando menos irregular por no haber sido votada por nadie su proclamación- cómo coartada para establecer una “república socialista” de tipo soviético en España.
 
La Guerra Civil apareció como inevitable.
 
 

La Segunda República española (1931-1936): De la ilusión teórica sobre una “nueva” forma de Gobierno, al sectarismo destructor que arrastró a la Guerra Civil.

 
 
La lectura de los periódicos de entre los años 1934 a 1936 – los dos años previos a la Guerra Civil-  quizás debería ser obligatoria para aquellos que se dediquen a la política en España en este inicio de siglo XXI.
 
Sería una forma de asegurar que una buena parte de quienes los lean –hay algunos que ni leyéndolos 100 veces asimilaría su contenido -  comprendieran la degradación alcanzada por un sistema como la fallida Segunda República Española, dónde una parte significativa de los partidos sentados en el hemiciclo de las Cortes tenían por objetivo destruir el sistema.
 
Hay que recordar que en ese momento de 1931-1936 los sistemas democráticos eran franca minoría en el mundo. De entre los países grandes, solamente los Estados Unidos, Francia y Reino Unido se mantenían como democracias al estilo de gobierno democrático que actualmente disfrutamos en Occidente. En aquel momento el resto de los países occidentales eran gobernados todos por dictaduras de izquierda y derecha enemigos de la libertad de sufragio y del turnismo de partidos –o coaliciones- de diferente ideología.
 
No solamente querían destruir el sistema de turnos democrático, parlamentario y separación de poderes muchos de los diputados de las Cortes españolas de 1931-1936, sino que las amenazas de muerte y de exterminio de partes enteras de los rivales políticos en la prensa, en la calle y también en el parlamento fueron habituales.
 
La segunda República Española se proclamó un 14 de Abril de 1931 tras unas elecciones municipales celebradas pocos días antes, en las que se votaba para elegir los concejales de los ayuntamientos de España.
 
Sin embargo el Rey Alfonso XIII –sintiéndose muy poco arropado por las estructuras del Estado tras la experiencia de la Dictadura de Primo de Rivera  (1923-1930)- decidió abandonar España, y allanar el camino para la llegada de un sistema de gobierno que a la postre sería funesto para la vida y para la economía de los españoles. La proclamación de la Segunda República sería además la causa de la posterior dictadura antiliberal, que duraría hasta 1975.
 
En el segundo experimento republicano español (1931-1936),  se demostró la incapacidad de respetar al contrario, que era considerado un enemigo a eliminar en vez de un mero rival político.
Los Gobiernos de diferente signo ideológico –ya fueran de izquierdas  o de derechas- en esos 5 años gobernaron en una perpetua “sensación de fin de ciclo” de atmósfera “pre-guerra civilista”.
 
 
Desde 1931 se vio en la prensa cómo los que gobernaron España,  se dejaron llevar por los extremos  que arrastraron al país a una Guerra Civil. En los periódicos  de la época aparecía como inevitable un conflicto civil, dónde solamente quedarían dos bandos, la simplificación que tanto repetiría como “Las Dos Españas”,  eliminándose los matices intermedios políticos y la moderación política.
 
En mayo de 1931 -20 días después de la llegada del nuevo régimen republicano- más de 100 Iglesias y Conventos ardían en Madrid y  y unas 40  lo hacían en Málaga y en otras ciudades españolas,  ante la pasividad de las fuerzas del Orden republicanas, lo que anticipaba que ese régimen no iba a asegurar ni la paz ni el orden durante su vigencia, cómo finalmente sucedió desafortunadamente.
 
 
En Agosto de 1932 el General Sanjurjo intentó el primer Golpe de Estado contra la IIª República española, de signo derechista y antiliberal.
 
Aunque anarquistas y socialistas participaron en varias Huelgas Generales revolucionarias de éxito parcial desde 1931, sería en 1934 tras la victoria del centro derecha en las elecciones de 1933, cuando el partido Socialista de Francisco Largo Caballero se involucró plenamente en el Golpe de Estado de Octubre de 1934 contra la República.
 
Fue un Golpe armado muy violento auspiciado por el Partido Socialista que entonces era partido golpista antirrepublicano que buscaba instaurar en España una dictadura Soviética, (cómo la de Lenin, Stalin, Trotsky y otros tantos políticos de inspiración marxista hicieron al derrocar al régimen Liberal de Kerensky en Octubre de 1917. (Lenin derrocó a una república Liberal y no al Zar, pero la propaganda procomunista ha conseguido que pareciera que el Zar seguía gobernando cuando dio el Golpe de Estado Lenin)
 
 

Octubre de 1934: el punto de no retorno hacia la Guerra Civil definitiva.

 
La llamada “Revolución de Octubre de 1934” o “Revolución de Asturias” fue un Golpe de Estado promovido por políticos de partidos de izquierda antiliberal con el objetivo de  tumbar el régimen de la Segunda República española.
 
Especialmente relevante fue la participación del partido socialista español, en su facción liderada por Largo Caballero, y de la facción de Indalecio Prieto, también radicalizado entonces. El partido  se alejó de los postulados de Julián Besteiro, persona que en su juventud había sido un marxista convencido, pero en la edad provecta se distanció de la violencia y destrucción y de eliminación de “clases” que la ideología marxista promulgaba.
 
Publicado en la prensa conservadora antes de las elecciones de Febrero de 1936, el balance del Golpe de Estado contra la Segunda República,  fue el siguiente:
 
 
 
¡¡ACORDAOS!!
 
Balance de la revolución de octubre [de 1934]
          Víctimas
Muertos                 1.233
Heridos                  2.833
 
          Pérdidas
Edificios públicos destruidos                   63
Iglesias destruidas                                  58
Fábricas destruidas                                 26
Puentes destruidos                                  58
Edificios particulares destruidos             739
Sabotajes graves en líneas férreas         65
Idem en carreteras                                   21
 
Millones robados al Banco de España    14
 
 
Armas recogidas a los revolucionarios
 
Cañones                                                  41
Fusiles                                              89.345
Ametralladoras                                      145
Pistolas                                             33.211
Revólveres                                              98       
Armas diversas                                       27
Cartuchos de fusil y escopeta          97.322
Idem de pistola y revolver              255.575
Idem de cañón                                   1.177
Bombas                                            31.345
Petardos                                            3.507
Dinamita (cartuchos)                       50.585
Idem a granel (kilos)                        10.824”
 
La posterior propaganda socialista y comunista –dirigida desde la KOMINTERN moscovita y seguida fielmente por sus súbditos peninsulares como un siervo honraba a su Zar- hizo parecer al golpe de Estado de Octubre de 1934 en Asturias como una pequeña refriega “social” dónde unos pobres mineros socialistas inocentes fueron “represaliados” sin motivo por unos violentos legionarios, militares y políticos derechistas.
 
Desde ese momento los asesinos revolucionarios se convertían en “víctimas” de una “represión” en el relato que tantos miles de veces repetirían los socialistas, los comunistas y los anarquistas desde entonces …
 
Lo cierto es que el Golpe de Asturias de 1934 fue un levantamiento armado perfectamente organizado, armado “hasta los dientes” para provocar una caída del sistema republicano para instalar una dictadura prosoviética , y que superó el millar de muertos como triste anticipo de los más de 200.000 españoles que morirían pocos años después.
 
Aunque Francisco Largo Caballero, llamado el “Lenin español”  llevaba ya muchos años como político profesional siendo consejero de Estado y Diputado en las cortes españolas, y era parte de la clase dirigente en España, parece que no consideraba suficiente lo logrado.
Quería erigirse como Dictador en España, llegando a la cima del poder.
 
 
Desde 1933, Largo Caballero se proclamaba abiertamente revolucionario, y en Octubre de 1934 fue uno de los principales organizadores del Golpe Antirrepublicano para tomar el poder,  e instaurar una dictadura de modelo soviético en España. Tras la derrota de su “ejército Asturiano” fue encarcelado y juzgado por la justicia republicana.
 
 
Tras un proceso judicial que muchos consideraron unan “Amnistía encubierta”, Largo  fue liberado tras solo 13 meses en la cárcel a principios de 1936, en lo que fue considerado en la época una amnistía encubierta, pues ni siquiera fue condenado por los poderes de una debilitada y desorientada  justicia de la Segunda República.
 
 
Fue liberado justo a tiempo para participar en la campaña electoral de Enero de 1936, y proferir de nuevo gravísimas amenazas en mitines previos a las elecciones.
 
Los discursos en el parlamento de Madrid fueron vergonzantes, y las amenazas de muerte empezaron a ser permanentes a muchos de los diputados de los partdios de centro derecha que entoneces defendieron el orden republicano.
 
 
Dentro de la propia estrategia del Partido Socialista, de la Unión General de Trabajadores (UGT) y de los comunistas, pareció que “la represión de Asturias”  – que no era otra cosa que la derrota de unas fuerzas totalitarias alzadas en armas contra la República que fue derrotada por las fuerzas del orden republicano gobernado entonces por partidos de centro derecha-  había sido el “problema”, y no el alzamiento contra la ley republicana de los socialistas anarquistas y comunistas.
 
Las crímenes, muertes y destrucciones causados por los asesinos mineros a las órdenes –principalmente- del partido Socialista, se omitían en esa propaganda perfectamente orquestada por los socios de la URSS.
 
Tal y como reflexionaba  el filósofo Gustavo Bueno en el año 2009, con ocasión del 75 Aniversario de la Revolución de Asturias, viendo cómo era de sesgada la “Memoria Histórica” incluso entre los seguidores de los partidos de centro y derecha,  escribía:
 
 
“Hay que decir que estos últimos memoriosos –los neutrales, los imparciales– son los menos; los más, y sobre todo aquellos cuyos recuerdos han sido avivados por la «memoria histórica», mantienen perspectivas intensamente partidistas. Por ejemplo, hablarán de la «brutal actuación» de la Legión en Oviedo (pero no hablarán de la «brutal entrada» de los revolucionarios en el Ayuntamiento) […].”
 
Y es que los regímenes marxistas siempre fueron temibles maquinarias propagandísticas, en las que el verdugo, el asesino y el delincuente acababan pareciendo la víctima, y los muertos tenían que disculparse por haber sido asesinados, y las Iglesias –si hubieran podido- debían pedir perdón por haber sido destruidas…
 
 

La campaña electoral de las elecciones de Febrero de 1936: Amenazas de Guerra Civil – y de genocidio de clases sociales enteras- por parte del Partido Socialista

 
El socialista Francisco Largo Caballero, tras pasar únicamente 13 meses en la cárcel por haber sido uno de los principales causantes de todas las muertes y destrucciones que ese auténtico ejército que eran los mineros de Asturias en Octubre de 1934, fue liberado.
 
Consiguió la libertad  para poder participar en el periodo electoral que se abría en Enero de 1936, con unas elecciones que se celebrarían el 16 de Febrero de 1936.
 
Pudiendo participar en la campaña electoral de las elecciones de 1936, uno hubiera podido pensar que Largo había aprendido o reflexionado por su salvajismo y totalitarismo tras estar 13 meses recluido.
 
No fue así. Sus mítines más conocidos fueron varios. Uno de ellos dado en el cine Europa de Madrid ubicado cerca de la glorieta de Cuatro Caminos en un edificio que hoy sigue existiendo
 
Transformado en comercio en la actualidad, el cine Europa fue durante la Guerra Civil una de las decenas de Checas donde se secuestraba y asesinaba entre 1936 y 1939 a los opositores o simplemente “sospechosos” de serlo, por parte de las fuerzas autodenominadas “republicanas, cumpliendo así las amenazas de Francisco largo Caballero en sus discursos y mítines electorales.
 
Sin embargo fue en el mitin dado en Alicante Enero de 1936 dónde Largo Caballero no dejó lugar a la duda de si era posible una Segunda República basada en los principios democráticos de respeto a la ley y a los valores de libertades occidentales. No iba a ser posible la convivencia
 
 
- En primer lugar Largo Caballero lanza en Enero de 1936 la amenaza explícita de ir a la Guerra Civil si pierde el Frente Popular las elecciones:
 
 
“Si conseguimos el triunfo hemos de proseguir para lograr nuestro programa. […]
[…] ganando las derechas tendremos que ir a la guerra civil declarada. Y que no digan que nosotros decimos las cosas por decirlas, que nosotros las realizamos.”
[Francisco largo Caballero líder del Partido socialista en Enero de 1936. Seis meses antes de iniciarse la Guerra Civil.]
 
 
- En segundo lugar Largo Caballero insiste en la amenaza de genocidio de una parte de España, por ser de una “clase” concreta (parece que él mismo no se consideraba de la clase dirigente a pesar de llevar años “viviendo del cuento” en las Cortes y en el Consejo de Estado de España):
 
 
“ […] Yo deseo una República sin lucha de clases; pero para ellos es necesario que desaparezca una de ellas.”
 
 
 
Tras las declaraciones de Francisco Largo Caballero y la actitud de sus correligionarios socialistas “bolchevizados” y comunistas, pocos eran los que dudaban de la venidera Guerra Civil que se aproximaba, ganara quien ganara las elecciones del 16 de Febrero de 1936.
 
 
 

Febrero de 1936 Alfonso XIII anticipa el riesgo de “ensangrentamiento” de la Patria.

 
En las páginas del diario “La Nación” – periódico fundado en época de la Dictadura del general Miguel Primo de Rivera que sería incendiado y destruido por los “demócratas” del Frente Popular pocas semanas después-  , el rey Alfonso XIII era entrevistado en los primeros días de Febrero de 1936, antes de las elecciones que traerían la victoria del Frente Popular, en su exilio en Roma, dónde residía desde Abril de 1931, cuando su exilio había posibilitado la instauración de una débil y sectaria IIª República Española.
 
En esas líneas de Alfonso XIII en Febrero de 1936 –pocos días después del mitin de Francisco Largo Caballero,  se podía leer claramente:
 
 
“En la encarnizada lucha de izquierda y derecha que se va a iniciar, amenazando con ensangrentar a la Patria[…]”
 
Y es que, lejos de verse esas elecciones como un lógico turnismo democrático, las ansias de aniquilación y censura del rival habían llegado en esa fallida Segunda República a unos límites que hubieran podido parecer tragicómicos, si no fuera por la muerte y destrucción que la Segunda República causó con su posterior Guerra Civil.
 
 
De entre los miles de muertos que costó la Segunda República durante sus 5 primeros años (fueron más de 1200 en la Revolución de Asturias de 1934), y  los centenares de miles de muertos de la Guerra Civil de 1936-1939 (unos 250.000 según las estadísticas más confiables), la mayoría de ellos fueron ejecutados en viles asesinatos en las líneas de retaguardia por ambos bandos.
 
Es decir, no fueron muertos propiamente dichos de una “guerra” fallecidos en el frente como las anteriores,  sino que fueron muertes fruto de cobardes  asesinatos en fusilamientos y ejecuciones tras secuestros en sus domicilios, en su trabajo, o en controles en la calle.
 
 

16 de Abril de 1936: La esquela del Guardia Civil Anastasio de los Reyes censurada por el Frente Popular.

 
El día 16 de Abril de 1936, apenas 5 años después de haber sido proclamada la segunda República en España, la inestabilidad y el camino hacia la Guerra Civil era un hecho casi asumido por todos los españoles.
 
La lectura de los diarios de la época es tan descorazonadora que a cualquier lector bien intencionado no le queda otra interpretación posible que la del fracaso de un sistema de la Segunda República en España.
 
En esta Segunda República, una mayoría del Partido Socialista –personificado en Francisco Largo Caballero-  consideró la forma de gobierno republicana como un mero interregno antes de instaurar una dictadura al estilo soviético en España. Los partidos de derecha, en una amalgama grande, vieron desde mayo de 1931- solamente 20 días después de la proclamación de la Segunda república- que la quema de Iglesias era un indicativo de la voluntad de exterminio de una parte de la población española por parte de los partidos “republicanos”.
 
 
La enorme esquela que ocupaba media página del diario ABC de 16 de Abril de 1936. En la portada de ese mismo día aparecía el habitual rectángulo en portada, con el texto “ESTE NÚMERO HA SIDO VISADO POR LA CENSURA”, que tan popular se hizo en el periodo 1931-1936, dónde la censura de prensa alcanzó cuotas comparables a las de cualquier dictadura cómo las que ya gobernaban la Italia de Mussolini, la Alemania de Hitler o la Rusia y su imperio títere Soviético de Stalin.
 
El texto de la esquela venía a ser la siguiente, de forma literal:
 
 
 
 
Don Anastasio de los Reyes López
HA FALLECIDO VICTIMA DE UN ATENTADO
R.I.P.
El excelentísimo Director General del Instituto, los jefes, oficiales, suboficiales, clases y guardias del Cuerpo
 
RINDEN homenaje a su memoria y participan que la conducción de sus restos, tendrá lugar hoy, 16 de abril  [ESPACIO VACÍO CENSURADO], desde el cuartel de la Guardia Civil de Bellas Artes (Hipódromo) hasta el cementerio del Este.
El Duelo se despide en la Plaza de la Independencia
A.I.
 
 
La lectura de la esquela no puede comprenderse en su integridad hasta ver lo acaecido en Congreso de los diputados el mismo día de su publicación.
 
La verdadera magnitud de la censura, y la situación de excepcionalidad que esa Segunda República supuso para España -dónde el Orden Público brilló por su ausencia y la sensación de conflicto civil era inminente- se puede comprender al escuchar a José Calvo Sotelo en las Cortes españolas el 16 de Abril de 1936:
 

La intervención de José Calvo Sotelo en el Congreso el 16 de Abril de 1936 denunciando la censura del Frente Popular y las amenazas como costumbre en el Congreso durante la Segunda República.

 
José Calvo Sotelo  era uno de los líderes del Bloque Nacional, partido de derechas por el que había sido elegido diputado en Diciembre de 1933, tras haber regresado del exilio por la persecución que sufrió por parte del gobierno republicano de Manuel Azaña entre 1931 y 1933.
 
 
Calvo Sotelo había sido ministro de las áreas económicas y de hacienda de la Dictadura del General Primo de Rivera (1923-1930), periodo en el cual a pesar de su antiliberalismo y nacionalismo había promovido de forma sostenida las Obras Públicas, y había sido el creador de la Compañía Arrendataria del Monopolio del Petróleo (CAMPSA), y había activado muchos de los sectores que luego serían esenciales en la Economía española, como el Turismo, los Paradores, la mejora de las carreteras, y la construcción de Pantanos.
 
En ese periodo de la Dictadura del General Primo de Rivera. El socialista Francisco Largo Caballero había sido Consejero de Estado entre 1924-1929 Aunque de ideologías diferentes, antiliberales los dos, habían colaborado con Primo de Rivera tanto Calvo Sotelo como Largo Caballero.
 
La Dictadura del general Miguel Primo de Rivera había sido incruenta y no promovió el asesinato político ni la exterminación de sus rivales políticos.
Fue por ejemplo muy popular la sanción de 500.000 pesetas impuesta al Conde de Romanones por la Dictadura de Primo de Rivera por conspirar contra su gobierno, en vez de encarcelarlo o sentenciarlo a pena de muerte...
 
Sin embargo durante la Segunda República el asesinato político volvió a ser un “programa político”, y las amenazas de muerte promovidas por los Socialistas, Anarquistas y Comunistas serían el “pan nuestro de cada día” en los últimos meses antes del Golpe de Julio de 1936.
 
 
José Calvo Sotelo sabía que la muerte de Anastasio de los Reyes reflejada en la esquela no era una muerte cualquiera.
El día 14 de abril de 1936, durante un desfile militar en el paseo de la Castellana de Madrid, que conmemoraba el Vº Aniversario de la proclamación de la Segunda República, al desfilar las compañías de la Guardia Civil, una parte del público silbó e increpó a los agentes.
Un agente fuera de servicio, Anastasio de los Reyes López que se hallaba entre el público fue asesinado de un disparo por la espalda.
 
En su intervención en el Parlamento  , y en las continuas interrupciones a Calvo Sotelo se adivina el ambiente de matonismo dominante en las Cortes, por parte de unas autoridades de la Segunda República entonces gobernada por el izquierdista Frente Popular, con varios partidos como el Partido Socialista de Largo Caballero, los anarquistas y el incipiente Partido Comunista de José Díaz, cuyo objetivo era amedrentar y eliminar a la oposición para proceder a la “conquista del poder”.
 
Es incluso enternecedor leer las frases de Manuel Azaña –que era un hombre íntegro- viendo cómo intentaba distanciarse en sus intervenciones las Cortes de las proclamas asesinas y totalitarias de sus socios de coalición del Frente Popular.
Si uno se acerca a potenciales delincuentes, acaba salpicado hasta la médula, y eso debería ser un aprendizaje para Pedro Sánchez en la actualidad.
 
José Calvo Sotelo era odiado por su ideología de derecha, y también por tener una formación académica muy elevada, así como por haber demostrado en sus discursos parlamentarios no tener miedo de las amenazas que proferían los diputados socialistas, comunistas, y anarquistas en las Cortes.
 
El tono de la intervención de Calvo Sotelo el día 16 de Abril de 1936 con respecto a la esquela del Guardia Civil asesinado Anastasio de los Reyes, demostraba que el portavoz del Bloque Nacional  era uno de los principales líderes de la oposición.
 
José María Gil Robles–también buen orador-, líder la CEDA y la Acción Popular –movimientos de una derecha más moderada y menos antiliberal que la de la Renovación Española y el Bloque Nacional de Antonio Goicoechea y Calvo Sotelo-   se contenía más en la crítica al Frente Popular que el gallego, aunque no por ello evito también ser amenazado de muerte repetidas veces en las Cortes
 
La intervención en el Congreso de los Diputados de José Calvo Sotelo del día 16 de Abril fue la siguiente:
 
 
 

“EL SR. CALVO SOTELO: […]  En la mañana de hoy, en un periódico, el ABC, ha aparecido la esquela mortuoria de un oficial de la Guardia Civil D. Anastasio de los Reyes López asesinado anteayer en las calles de Madrid, y por vez primera en los fastos de la censura.
 
 - a estos señores [del Gobierno]  que en la tarde de hoy, según indicaba el Sr. Azaña son creyentes en el régimen liberal, y que a nosotros hombres de la dictadura [del general Miguel Primo de Rivera de 1923-1930] nos fustigaron por haber mantenido el régimen de censura, bueno sería recordarles que la censura y el estado de alarma están en pie-,
Por vez primera, digo, aparece en la historia de la censura la incrustación del censor en una esquela mortuoria, profanada u deshonrada de esta manera.
 
- Fuertes rumores y protestas […]
La PRESIDENCIA [del Congreso] reclama orden.
 

Continuó Calvo Sotelo con su intervención en las Cortes:
 

Esa esquela de defunción fue enviada no por la familia del finado, sino por el General inspector y por la oficialidad y las clases y los guardias del Instituto benemérito,
¿Y qué es lo que ha suprimido en esta esquela el censor?
Pues tres cosas:
 
. [1] Primeramente que D. Anastasio de los Reyes era Guardia Civil.
 
. [2] Segunda: Que el general inspector, los oficiales, suboficiales, clases y Guardias eran de la Guardia Civil porque no aparecen esas dos palabras.
 
. [3] Y tercera: la hora en que había de celebrarse el sepelio
 
[un diputado del gobierno, no identificado en la crónica, interrumpe a Calvo Sotelo:] ([…] igual que con López Bravo al que matasteis vosotros.).[ López Bravo fue un Teniente del ejército republicano destituido por negarse a disparar contra los revolucionarios].”

 
 
Con las múltiples interrupciones, gritos y amenazas se puede comprender el ambiente abiertamente amenazante que se producía en las Cortes, impropio de un régimen mínimamente democrático.
 
Solamente algunos periódicos se atrevieron a desafiar a la censura de la Segunda República, y publicaron la amplitud del ambiente criminal que se respiraba en esas Cortes Españolas republicanas de 1936. 
 
Para conocer lo que realmente sucedió es indispensable acudir a los pocos diarios de la época que publicaron íntegramente las intervenciones e interrupciones a los líderes de los partidos de centro y derecha.
 
Las amenazas eran borradas sistemáticamente del Diario de Sesiones, y a día de hoy no aparecen en los archivos del Congreso los insultos y amenazas de muerte proferidos en aquellos tristes días:
 
 

“- [CALVO SOTELO:] El gobierno que ocupa esos bancos necesita de los servicios meritísimos y patrióticos de esos hombres.
(Fuertes protestas y contraprotestas. […])
 
 - El PRESIDENTE [del Congreso] reclama insistentemente orden.
 
-(Un DIPUTADO: ¡Halagador! Eso es una adulación. Continúan las protestas)
 
 - [sigue CALVO SOTELO:] No quiero hacer más comentarios. Vosotros [El Frente Popular] tendréis el concepto que queráis de ese Instituto. Yo, con Monarquía y con República, antes y después de la revolución de Octubre… (fuertes protestas).
 
- El Sr. ALONSO GONZÁLEZ [diputado del Partido Socialista por la Provincia de Santander en 1931, 1933, 1936.]: Eso no es más que una adulación. (Protestas).
 
- [CALVO SOTELO:] ¿Adulación? ¿Para qué tengo yo que adular a este Instituto? ¿Para qué? ¿Para Qué?
 
- (Un DIPUTADO) [Sin identificar en la crónica]: Para que te Guarden. “
 
 

La última parte de la interrupción durante la intervención de Calvo Sotelo  de 16 de Julio de 1936 que precede a estas líneas, es otro de los episodios que permiten comprender que  José Calvo Sotelo, líder de un partido de oposición - estaba en la mira de ejecución de los asesinos de partidos del Frente Popular mucho antes del asesinato del Teniente de los Guardias de Asalto José Castillo de 12 y 13 de Julio de 1936.
 
En el cortejo fúnebre del Anastasio de los Reyes, los Guardias de Asalto liderados por el Teniente Castillo,  abrieron fuego las fuerzas republicanas mandadas por el Frente Popular contra los asistentes, sin que ninguno fuera siquiera sancionado.
 
Entre los asesinados de un tiro en la cabeza estaría un primo de José Antonio Primo de Rivera,  llamado Andrés Sáenz de Heredia.  
 
Para los miembros del Frente Popular, el aplacar una rebelión armada como el Golpe de Asturias de 1934 era “represión” del gobierno  de centro derecha de la República, pero que un cuerpo de Guardias de Asalto disparara a una masa desarmada en Madrid, en un cortejo fúnebre por un Guardia Civil era “normal”.
 
La Segunda República estaba muerta. Solamente era cuestión de tiempo que la doble vara de medir aplicada por los propagandistas socialistas y comunistas acabara con la paciencia de amplios sectores del ejército.
La Falange minoritaria en votos, sin embargo contribuyó también a la inestabilidad durante 1936 con sus atentados a miembros del Frente Popular.
 
José Calvo Sotelo sería asesinado en la madrugada del 13 de Julio de 1936, apenas tres meses después de la intervención reproducida. Había sido amenazado de muerte en las Cortes en el mes en Junio de manera repetida.
 
Calvo Sotelo fue secuestrado en su domicilio de la calle Velázquez de Madrid y asesinado de un tiro por la espalda, en la cabeza, por miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado de una Segunda República en plena descomposición, dónde la corrupción de las instituciones públicas y el uso partidista de las Instituciones fue la norma, pero a partir del Gobierno del Frente Popular era ya un hecho la infiltración de los agentes del Partido Socialista.
 
 
El gobierno del Frente Popular pretendió poner al mismo nivel en su comunicado oficial de 14 de Julio el asesinato del Teniente Castillo y el asesinato de José Calvo Sotelo, como relación de causa-efecto de un asesinato y otro.  Sin embargo hoy está acreditado José Calvo Sotelo – y José María Gil Robles- estaban ambos en planes de asesinato por parte de partidos del Frente Popular desde inicios de 1936.
 
El día posterior al asesinato  de José Calvo Sotelo, un general Franco hasta entonces dubitativo confirmaba a los generales  Mola y Sanjurjo su adhesión al Golpe que se gestaba y que se produciría el 18 de Julio de 1936.
 
La Segunda República fue un desastre que mal empezó, mal acabó, no fue democrática y provocó una Guerra Civil y la posterior dictadura.
 
No caigamos en la trampa de los que defienden una idealizada Segunda República para provocar una Tercera República en España,  que sería igual de dañina que las anteriores, visto el perfil totalitario de quienes la promueven.
 
En el Partido Socialista de postguerra volvió la cordura, no sin dificultades.  Indalecio Prieto renunció a los principios de la Dictadura Soviética y expulsó a los socialistas bolchevizados del Partido Socialista- entre ellos a Juan Negrín, a Julio Álvarez del Vayo y a uno de los promotores del Golpe de Asturias en octubre de 1934 cómo Ramón González Peña-.
 
Prieto empezó a hablar y pactar con los partidos monárquicos desde los años de postguerra civil, y en la Transición de 1975 a 1980 su heredero en el Partido Socialista llamado Rodolfo Llopis, y los nuevos líderes socialistas cómo Felipe González renunciaron al marxismo y aceptaron los principios de restauración monárquica y democracia de principio liberal, representativa, y de sufragio universal como la de los miembros de la existente Comunidad Económica Europea, a la que deseaba incorporarse gran parte del espectro político español.
 
Esperemos en este siglo XXI que predomine el sector moderado socialista sobre el sector del Partido Socialista español que venera al promotor de asesinatos, Guerra Civil y Genocidios de “clases” sociales enteras,  llamado Largo Caballero, que se dejó arrastrar por sus coetáneos comunistas, y que vio la palabra “república” cómo sinónimo de “república dictatorial socialista.”

Comentario (máx. 1500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)


Título (obligatorio)


Nombre (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen superior
     
NOTA: Los comentarios son revisados por la redacción a diario, entre las 9:00 y las 21:00. Los que se remitan fuera de este horario, serán aprobados al día siguiente.
CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de cronicaeconomica.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
cronicaeconomica.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. ¿Te ha gustado? ¿Qué destacarías? ¿Qué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
 Otros artículos de Historia

Karl Marx: Un inútil con pretensiones

15 de Abril 1936: "Morirá en la horca, con los zapatos puestos."

¿Fue Largo Caballero un luchador por la libertad?

¿Dos fracasos? Tuberculina en 1890 e Hidroxicloroquina en 2020

Huawei celebra por primera vez los ´Días sin IVA´

Covid de 2019 y Gripe Española de 1918

La supervivencia del Franquismo tras el fin de la IIª Guerra Mundial.

El general Miguel Primo de Rivera Orbaneja

Fray Bartolomé de Las Casas

1868: Demoliciones en Madrid

© Copyright CRÓNICA ECONÓMICA, S.L. 2021 | Suscríbete al boletín | Mapa web | Contacto | Publicidad | Política de cookies | Política de privacidad | Estadísticas | RSS
Celindas, 25. 28016 Madrid.