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Otazu / Cruz-Diez, un matrimonio de conveniencia

Un vino que es, ante todo, una nueva forma de entender la relación entre arte y vino. Así se presenta el que es, hasta el momento, el proyecto más ambicioso de la Bodega Otazu.

Actualizado 15 diciembre 2018  
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Redacción Ocio
  
Sus dos protagonistas son Vitral, el vino por excelencia de la bodega elaborado con las mejores uvas Cabernet Sauvignon y Merlot de dos parcelas singulares reconocidas bajo la denominación de origen de Pago Otazu, y Carlos Cruz-Diez, uno de los máximos representantes del arte cinético-óptico a nivel mundial. De este modo, y con el objetivo de presentar un proyecto monumental que trasciende a sus protagonistas y se enmarca en el tiempo, Otazu se compromete a un proyecto cuyo final está previsto para el año 2042. Durante cada año de los próximos 30 años, se lanzará la correspondiente añada de Vitral en una edición limitada a 1200 cajas, que pueden ser de 1 o de tres botellas, que irán acompañadas de una obra de arte magna del venezolano Cruz-Diez –cada año, la pieza será diferente-. La primera añada, la de 2013, sale a la venta a nivel mundial el 1 de diciembre en vitral.otazu.com.
 “No podemos entender Vitral 2013 ni como una botella de vino ni como una obra de arte; es un proyecto que integra muchos artistas”, explica Penso, director general de la Bodega Otazu, consciente de que al unir a Vitral y a Carlos Cruz Díez está asumiendo un riesgo.  “Se trata de una pieza que aúna ambas cosas y representa la filosofía de Bodega Otazu en su máxima expresión”. Y asevera: “Entiendo el vino como un elemento cultural y experiencial”. En este sentido, la Fundación Otazu también trabaja para tender puentes entre el arte y la en aras de conseguir un concepto novedoso a nivel internacional. 
Cromointerferencia Otazu es una obra que escapa a cualquier clasificación, que además se fundamenta en la historia y esencia del terroir de Otazu con una perspectiva vanguardista. Como el proceso creativo de un artista, este vino de Otazu surge de la unión de una base estética y conceptual con una técnica de excelencia en su producción. Las mejores uvas Carbernet Sauvignon y Merlot -tras una vendimia manual en pequeñas cajas, una crianza de 18 meses en barricas de roble francés y cuatro años en botella- dan como resultado un vino de color granate de brillos rojos de capa muy alta; nariz muy elegante dominada por la fruta negra concentrada, intensa mineralizada y notas balsámicas con madera bien integrada; boca estructurada, pero con taninos muy finos de destacada frescura, equilibrio, y un elegante y muy largo final. El precio de esta edición limitada y exclusiva es de 1.452 euros para la edición en caja de una botella y 5.450 euros para la edición en caja de tres botellas.   “Aquí no hay mensaje que descifrar, sino una situación a experimentar, es un descubrimiento, un complejo de descarga perceptual y sensorial que pondrá en juego las sensaciones primarias”. Con estas palabras define el reconocido artista venezolano del arte cinético-óptico el proyecto con Bodega Otazu, una magna obra de arte que significa para Carlos Cruz-Diez “una aventura en el tiempo y el futuro” que comenzó en el diálogo íntimo de este creador con la bodega navarra durante su visita a la misma. En ella vivió directamente la experiencia de un conjunto arquitectónico que reúne edificaciones contemporáneas con una iglesia y un palacio que datan de hace más de cuatro siglos, cuando el Señorío de Otazu producía vinos para los reyes, un paisaje natural y un clima únicos, y una importante colección de arte contemporáneo. El sello de Cruz-Diez también late en el corazón de Otazu a través de la cromosaturación que creó para La Catedral del Vino de la bodega, donde reposan las barricas de la bodega y el vino se mece con los suaves sonidos del canto gregoriano.

Carlos Cruz-Diez (Caracas, 1923) ha vivido y trabajado en París desde 1960. Es una de las grandes figuras del arte cinético-óptico. Es un teórico contemporáneo del color, cuya propuesta artística se basa en cuatro condiciones cromáticas: color sustractivo, aditivo, inductivo y reflejado. Su investigación ha llevado al arte a una nueva forma de entender el fenómeno del color, expandiendo enormemente su universo perceptivo.  Desde 2005, la Fundación de Arte Cruz-Diez emplea toda su energía y esfuerzo en promover diferentes actividades educativas relacionadas con los pensamientos y obras de Cruz-Diez.
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