Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?

Suscríbete a nuetro boletín gratuito
Está usted en: Agrolibre > Aire Libre

¿POR DONDE IREMOS?

En nuestro mundo occidental, con regímenes económicos libres se entiende mal, no se concibe, el pretendido, por todos los productores agrarios en dificultades, precio "justo" para sus productos. Lo justo o injusto son conceptos morales, no son de aplicación en el campo de la oferta y la demanda.

Actualizado 10 diciembre 2009  
Compartir:  Comparte esta noticia en Twitter 
 Añadir a del.icio.us Buscar en Technorati Añadir a Yahoo Enviar a Meneamé  |   Imprimir  |   Enviar  |  
Comentarios 0
Redacción Agrolibre
  

Nadie, ni por supuesto el Gobierno, mientras subsista el sistema, puede alcanzar la deseada, en periodos de crisis de precios en origen,  “justicia de precios” mediante disposiciones ni persecuciones legales.

Recordemos que, desde las instancias oficiales, se ha ensayado ya casi todo, limitando la producción con,  a veces inconcebibles arranques en plantaciones, garantizando  compras, orientando  producciones, limitando el comercio, estableciendo cupos y precios de garantía…, sin que los problemas que, a menudo se presentan en el Sector, hayan encontrado soluciones permanentes.
 

Los precios, en nuestro sistema, se acuerdan con pactos, libremente establecidos, entre compradores y vendedores y no es razonable, ni sería ético, hacer pagar más al comprador de un producto, de lo que libremente quiera o desee; ni obligar a vender a un productor por debajo  del precio que también libremente, pudiera obtener.
El sector agrario, lleva, quizás, demasiado tiempo asistido por los poderes públicos. Hoy, se tiene el gran problema de que las circunstancias que, desde antaño, han venido condicionando  las actuaciones empresariales en el mundo agrario, han sufrido un giro copernicano. Las casi inmemoriales justificaciones anteriores, abastecimientos, estabilidades sociales, mantenimiento de actividades...empiezan a decaer y se precisa, por un lado, encontrar nuevas utilidades sociales, para justificar el porqué de la asistencia pública y por otro , que el empresario agrario se enfrente con la realidad actual, absolutamente cambiante y distinta de la vivida durante las décadas pasadas. Ya nada es igual y a partir del 2013 o… todo será aún más diverso.
 

En un análisis, quizás demasiado simple pero conceptualmente válido para comprender de forma correcta la realidad de la situación, la caída de los precios agrarios obedece, como en todos los mercados, a un exceso de oferta, derivada del exceso producción propia o importada, de oferta de mercancías no deseadas o de la minoración del poder de compra de los demandantes. Sea cual sea el origen, la caída de precios siempre procede del exceso de oferta.  También es un dato incuestionable que, ante un exceso en la oferta, o se bajan los precios de venta para incrementar la demanda o, se limita la oferta. Por la bajada de precios para salir de la situación actual, muchas empresas están obligadas a vender, por lo perecedero de sus producciones o. por su situación económico-financiera. Se llega a la situación de crisis que, actualmente vive el sector, vendiendo por debajo de costes, situación generalizada  y de difícil solución; pero culpar de esa situación a los excesos de los canales comerciales indica, aunque sea verdad, la gran debilidad de un  sector, incapaz de asumir recorridos, hasta llegar a los centros de venta.
 

Quizás lo más recomendable sería, desde el punto de vista de la producción, si el sector tuviera una  adecuada vertebración  y ello es responsabilidad directa de las Administraciones y de las Organizaciones Profesionales, una reducción acordada de la oferta, por supuesto al margen de toda intervención estatal que no haría más que distorsionar el mercado, tratando de racionalizar las ofertas que se muestran excedentarias de forma permanente. La lucha abierta, el sálvese el que pueda, es solución muy cortoplacista y causa, las más de las veces, de una destrucción generalizada del cuerpo empresarial de sectores ya establecidos.
Esta solución, insisto, deseable para el sector productor tiene el grave inconveniente de ser contraria a la actual  Ley 15/2007, de 3 de julio, de Defensa de la Competencia que  ya en su primer artículo nos dice que:


1. Se prohíbe todo acuerdo, decisión o recomendación colectiva, o práctica concertada o conscientemente paralela, que tenga por objeto, produzca o pueda producir el efecto de impedir, restringir o falsear la competencia en todo o parte del mercado nacional y, en particular, los que consistan en:
       a. La fijación, de forma directa o indirecta, de precios o de otras condiciones comerciales o de servicio.
       b. La limitación o el control de la producción, la distribución, el desarrollo técnico o las inversiones.
       c. El reparto del mercado o de las fuentes de aprovisionamiento.
        d. La aplicación, en las relaciones comerciales o de servicio, de condiciones desiguales para prestaciones equivalentes que coloquen a unos competidores en situación desventajosa frente a otros.
        e. La subordinación de la celebración de contratos a la aceptación de prestaciones suplementarias que, por su naturaleza o con arreglo a los usos de comercio, no guarden relación con el objeto de tales contratos.

2. Son nulos de pleno derecho los acuerdos, decisiones y recomendaciones que, estando prohibidos en virtud de lo dispuesto en el apartado 1, no estén amparados por las exenciones previstas en la presente Ley.

Así, como era de esperar, el Presidente de la Comisión Nacional de la Competencia ya ha anunciado que no tiene intención alguna de amparar al sector agroalimentario; que su obligación es el cumplimiento de las normas de la competencia, mientras no exista una norma UE que permita la exclusión y que, por supuesto, nada de acordar índices de referencia, ni precios mínimos indicativos, ni nada de nada, en el camino de la ordenación empresarial. 

El camino debe abrirse y ello, sí debería ser objeto de “mesa de discusión “con el Gobierno. Las Organizaciones deben luchar en este sentido, porque lo que no es de recibo es que, nuestro Gobierno, en general todos los Gobiernos, en caso contrario, en casos en que escasea la oferta, en las situaciones  de subidas  generalizadas de precios en origen, intenten abortar, con cualquier medio a su disposición, estas  subidas.  El Gobierno debe ser ajeno a todo movimiento de precios, en la medida de lo posible, sea cual sea la dirección de estos, el propio mercado debe corregir los excesos. Toda intervención es excesivamente cara para el contribuyente y nociva para el sector, que, con actuaciones administrativas nunca llegará a corregirse.
 ¿Por dónde iremos, hacia donde nos dirigirán los políticos…?      
 

Comentario (máx. 1500 caracteres - no utilizar etiquetas HTML)


Título (obligatorio)


Nombre (obligatorio)


E-mail (obligatorio)


Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen superior
     
NOTA: Los comentarios son revisados por la redacción a diario, entre las 9:00 y las 21:00. Los que se remitan fuera de este horario, serán aprobados al día siguiente.
CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de cronicaeconomica.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
cronicaeconomica.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. ¿Te ha gustado? ¿Qué destacarías? ¿Qué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
 Otros artículos de Aire Libre

Seis razones para llevar la energía del sol a las explotaciones

Huelga Mundial por el Clima.

Ustedes mismos.

Sí, pero no. (Sobre un artículo del periodista agrario Vidal Maté)

MERCOSUR

Transición Energética Española. ¡Así no!

Hay que rectificar lo antes posible.

En defensa de la Energía Nuclear.

Siete años después.

No estamos solos.

© Copyright CRÓNICA ECONÓMICA, S.L. 2019 | Suscríbete al boletín | Mapa web | Contacto | Publicidad | Política de cookies | Política de privacidad | Estadísticas | RSS
Celindas, 25. 28016 Madrid.